Planeta Spinetta

Disiento del Bambino… no todos los cantantes argentinos suenan a Spinetta… deberían… pero también están los cantantes Calamaro, abundan los cantantes Indio, no están los cantantes Charly… cada quien encuentra como matar sus propias fobias, como recorrer sus propios caminos, como fundirse en el mismo rio. Y, sin embargo, los mejores frutos vienen de ese árbol que muchos, ahora como entonces, olvidaron por el miedo, en las curvas del aire, en las puertas de los blancos barcos lentos de las horas. Productos todos de esa sociedad que es una paradoja y un enigma, que nos asombra y que nos cuestiona, que plantea una ecuación difícil de resolver para nuestro common sense tan liberal, tan aggiornado, tan rendido: una forma distinta de entender la modernidad y el desarrollo, tuitiva, demodé y que, no obstante, ha producido en ámbitos diversos desde Borges hasta Quino, desde Cortazar hasta Oesterheld, desde Piazzolla hasta este señor, abigarrado estilista, incansable explorador armónico, poeta en el sentido más abstracto (y odioso) del término, tan suyo en esa personalísima interpretación de su sentido como artista que no nos damos cuenta que cuando más abstruso es su lenguaje, más diáfana nos habla su melodía, cuando más intrincada es su estructura, más reluce su canto… elemental… como la leche. Así que ya saben: hijos, amigos, vengan y muerdan como nunca (como siempre) aquellas hojas de sus pies…

Spinetta «Elementales leches»

Discografitis

El ingenio no necesita de mucho espacio. Si no, vayan y lean Discographies, una “guía definitiva”, actualizada permanentemente, que acepta el reto de los 140 caracteres de Twitter y reduce a su mínima expresión, con el máximo de efecto, la discografía completa de los grupos y solistas más representativos de la historia del rock. He aquí una selección de algunos de los más divertidos y reveladores:

Bob Dylan: 1 Woody; 2, 3 ambición; 4 marihuana; 5-7 speed; 8-9 marihuana; 10-11 AJ Weberman; 12-16 alcohol; 17-19 Jesús; 20-27 marihuana; 28 muerte; 29-32 marihuana

The Beatles: 1-4) grabados en blanco y negro; 5-8) las drogas entran en escena; 9/10/12) entropía; 11) inventan a ELO & Oasis por accidente

The Rolling Stones: 1-4 excitación; 4-6 erección; 7-10 penetración completa; 11-14 satiriasis; 15-19 crisis de la edad mediana; 20-22 disfunción eréctil

Talking Heads: 1 nervios pre-Eno; 2-3 Eno!; 4 «Los Talking Heads de Eno»; 5 funk post-Eno que pasa por caja; 6 seudo pre-Eno; 7-8 «Hey, yo también soy un genio!»

The Clash: 1 tesis; 2 antítesis; 3 síntesis; 4 elefantiasis; 5 arteriosclerosis; 6 parálisis

Van Halen: 1-6 Sean Connery; 7-10 Roger Moore; 11 George Lazenby

U2: 1-2 «Buen tipo…»; 3-6 «…pero qué charlatán!»; 7-8 «Balbuceaba sobre arte…»; 9 «…bailaba pésimo…»; 10-12 «…y se repetía a sí mismo.»

The Cure: 1 Tienes 18…; 2-6 sólo usas negro…; 7-9…y el mundo se siente hermosamente triste! 10-13 Entonces tus padres te obligan a conseguir un trabajo.

Sonic Youth: 1-3 ruidos ruidosos; 4-5 canciones ruidosas; 6 disco para isla desierta; 7,8 canciones cancionescas; 9-12 ruidos cancionescos; 13-16 Phish para hipsters de cierta edad.

Nirvana: 1 «Si todos tus sentimientos de rabia…»; 2 «…fueran escuchados por todo el planeta…»; 3 «…te podrías sentir ambivalente al respecto.»

Pavement: 1 la idea de “una banda”; 2 la idea de «un álbum»; 3 la idea de «canciones»; 4 la realidad de «una carrera»; 5 la idea de «volverse solista.»

Radiohead: 1 no una moda; 2 no «alternativo»; 3 no progresivo; 4-5 no de este mundo; 6 no cede; 7 no (convencionalmente) a la venta

Oasis: 1 «Boys»; 2 «All Together Now»; 3 «It’s All Too Much»; 4 «Nowhere, Man»; 5 «Misery»; 6 «For No One»; 7 «The End.»

