Ella observa la realidad a través de un filtro de Instagram. Ella juega a ser la Monroe o la Sinatra. A veces, pareciera que renegara de no haber nacido negra. Cuando ve sus labios en el espejo, cree que la vida después de todo, no ha sido tan injusta con ella. Lana está obsesionada con la muerte y con el pasado; como si fuera uno de los personajes de Mad Men se contonea adormecida por New York: vodka y cigarrillos para soportar el final del día. La verdadera imagen del sueño americano es menos trágica si un cuerpo generoso canta su decadencia.
Lana del Rey “National Anthem”
Del álbum Born To Die (2012)
