El primer CD que compré en mi vida fue uno de los Cocteau Twins. Se lo compré a un amigo de la universidad, a un precio que maltrataba mi risible presupuesto mensual para cigarros, pero fue un acto que entonces juzgué necesario. Y aunque todavía faltaban cinco años para que pudiese comprar un aparato donde reproducir el bendito disco, lo cierto es que mi devoción por los Twins simplemente se fue esfumando con el paso del tiempo. Así pasa. Esta semana, la noticia de la llegada de Robin Guthrie a Lima ha revivido la pasión que alguna vez sentí por los Gemelos Cocteau, haciéndome desempolvar cassettes y darle vueltas a ese entrañable CD. Este 6 de junio, Robin Guthrie se presentará en el Teatro Julieta de Miraflores, gracias a la gente de Automatic Entertainment y aunque lo ideal hubiese sido verlo junto a Simon Raymonde y Liz Fraser (los otros vértices creativos de Cocteau Twins) estoy seguro que no me voy a arrepentir de ir. El guitarrista que, según propia confesión, desarrolló su original forma de tocar la guitarra por culpa del punk («nunca aprendí a tocarla, porque en esos años lo natural era que nadie quisiera aprender nada») presentará un espectáculo denominado Lumiere, que no es sino la sonorización en vivo de un filme animado. Ahí estaremos. A ver si consigo que el disco más preciado de mi colección sea firmado por Guthrie. Valor sentimental, que le dicen.
