María Rodés // Lilith

Ellas se manifiestan de formas diversas. Pueden aparecer bajo la apariencia de una poetisa inglesa conmovida por el presente de su nación o ser una iconoclasta argentina que cuestiona la apatía de las tribus posmodernas. En esta ocasión, las brujas celebran su apogeo al son del folclore latinoamericano y español. María las invoca como seres de luz y espíritus creativos. No más culpas ni imposiciones sociales ni culturales. Los ángeles caídos siempre han estado entre nosotros y no deben buscarse solamente cerca de los dólmenes o en un lago paraguayo. El conjuro de la Rodés cuestiona una tradición y lo hace apelando a una producción austera que pone siempre su voz en primer plano. No se requiere nada más para remontar el espacio y comenzar el ritual chamánico.

María Rodés “La Extraña”

Del álbum Lilith (2020)

Cats On Fire // All Blackshirts To Me

Piensas en Finlandia y un iceberg puede aparecer frente a ti. Recreas la imagen del Círculo Polar Ártico y quizás sientas que la sangre ha dejado de fluir. También recuerdas que te hablaron de sus veranos interminables y la utopía de un sol que jamás parecía ocultarse. Si te esfuerzas un poco más, probablemente te enteres que los fineses cuentan con el mejor sistema educativo del mundo.

Buscas las razones para explicar por qué esa banda de tierras tan alejadas y extremas produce la mejor música del momento. Tal vez consideres que Mattias Bjorkas, el compositor de estos mininos candentes, concentra todas las virtudes de The Smiths y The Go-Betweens, y desafortunadamente también sus defectos, en especial por su corte de cabello. Bailarás o susurrarás piezas melancólicas, y no creerás que ellas se puedan referir al eurocentrismo o a la capacidad del arte para imitar al fútbol. Pareciera que estuviéramos hablando de un nuevo Jarvis Cocker, pero lo cierto es que no estamos ante unos debutantes (llevan tres álbumes editados a la fecha) y que su sonido se decanta en esta ocasión por el pop de cámara: menos sintetizadores que en el pasado y cuerdas clasicistas para abrigar sus cálidas melodías. Una mirada lúcida desde los extramuros del continente sobre lo que ocurre en el corazón de un imperio que se viene abajo, y que no olvida al mismo tiempo la importancia de saber combinar tu vestimenta. En conclusión, todo lo que necesitas saber de la vida encapsulado en el formato de una canción.

Cats On Fire “There Goes The Alarm”
Del álbum All Blackshirts To Me (2012)

 

Pegasvs // Pegasvs

Desde arriba, desde las estrellas, Barcelona, Asturias o Buenos Aires deben parecer exactamente lo mismo, pequeños puntos aislados entre masas de azul, con algunos destellos que anuncian la presencia de vida. Quizá algunas de esas señales, que parecieran venir de un tiempo lejano, cabalgando desbocada e intensamente, animaron a los dioses en el momento de la creación. A ras de tierra, ajenos a la mitología y los juegos de los inmortales, Rodrigo y Luciana, español y argentina, manipulan lo analógico para capturar la sensación de movimiento, de cuerpos que se lanzan sobre el Atlántico o que lo remontan para escapar a su destino.

La memoria remite a la movida sónica de los noventa. Aquella que se desplegó por el mundo entero y confió a la guitarra la configuración del ritmo. Pienso en Suárez, en Creation, en pedaleras y cerquillos, en improvisación y conceptos de modernismo, en la intersección de los lóbulos izquierdos de Shields, Francis y Moore. En Pegasvs esa motivación se resuelve gracias la electrónica y no confía el sentido en el devenir de las cuerdas. El latido primordial del krautrock también se deja sentir e impulsa los sonidos hacia otra dimensión: un espacio de constelaciones y paisaje abisales, de noche auroral y mareas caprichosas. La expedición tiene un rumbo claro: visitar los senderos explorados por Stereolab o Broadcast, lanzar un boomerang y recogerlo en el otro lado de la Luna. Como en sus modelos, la guía es la voz femenina, un instrumento planeador y sugerente que refleja ecos del pasado y dispara imágenes etéreas y mundanas: en este escenario un afilador de cuchillos también puede ser un héroe de ciencia ficción.

