Quedemos en algo, Sofia Coppola no sólo hace películas estupendas, sino también posee un más que exquisito gusto musical; y es que si ya había dado en el clavo al encomendarle a los Air el soundtrack de su opera prima The Virgin Suicides, para Lost in Translation, amén de recurrir a un cóctel mas diverso y suculento (Brian Reitzell & Roger J Manning Jr , Phoenix, la mismísima ciudad de Tokio, Death in Vegas, Air, My Bloody Valentine y The Jesus & Mary Chain) la engreída del maestro Coppola ha logrado lo impensable, rescatar del silencio a quizás el compositor americano más brillante de los 90, Kevin Shields.
El cerebro de My Bloody Valentine hace gala de oficio al presentar cuatro nuevas joyas compuestas especialmente para la película, sobresaliendo entre estas la belleza instrumental del feedback sostenido de «Goodbye», y el riquísimo y atmosférico guitarreo de «City Girl». Si por un lado destacan las atmósferas lánguidas y oníricas de «Fantino» a cargo de Sebastian Tellier y Squarepusher con «Tommib», o los Death in Vegas que sorprenden con la ensoñadora y acelerada «Girls», Kaze Wo Atsumete y su cándida melodía en «Happy End» y los clásicos de My Bloody Valentine («Sometimes») y Jesus & Mary Chain («Just Like Honey»), es el reencuentro con Kevin Shields lo que hace que escuchar este soundtrack sea un trip tan emotivo e intenso como ver Lost in Translation, y es que la clase nunca se pierde Mr. Shields, así pasen 13 años o 100, crear temas inolvidables es como montar bicicleta, ¿verdad?
