
Abajo los nacionalismos y las dictaduras de cualquier ideología. Ese debería ser el credo a seguir en el terreno musical. En la pista de baile deberíamos envolvernos en lenguas de fuego, anular el pensamiento y sentir el llamado ancestral. Merril Garbus, alias Tune-Yards, hace suyas las enseñanzas de Byrne y Gabriel y se mueve con gracia en la intersección de todos los ritmos, ese punto de regocijo y desborde sensual que tanto le debe a la música negra. Un sistema de sonido que celebra con fervor lo diverso y que, afortunadamente, no reconoce banderas.
Tune-Yards “My Country”
Del álbum W H O K I L L (2011)
[audio:http://boxstr.net/files/7328583_6gzld/tune-yards%20-%20my%20country.mp3]

Qué buena canción para darse cuerda (cuando la coyuntura realmente satura). Hurra!