The Strokes: 1 «OMG! La mejor banda de todos los tiempos!!!»; 2 «No es tan bueno como el primero…»; 3 «Oye, ¿podemos escuchar a los Arctic Monkeys?»

Animal Collective: 1-4 «Después de la dosis, los sujetos mostraron síntomas de desorientación…» 5-7 «…que se transformaron finalmente en…» 8 «…claridad y euforia.»

Interpol: 1 Encuentra una foto vieja de Joy Division. 2 Fotocopia la foto. 3 Dibuja la fotocopia. 4 Mira el dibujo: nunca te acercarás al original.

M.I.A.: 1 «Una revolucionaria del pop tiene que moverse rápido…»; 2 «…antes que el éxito ablande tus ideas…»; 3 «…y todo lo que quede sea celebridad.»

Lady Gaga: 1 Pop como espectáculo planetario; 2 «Duchamp puso un urinario en una galería de arte, pero acaso se le ocurrió usar uno sobre la cabeza?»

Duelo de oídos

Hay un tipo de experiencia que creo que todo fan de la música ha tenido. Yo lo llamo “malos oídos”: es una especie de duelo musical, y es lo que sucede cuando tus ideas preconcebidas se vuelven en tu contra y te dejan vulnerable. Es cuando estás con un amigo y le pones una canción que te gusta y quieres que a él también le guste. Pero entonces él no dice nada. Y de repente te encuentras escuchando tu canción con esos malos oídos: cada pretensión, cada falla en la música se vuelve totalmente obvia para ti. Las letras que te parecían geniales dejan al descubierto su facilismo. Las frases que te parecían adorablemente tontas te llenan ahora de infinita vergüenza. La canción termina. Quieres que te trague la tierra. Y tu amigo sonríe y dice “Sí, estuvo buena”, y entonces es su turno.

De Feed the Troll, por Tom Ewing

El video es el mensaje

La idea de carteles publicitarios para videos musicales puede parecer insensata, y de hecho lo es. Después de todo, un video es un medio promocional en sí mismo. Pero como el arte también puede ser una sublime redundancia, un diseñador italiano decidió encomendarse la creación de posters para algunos de los mejores clips de la historia de la música pop, con resultados exquisitamente minimalistas. Nada como internet para reescribir la historia.

Sexo no, por favor, somos rockeros

A pesar del constante bombardeo de mensajes sexuales en la sociedad norteamericana, la incisiva crítica cultural (y notoria anti-feminista) Camille Paglia sostiene que se sigue teniendo la misma actitud conservadora y reprimida ante lo erótico que en los años cincuenta o, yendo más lejos, la época victoriana. La guerra de los sexos ha cedido su lugar a una tregua anodina donde se ha perdido la tensión erótica y se ha enfatizado la eficiencia productiva, incluyendo la femenina. Situación que se manifiesta y se perenniza en la cultura pop, y por ende en la música. Esto es lo que escribe al respecto en The New York Times:

Por otro lado, la música rock, alguna vez sexualmente innovadora, se ha ido al diablo. El rhythm and blues negro, nacido en el delta del Mississippi, fue la fuerza impulsora de las grandes bandas de hard rock de los 60, cuyas versiones de canciones blues estaban repletas de una imaginería sexual electrizante. La hipnótica grabación por parte de los Rolling Stones de “Little Red Rooster” de Willie Dixon, con su excitante exhibicionismo fálico, vibra y brilla con un ardor lujurioso.

Pero con el enorme éxito comercial del rock, el blues se desvaneció como influencia directa sobre los músicos jóvenes, quienes simplemente imitaron a los dioses blancos de la guitarra sin explorar sus raíces. Paso a paso, el rock perdió su crudeza visceral y sensualidad seductora. El rock de estadios, con su público acomodado de clase media, es ahora puro superyó y cero ello.

En los ochenta, la música comercial se vanagloriaba de abundar en sexy chicas pop como Deborah Harry, Belinda Carlisle, Pat Benatar y una encantadoramente fresca Madonna. La Madonna de los últimos tiempos, en contraste, se aburguesó y se volvió esquelética. La acólita dance de Madonna, Lady Gaga, con su compulsiva exageración, es una invención altamente conceptual sin un gramo de erotismo genuino.

Discrepo con lo último. Más allá del (admirable) artificio, encuentro más erotismo y voluptuosidad en Lady Gaga que en toda la carrera de Madonna.

