Seguimos vivos, ese era el mensaje que el gobierno australiano enviaba al resto del mundo ante la preocupación por el fin de los tiempos. En el discurso musical, Lonerism cumple la misma función. Una inmersión en un pasado glorioso que no sucumbe al revisionismo y rebosa de frescura y talento. Habemus rock.
Se ha renunciado a la posibilidad de contar una historia. Todos los elementos giran a voluntad, o será mejor decir capricho, de la creación. Habremos prescindido de la razón. El espacio y el tiempo serán una ilusión. The Beatles jamás habrán existido; aquel vinilo no te reveló ninguna verdad. El concierto de Pompeya es un mito que se desvanece cada vez que es evocado; la expansión de los sentidos, una práctica promovida por los conservadores para quemar el cerebro de las mentes iluminadas. Todas las tiendas vintage arderán frente a tus ojos. Buscarás un lenguaje para explicar esa sensación. Cuando despiertes descubrirás que siempre fuiste solo un pedazo de plastilina entre sus manos.
Tame Impala “Feels Like We Only Go Backwards”
Del álbum Lonerism (2012)