Quizás Neil Hannon, aquel irónico dandy de la época dorada del Brit Pop, pensó que una discoteca indie era un blanco demasiado fácil para la sátira y el comentario burlón, y optó más bien por el retrato amable y el cálido homenaje a íconos y referentes de la escena. Elegante chamber pop en constante coqueteo, claro está, con la música disco. Porque hasta en una pista de baile indie los pasos pueden trascender las poses.
The Divine Comedy “At the Indie Disco”
Del álbum Bang Goes the Knighthood (2010)
