En la fiesta de Sally Seltmann se respira alegría y felicidad. Cuando lucía el antifaz de New Buffalo ya había demostrado que su música y los globos hacían una perfecta combinación. Colores pasteles y confeti al por mayor reciben a los invitados. Se ha prohibido la tristeza y las vestimentas sombrías. Un ambiente de comercial de Benetton reina en la celebración. Jens Lekman se une desfachatadamente al baile, Architecture in Helsinki sufre un ataque de epilepsia masivo que ellos bautizan como coreografía. Discretamente, The Avalanches marca el pulso de la danza desde la consola. Pero la verdadera fantasía, la evasión anhelada, se libra en las aguas. Una fotografía ideal del verano que no se terminará jamás.
Sally Seltman “Harmony To My Heartbeat”
Del álbum Heart That’s Pounding (2010)

Ya entiendo porque dicen que en Australia la vida es más sabrosa.