MGMT «Flash Delirium»

Seguiremos viviendo nuestro verano del amor. Declarando hasta el hartazgo que este nuevo álbum no contiene singles. Sin esperar complacer a un público insaciable que ansia repitamos el equilibrio imposible del primer disco. Seremos hedonistas y retorcidos.

En este tiempo sin dioses ni banderas, apostaremos nuevamente por el pastiche descarado. Ácido en las venas y bizarrismo en la pantalla. Saldremos de gira escuchando solo a Syd Barrett y Pixies. Los conservadores querrán censurarnos. Acusarnos de excéntricos o impostados. La crítica musical republicana dirá que ante la ausencia de ideas nos solazamos en collages disfuncionales y que no pasamos de ser un hype. Luego celebrarán el próximo disco de U2 y la vanguardia-pop-hecha-canción de Animal Collective.

Terror, ciencia ficción y espíritu amateur. Un festival de imágenes para los ilustrados que han leído Naked Lunch y visto Brazil. Hemos tomado nuevos disfraces para reírnos en sus caras. Ya no somos los hippies irónicos que se burlaban de la mierda mística. Nos convertiremos en el gran puppet master de esta generación, en los narradores de su absurda fiesta. Haremos una gran panorámica de este carnaval globalizado. Después, vía wifi, transmitiremos extasiados nuestro desarraigo.

MGMT “Flash Delirium”
Del álbum Congratulations (2010)

MGMT // Congratulations

Andrew y Ben dejaron su departamento en Brooklyn con las demos grabadas de su segundo disco. Habían decidido apagar las máquinas y fugar a Malibu. Solo querían perderse en el océano y olvidarse de los singles y las notas de prensa que explicaran el concepto de Congratulations. En las olas encontrarían las imágenes para completar esta nueva aventura.

En la espuma blanca se reflejaría Berlín. Verían a Ziggy pasear junto a otras entidades ansiosas por una nueva experiencia nocturna. Los sintetizadores y samplers cederían el protagonismo a una marea psicodélica más reposada. No abandonarían el glam, pero ahora las melodías escaparían de arreglos excesivos y lucirían su hermosa desnudez. Con risa burlona montan la siguiente ola y mantienen el cinismo de siempre para tomarse la foto que les corresponde como rock stars. Andrew solo atina a decir en la resaca del flash que ahora los cadáveres exquisitos se exhiben con elegancia en el blog de Kanye West.

No más singles. El viejo discurso del disco conceptual. El ácido como fiel aliado en la composición. El viaje místico, la reflexión sobre la fama y el sinsentido de la vida. La visión caleidoscópica que proyecta e intenta sintetizar cinco décadas de cultura pop. El rumor de una ola próxima a deshacerse en la orilla. California habrá cambiado a Costa Rica. Dave Fridmann se toma unas margaritas con Sonic Boom. Jennifer Herrema en estado catatónico, tumbada en la hamaca, ve toda la videografia de Lady Gaga. El gurú marcaría la trayectoria hacía el Círculo Polar Ártico. Esta vez Brian Eno acompaña a la dupla para su siguiente maniobra. Desde las estepas, Syd Barrett y Arthur Lee escuchan extasiados doce minutos convertidos en canción. Es el momento de entrar en rotación.

MGMT “Siberian Breaks”
Del álbum Congratulations (2010)

MGMT “The Youth”

El dúo asentado en Brooklyn entrega una nueva dosis de psicodelia. “The Youth” nos presenta a unos Parchís en onda ácida, como si las fichas hubieran entrado al estudio después de escuchar el Space Oddity. Un proyecto musical que jamás verías en algunos de los edificantes realitys producidos por mi adorado Ryan Seacrest. Un video que hace hincapié en la vorágine adolescente y cómo asumen sus 15 segundos de fama ciertos estrellados. Incluye la aparición de fulgurante prospecto de diva.


MGMT “The Youth”
Del álbum Oracular Spectacular (2008)