Un día ellas tendrían su venganza. Apartándose del ejemplar sadismo democrático del “Hear My Name” de Van Helden, y siguiendo el ritmo marcial impuesto por el trío español Void Camp, el lado más impresentable de la cofradía feminista reduce y cosifica el cuerpo masculino. La deshumanización total: no hay duda que el fin del mundo está cerca.
Void Camp “Dead Bodies”
Del EP Waking Life (2010)
