Música para ver pasar chicas

Créeme que me maté buscando un video de Rocío Guirao Díaz cantando algo de Jeff Buckley, Nick Drake o Nacho Vegas, pero apenas encontré uno de ella posando desnuda con una canción de Portishead de fondo.

Ya quisieras. La verdad, ni estaba desnuda ni la voz era la de Beth Gibbons. ¿Te conformarías con un video de ella modelando aquí en Perú?

Entonces me acordé de una canción que había descubierto hace poco en una sesión de karaoke (que empezó sádicamente y terminó masoquistamente) y se me ocurrió que si éste no podía ser un post sobre Rocío, al menos debía serlo sobre el hecho mismo de admirar a su género. Go meta.

La canción que escuché se llama «Music to Watch Girls Go By» y fue popularizada por Andy Williams en 1967. ¿Sabías que en los sesenta existía música para ver pasar a las chicas? ¡Música y chicas! Sólo faltaría la comida y casi sería como la trifecta perfecta que George Costanza tocó con sus regordetes pero ambiciosos dedos.

Aunque lo parece, el tema no es una composición de Burt Bacharach (otro de nuestros héroes), pero sí tiene esas trompetitas y ese parapapá irresistibles. Por otro lado, me recuerda mucho al «Girls and Boys» de Blur, no sólo por melodía y tempo, sino también, claro que en una onda menos open-minded, por letra («The boys watch the girls while the girls watch the boys who watch the girls go by»). ¿Coincidencia?

En fin, no sé si la conocías, pero creo que te va a gustar. Que quede como guiño además a ese culto compartido e indesmayable de la belleza femenina. Porque diga lo que diga la chica de tu costado, mirar no es pecado.

¡Feliz cumpleaños, Cocker!

Andy Williams «Music To Watch Girls Go By»

Grandes Exitos de 69

A partir de hoy empezamos a poner en línea artículos, entrevistas y reseñas de discos que fueran publicados en 69, la revista, especialmente aquellos aparecidos en números que ya están agotados o al borde de la extinción.

Inaugura esta liberación de contenidos la que quizás sea la entrevista más entrañable que se haya publicado en 69, y en la que tuve la suerte, el honor y el orgullo de estar presente y meter mi cuchara. Escuchar la cálida voz de Irantzu Valencia al otro lado del teléfono, esa misma voz que me arrulla y me emociona desde siempre en el Soidemersol (mi disco favorito de La Buena Vida y de todos los tiempos) es la experiencia que más atesoro hasta ahora como editor de una revista de rock. Pucha, ya se me salió el fan enamorado.

Espero que ustedes también la disfruten.

Lástima que del grupo actualmente no se sepa casi nada (la última noticia posteada en su web oficial, en la que hacen referencia a un «merecido descanso», data de hace casi un año). Silencio que hace temer lo peor. Ojalá sólo se trate de un paréntesis y que los adorables donostiarras regresen, aunque sea para despedirse. Y si no vienen, vamos.

La Buena Vida «Qué Nos Va a Pasar» (muy a propósito)

69 trece: cómo es, cuánto hay

No nos fuimos pero regresamos. 69 cumple su número 13, para mala suerte de nostálgicos de los ochenta, talibanes de la vanguardia y uno que otro árbol.

Hablando de regresos y nostalgias, en esta edición pasamos lista a todos esos grupos que se separaron para siempre, se juraron odio eterno o se despidieron de sus fans con gracias totales, y que han vuelto porque… la cantidad se impone.

También aprovechamos la sorprendente e inolvidable visita de Björk a Lima para recorrer su discografía y marcianadas más recientes (pero no incluimos, como erróneamente consignó un medio local, una crónica de su concierto: así que, como diría Melcochita, ¡no la compren!). La china hereje es una de nuestras carátulas, al igual que Amy Winehouse, la sensacional diva británica del nuevo soul y hoy por hoy la prueba más sublime de que es mejor ser borracha conocida que alcohólica anónima.

¿Tienes ya lo nuevo de Radiohead en tu disco duro? Lo hayas bajado o no, lo hayas pagado o no, lo hayas escuchado o no, quizás te interese saber qué pensamos sobre la espectacular movida marketera de la banda y, por qué no, sobre la música en sí del In Rainbows.

Sí, fue hace muchos meses que Robin Guthrie se presentó en nuestra ciudad y que nos concediera la entrevista que publicamos en este número, pero algunas de las cosas que le sonsacamos sobre los Cocteau Twins, la música de los ochenta y, horror, los ochenteros, no tienen precio. Para todo lo demás, paga los 6 soles que cuesta la revista.

Pero hay más. Como una entrevista de sabor electropical a La Mente, la banda peruana más alternopachanguera del momento; un artículo acerca de por qué el estupendo nuevo álbum de Wilco es una “traición” a los parámetros de la vanguardia; una introducción a la movida del Dance Punk y un recorrido por los discos de su sello más emblemático, DFA, y su proyecto más representativo, LCD Soundsystem.

Y como siempre nuestras secciones de comentarios de discos internacionales (Arctic Monkeys, Dinosaur Jr., Calvin Harris, Richard Hawley, Interpol, Klaxons, Los Planetas, The New Pornographers, Prinzhorn Dance School, Queens of the Stone Age, The Thrills y Travolta, entre otros) y nacionales (Sonoradio, La Mente, Vaselina, etc.). ¡40 reseñas 40, caserita!

Todo esto y más en la nueva edición de 69, ya a la venta en kioskos, discotiendas, librerías y sex shops, por el equivalente a dos devaluados dólares.

Para más información sobre el número 13 de 69, visita:

www.revista69.net/69trece

Crazy little thing called blog

Queremos disculparnos con todos los que nos visitaron en estos últimos días y encontraron mensajes de error, o un blog desfigurado o incompleto, o simplemente no encontraron nada. Todos estos desbarajustes se debieron, primero, al cambio de dirección de nuestro blog (que como verán, ahora está en la página principal: ya no existe revista69.net/blog) y, luego, a nuestra falta de experiencia con WordPress (el programa que nos permite mantener esta «bitácora», como tan horriblemente lo llaman los españoles) o, aún no sabemos bien, a conflictos o errores humanos o inhumanos que esperamos haber superado del todo.

Hasta la próxima descuajeringada.