En la batalla de las bandas ellos probablemente agarren del mástil sus guitarras y destrocen los juguetes digitales del hype electro-pop del momento. No son tipos malos, pero el ambiente es hostil y tienen que hacerse notar. Regresa y anda muy fresca entre nosotros la nostalgia de otras décadas con un puñado de grupos, guitarras pesadas y distorsiones.