Como en un sueño, los opuestos se rozan y confunden. El futuro se precipita desde la pampa. Las estrellas se ven desde la pista de baile y el pop copula sin vergüenza con la vanguardia.

Pegasvs “Sobre las Olas”
Del álbum Pegasvs (2012)

Hunx // Hairdresser Blues

Ponerse la chaqueta de cuero y salir a la calle hecho un rebelde sin causa parece carecer de sentido independientemente de la época que vivamos; nunca dejó de ser un acto ingenuo e idealista. Lo mismo podría decirse de los sentimientos, y eso se magnifica al estar la humanidad envuelta en una filosofía fast food que ni se preocupa en lavarse las manos.

Con todas las circunstancias en su contra, Hunx aparece para convertirse en la ambigua voz subversiva que pelea contra el monstruo desde adentro, como si se tratara de un inspirado peluquero en llamas. En menos de media hora de música pop ligera hace confluir mensajes a veces tan contrarios como enarbolar la bandera de la diversión sin nombre de una noche con las despedidas sentidas para los amigos que adelantaron su partida (esta va para ti, Jay Reatard), sin olvidar la alegría y el desparpajo que presentó el año pasado con sus queridas Punx.

Puede que al fin al cabo Hunx solamente necesite liberar sus propios demonios acumulados luego de tanto libertinaje. Aún si fuera así, se agradece esta media hora de honestidad brutal.

Hunx “Hairdresser Blues”
Del álbum Hairdresser Blues (2012)

Coloreando a Daniel Johnston

El deseo se ha extinguido para siempre. Parecemos zombies caminando hacia un horizonte sin fin. El placer se consume como un fast food, y luego simplemente queda el olvido. Quizá eso le sucedió a aquel muchacho fan de The Beatles cuando MTV llegó a su ciudad. En esos días, el canal musical transmitía videos y no se ocupaba del bronceado de la muchachada de Jersey. Daniel Johnston cumplió el vaticinio de Warhol y su vida no volvió a ser la misma.

Daniel escuchaba voces y las convertía en canciones. O se volvían dibujos. Cientos de canciones. Miles de cintas. Viñetas de los héroes de la infancia. Casper protegiéndolo del mal y susurrándole al oído que esta noche el diablo no se apoderaría de la humanidad. Él podría estar tranquilo, acompañando al fantasma entrañable estaba el Capitán América quien había dejado su escudo para empuñar la cruz de la liberación y así lograr conjurar el poder del azufre. Daniel creía que sus epifanías lo harían más popular que Jesucristo, pero también sabía que nada de ello le daría lo más preciado: el amor de ella.

O quizás sí. Podría que ser muchas mujeres amaron a Daniel Johnston y se entregaron a él después de un concierto de Butthole Surfers o Half Japanese, y sin embargo esas historias de cuerpos retozando en el backstage de una ciudad anónima ingresaron a la nebulosa del tiempo y se perdieron para siempre. Porque Daniel podría estar rodeado de mujeres y sentirse invariablemente solo, atado a su religiosidad culposa y a una capacidad asombrosa para la autodestrucción.

Johnston llevó la disfuncionalidad de su vida a la canción y reveló desde la esquizofrenia y el fanatismo cristiano, un mundo maravilloso. A pesar de las criaturas celestiales y demoniacas que lo rodean, algo hermoso nace en cada melodía de este genio atormentado por una verdad que lo rebasa. Queda claro que no es el músico más competente y que su voz no es una revelación divina, pero cada una de sus obras son la mejor demostración del DIY llevado a su máxima expresión. Más allá del esnobismo intelectual que busca desesperadamente polos con ilustraciones del artista alienado, se encuentra la fuerza de la creación en toda su plenitud: Daniel abre su corazón y su mente en cada una de sus interpretaciones, prescinde del filtro y entrega poesía en estado puro.

