¿Te acuerdas del mixtape, ese singular cruce de ciencia exacta con inspiración artística con declaración de intenciones que uno armaba con dedicación y paciencia para el ser amado o para ser amado? Si añoras el romanticismo de esas épocas, pero, animal tecnológicamente adaptado que eres, no sus limitadas opciones para grabar música (¿cinta de cromo o normal? ¿sesenta minutos o noventa?: ¿estás bromeando?), ahora puedes tener lo mejor de ambos mundos gracias al Mix Tape USB. Pura finta, pues de cassette sólo tiene la apariencia y el inolvidable cartoncito para que anotes tu lista de canciones. En realidad, no se trata más que de una memoria USB común y corriente. La ventaja es que ahora tienes la posibilidad de contrabandearle un virus al objeto de tu afecto, en caso que no caiga rendida ante tu amoroso obsequio musical.



