Lo mejor de 2012: Major Lazer “Get Free”

Todavía no puedo creer que este precioso dub/reggae electrónico en la voz de Amber Coffman, y cuyo video es un fascinante recorrido por la noche jamaiquina, sea del mismo productor de la exuberante «Pon de Floor».

Major Lazer “Get Free”
Del single Get Free (2012)

Lo mejor de 2012: Grimes «Oblivion»

Recuerdo aquella serie en que la cheerleader moría una y otra vez. Debemos reconocer que la cultura norteamericana siempre ha sabido reírse de sí misma; gran mérito para una nación que también rinde un culto desenfrenado a la violencia. Con una entrañable electrónica de juguete, Claire Boucher le saca la lengua a los dueños de la fiesta e ilumina el rostro disfuncional de un imperio en ruinas. Na, na, na…

Grimes “Oblivion”
Del álbum Visions (2012)

Salón Acapulco «Astronauta»

Despertar de la resaca existencial alborotando un poco el cuerpo. Sobre el cielo de Guadalajara los astros se alinean favorablemente y los artesanos del ritmo aseguran la distensión absoluta de los sentidos. Un coctel en la mano y las siluetas que se vislumbran en el horizonte prometen un tiempo inolvidable.

Salón Acapulco “Astronauta”

John Talabot «Missing You»

El que fuera el secreto más grande de la electrónica española debería dejar de jugar a las escondidas. John Talabot, el barcelonés con nombre de colegio, se encuentra en el momento de creer todo lo que se dice sobre él. Lo suyo es el beat denso para el house menos inmediato y más psicológico: es tu mente la que te pide crear realidades alternas mucho antes que los pies inicien su movimiento. No se trata de música para la pista de baile de neón, es la luz que baila sola en cada ambiente oscuro buscando encontrarte.

John Talabot “Missing You”
Del álbum Fin (2012)

Man Without Country «Puppets»

Somos como una noviecita adolescente. Ilusionadas, regresamos a los mismos tonos radiantes sobre dulces atmósferas cargadas. Nos inventamos romances en paisajes de naturaleza vasta y cielos color pastel, tatuajes triangulares y jugueteos tontos en cámara lenta. Luego, los estribillos exigentes y sintetizadores tambaleantes. La euforia del desamor nos encanta. La nostalgia que solo existe en nuestro trillado credo adolescente nos termina por intoxicar. Ya deberíamos ir pensando en aceptar la realidad, madurar y entablar algo serio con, tal vez, Wilco. Pero, ay, es que es tan lindo esto.

Man Without Country “Puppets”

Pallers «Come Rain, Come Sunshine»

Melodías sintetizadas que escapan de la gelidez y los espacios de modorra y onanismo en los que suele caer la música que nace de la máquina. Secuencias que se repiten con elegancia y relajan los cuerpos mientras aguardamos la llegada redentora de un nuevo rayo de sol.

Pallers “Come Rain, Come Sunshine”
Del álbum The Sea of Memories (2011)
[audio:http://www.fileden.com/files/2011/6/28/3159422//pallers – come rain come sunshine.mp3]

Is Tropical «The Greeks»

Los monstruos rondan sus juegos, quizá hasta cuidan de ellos. ¿Qué podemos esperar de la generación que nació en los tiempos post South Park y Wonder Showzen? Divertimento para adultos, delirios y subversión camuflados bajo las máscaras infantiles. Aquellos que crecieron deseando encargar algún producto de la factoría Acme para probarlo con sus cómplices en las travesuras quedaron como unos pusilánimes, dignos hijos de Flanders ante la exhibición de violencia y regodeo en la tortura que se puede encontrar en actos como Itchy y Scratchy, por ejemplo. Ahora, en los días del bullying como plato fuerte de la lonchera escolar, no debería llamar la atención que los dibujos y juegos de consola hagan parecer al gore italiano como una matiné infantil rosa, que proyectos como Guinea Pig generen el bostezo en ese pobre angelito sediento de acción y explosiones. El excelente video de Is Tropical nos presenta a un selecto comando guerrillero que deja en pañales a la mafia rusa, la yakuza y cualquier facción de Al-Qaeda. Un carnaval de rojo profundo, un misil teledirigido a tu imaginación, una pequeña muestra de los nuevos dioses de la guerra en su teatro de operaciones natural: las calles de un suburbio cualquiera. Estos vengadores siguen la estela de cuerpos mutilados iniciada por Hit-Girl y asumen como una ley las enseñanzas de Oh-Daesu para aniquilar al rival. Tarantino y Rodríguez desde sus butacas sonríen extasiados ante estas imágenes.

Is Tropical “The Greeks”
Del álbum Kitsuné Maison Compilation 11: The IndieDance Issue (2011)

SebastiAn con M.I.A. «C.T.F.O.»

Recuerdo la portada de su primer disco. Jugaban a ser provocadores, alentaban especulaciones y buscaban desesperadamente la atención del público. Una pareja besándose: los roles podían ser intercambiables, y como decía el mentor del brit pop, aquel viejo camaleón: Suede tenía la habilidad de escribir canciones que podían servir de banda sonora a Julieta y Romeo en nuestros días, solo que en la actualidad, al observar una dupla de amantes no se podía distinguir claramente quién era Romeo y quién Julieta. El glam reciclado cortaba como navaja la piel de los hijos de los noventa. Esta nueva imagen me hace pensar en déjà vu, pero ahora la ambigüedad se invoca desde otras coordenadas. La música incita al baile hasta el cansancio: el beat se deshace entre sudor y sustancias. En Francia el nuevo himno revolucionario es el funk setentero, los mandamientos de Daft Punk y Justice se repasan como un dogma de fe en las discotecas, el riff de guitarra más subversivo viene directo desde una tornamesa. SebastiAn seguramente pronto aportará credibilidad a la próxima diva en desgracia de Sony. En esta ocasión se apoya en M.I.A. para una proclama dirigida a esa masa deforme, a esas siluetas atravesadas por la luz, a esos cuerpos aún tan extraños y confundidos en la pista de baile.

SebastiAn “C.T.F.O.” (con M.I.A.)
Del álbum Total (2011)

Young Henry «Octagon»

¿Alguna vez extrañaste aquella tierra que nunca conociste? Jugando de forma similar con tu mente, Young Henry logra capturar ayudado por la electrónica los sonidos de esa canción J-pop que jamás escuchaste, pero que no tendrías problema en recordar.

Dualidad nostalgia/alegría en cada beat, será la inocencia del sonido o el hecho de que en tierras niponas siempre es un nuevo día. Es el ayer y hoy en cada canción.

Young Henry “Octagon”
Del álbum Octagon (2011)