Cada vez que pienso en Daniel Johnston recuerdo a uno de sus personajes favoritos: Silver Surfer. Como él, nuestro bendito cantautor sigue un camino incierto en un destierro que quizá no tenga fin. Ojalá algún día este heraldo encuentre la dimensión que buscaba y sea uno con la luz.

Reina Republicana “Worried Shoes” (cover de Daniel Johnston)
Del álbum Coloreando a Daniel Johnston: La Historia de un Artista (2012)

Los Ingenieros Alemanes // Efecto Campo EP

Sin llegar al ansiado disco debut toca despedirse de Los Ingenieros Alemanes, quinteto de Madrid que parece buscar aniquilar primero a sus seguidores antes de aceptar su disolución, tomando como principal arma su último EP, Efecto Campo, una obra donde predomina el shoegaze emocionalmente agresivo en cuatro de sus cinco temas, estando la excepción punk en la impotencia adolescente de “Lampan”.

Efecto Campo más que una despedida parecer ser el deseo consciente de crear un hito que sustente el mito de la banda que prefiere retirarse antes de nacer. Y si bien este nuevo EP consolida la idea de que estamos ante el formato perfecto para poder comprimir la fuerza de Los Ingenieros Alemanes, es innegable que hubiera sido interesante escuchar su performance en una producción de larga duración.

Aunque suene contradictorio, quizá el paso del tiempo nos devuelva la vigorosidad de esta estrella tempranamente apagada.

Los Ingenieros Alemanes “Ignorar y Perder”
Del EP Efecto Campo (2012)

 

Diosque // Bote

Juan Román Diosque vuelve a sorprender con su segundo disco, el primero registrado en estudio. Pop minimalista y de raigambre electrónica que acompaña los juegos de palabras que casi siempre hablan del amor y sus desencuentros.

Bajo la tutela de Daniel Melero, Diosque se sumerge en un disco menos experimental y en el cual las guitarras cobran un mayor protagonismo, dándole un corte más pop a sus interpretaciones, tal es el caso de “Melancolía del Futuro”, un tema que fácilmente podría sonar en las últimas FM’s .

En este álbum el tucumano entrega nuevas versiones de temas antiguos como “La Dictadura de tu Belleza” (incluida en el Ep “Rebajadas 2008”), que revelan a un autor más maduro musicalmente y deja notar la influencia de su productor. Otra de las revisiones del pasado es “Basural”, de su debut discográfico, I Can Cion: una pieza reposada y de íntima entonación, que por un momento hace olvidar a lo que realmente alude. Incluso en los dos temas instrumentales (“Aires” y “Dos”) se puede apreciar el cambio de su propuesta y cuánto se ha enriquecido su sonido con el trabajo de estudio.

Trece temas breves. Fragmentos de pop en estado elemental.

Diosque “Distancia”
Del álbum Bote (2012)

Alex Anwandter // Rebeldes

Si bien Odisea era un proyecto con un concepto centrado en el resentimiento hacia las caóticas ciudades latinas, este se ocupaba también de los fantasmas de un pasado en permanente retorno. Este aspecto cobra primer plano en Rebeldes y de esta manera muestra el lado más humano del universo lírico de Anwandter.

Para esta misión abandona el oscuro lado experimental de su bailable debut y abraza con placer el alegre y despechado pop juvenil propio de la FM. Para comprender mejor el asunto entiéndase a “Cabros” como la antítesis del reciente “Tatuaje”, ambos primeros singles de sus dos discos en solitario; mientras el primero es un introvertido llamado de regreso a la niña amiga de infancia, el segundo resulta ser una agridulce despedida con pincelada gay friendly que rehúye a la polémica y busca más bien la sinceridad.

