Los lutos por la madre han concluido. Las salas de opera esperan su retorno en un futuro próximo. Rufus le guiña el ojo a Mark Ronson para juntos hacer florecer todos los jardines de Europa. Es el momento del pop y no hay otro tiempo para este que el presente. Sin dejar los arabescos de costumbre y dando esperanzas a los corazones más allá de las opciones sexuales, solo él puede poner a las armonías a girar en torno de su figura. Las melodías y la fórmula cambiará: un bajo juguetón de filiación setentera se puede convertir en una sección de cuerdas que acompañan a la voz del divo. Wainwright invoca a las presencias por exorcizar, invita nuevamente a los amantes dramáticos a salir de los bastidores para proclamar su verdad.
Rufus Wainwright “Perfect Man”
Del álbum Out of the Game (2012)