La mayor virtud de Rebeldes consiste en utilizar la estrategia pop y adaptarla al estilo Anwandter: todos los matices del manual de la clásica canción de amor que se han expuesto desde The Shangri-Las hasta Mecano puestas al servicio de las cada vez más logradas letras del chileno. Queda demostrado nuevamente que la gracia de un disco pop no radica tan solo en provocar el baile y/o el llanto, también se encuentra en poder mantenerse joven eternamente.

Alex Anwandter “Tatuaje”
Del álbum Rebeldes (2011)

Porcelain Raft // Strange Weekend

Con melodías de ensueño, guitarras que van despegando lentamente y acompañadas de una voz delicada y etérea, el italiano Mauro Remiddi presenta su opera prima. El artífice detrás de Porcelain Raft nos regala 10 piezas de dream pop, enriquecidas por el brit pop cosecha noventas, y que recuerda por momentos, en especial en la segunda canción, “Shapeless and Gone” al Brett Anderson más íntimo, y en muchos otros al electro pop de New Order.

Es así que el proyecto de este músico asentado en Londres puede llegar a decantarse por varias rutas sonoras, y es precisamente eso lo que hace que el disco en conjunto muestre un resultado dispar.

El mayor acierto de este debut es “Drifting In And Out”, el tema con el que se inicia el disco. Un ejercicio de estilo que hermana dream pop y shoegaze para generar un artefacto de sonido propio. Un remolino de guitarras ideal para evadirse por completo.

Porcelain Raft “Drifting In And Out”
Del álbum Strange Weekend (2012)

PJ Harvey // Let England Shake

Iniciaba el siglo XXI y Polly Jean despertaba mirando las calles de New York envueltas por una bruma melancólica que luego de disiparse dejaba al desnudo los afectos y las emociones de presencias fantasmales, de cuerpos azulados y silencios cómplices. Estas imágenes quedaron registradas como canciones en Stories From the City, Stories From The Sea. La resaca de los noventas había quedado atrás y el influjo de las malas semillas expirado: PJ ya no flotaba más sobre una corriente de agua por culpa de una pena de amor. El camino accidentado, áspero y urgente trazado por Rid of Me o Dry fue abandonado para tomar una ruta más apacible, pero no por eso más complaciente; las navajas, los discos de Patti Smith y los rincones oscuros ya no la seducían tanto como antaño. En ese momento, John Parish y el piano surgieron como los acompañantes ideales para este nuevo período.

Pero PJ Harvey solo es feliz en el cambio permanente. Siempre amanece en una estación distinta. Las teclas blancas y negras no traducen más su pulso vital, prefiere rasgar las cuerdas de un arpa para cantarle a su nueva obsesión: Inglaterra. Y a la frágil Polly Jean le duele sentir y pensar la tierra natal. Lo hace entre aires pastoriles, balanceándose entre vientos de guerra y samplers de reggae, prefiriendo la calma al caos, cómoda en las atmósferas sosegadas del folk y jugando ocasionalmente con la disfuncionalidad eléctrica. Entre esos sonidos, la inglesa reflexiona sobre el devenir del orgulloso imperio y sus afanes expansionistas. Las historias de Let England Shake no hablan de tragedias de alcoba o de solitarios en un bar: se centran en un pasado glorioso y en la vocación belicista alimentada por la sed insaciable de acumular riquezas y territorios. Ella ha visto los noticieros y se ha deprimido. Por eso reniega de Europa y siente nostalgia por los tiempos de bonanza y esplendor: la ceniza esta vez no se desprende de un cigarrillo, sino de cuerpos anónimos caídos en algún paraje olvidado de Kabul.

Inglaterra, como el rock, es el reino de la provocación superficial. Let England Shake reúne ambos universos y les devuelve el brillo que siempre deberían lucir.

PJ Harvey “The Last Living Rose”
Del álbum Let England Shake (2011)