Cómo pronunciar indie

Quizás sea que todos los buenos nombres ya están tomados lo que hace que en la pila bautismal del rock haya una larga cola de nuevas bandas con nombres cada uno más caprichoso y rebuscado que el otro. Y aunque sí, al final la música es lo que importa, uno siempre está a una pronunciación de distancia de ser humillado por los indie snobs*. Para evitar darles el gusto y para que, por Dios, dejes de seguir haciéndonos sentir vergüenza ajena, 69 (se pronuncia «sesentinueve») te ofrece la traducción de esta pequeña pero útil guía aparecida en el diario inglés The Guardian. Porque hasta los gringos meten las cuatro:

The xx
¿Fácil? Así pensábamos hasta que mencionamos su nombre un día y encontramos una mirada de desprecio. Ya saben… chicos, visten todo de negro… fueron al mismo colegio que Hot Chip. “Ah”, dice nuestra evidentemente mejor educada amiga, “¿te refieres a The Twenty [Los 20]?” ¿Qué? “Los 20, en números romanos pues.” Alto, rebobinemos un poco. ¿Podría tener razón? No, se ríe el tipo de XL [N. del Trad.: el sello del grupo: se pronuncia eks-él]. SE PRONUNCIA: the ex ex (di eks eks)

Sunn O)))
No hace falta hacer un ruido gracioso con la o, sólo hay que decir “sun”. Y no, esa O))) no es un emotícono que representa a un barbudo confundido. Así no es como estos ruidistas experimentales hacen música. De hecho, el nombre imita el logo con eco del afamado fabricante de amplificadores, Sunn. SE PRONUNCIA: sun (san; o son, si eres mexicano)

Toro Y Moi
Aquí, el chico chillwave combina el español “toro y” con “yo” en francés. Como en, pretencioso, moi? SE PRONUNCIA: Toro y muá

Bon Iver
Es Ivor, como en The Engine, cierto? Pues no. Bon Iver es la escritura mal deletreada del saludo tradicional francés bon hiver, con el que alguien te desea un “buen invierno” SE PRONUNCIA: bon ivér (opcional: ridícula pgonunciación en francés: bon ivég)

MGMT
Sí, sabelotodo, ya sabemos que originalmente se llamaban The Management, pero ya no. Y no, no es lo mismo que MSTRKRFT. SE PRONUNCIA: em-yi-em-tí

Sigur Rós
Cuando el sitio oficial de una banda incluye una guía de pronunciación, completa con tutoriales en mp3 leídos por su bajista, entonces, es evidente que algo no se ha perdido, sino evaporado, en la traducción. Si sigues llamándolos alegremente Sigur Ros, bueno, aprende esto… SE PRONUNCIA (más o menos): si-ur rous

Miike Snow
Resiiiste la tentación de hacerla larga a mitad de nombre. Es simplemente Mike, sólo que con dos íes. Lo que nos hace preguntar por qué se tomaron la molestia, en verdad. SE PRONUNCIA: maiiiik snóu, así, sarcásticamente.

Lykke Li
Habiendo asumido, por siglos, que “Likely” (láikli) era la pronunciación más “likely” [probable] de Lykke Li, nos sorprendió escuchar en la radio que definitivamente es “Licky Lee”. Pero podría ser peor. Un sabido en línea le puso “Leaky Lee” [N. del Trad.: como en “leak”, que es cuando algo se filtra por internet antes de tiempo] SE PRONUNCIA: liki lí

*SE PRONUNCIA: snóbs (no esnóbs, snobs)

Una letra vale más que mil palabras

“The best things in life are free
But you can keep them for the birds and bees
Now give me money
That’s what I want
That’s what I want, yeah
That’s what I want”
“Money” The Beatles

Es un hecho muy conocido que todo melómano acaricia en secreto la idea de escribir algún día una novela llena de referencias a canciones pop. Felizmente para su bolsillo (y la literatura), eso nunca pasará de la mera fantasía. Porque citar letras de canciones tiene un precio. Eso fue lo que descubrió en carne propia el escritor británico Blake Morrison, quien llevado por las exigencias narrativas de los eventos y personajes de la obra que escribía en ese momento, decidió ir más allá de la mera mención de títulos y espolvoreó la escena final de su novela (una fiesta) con frases “prestadas” de hits radiales de ayer, hoy y siempre. La gracia le resultó costando 4,400 libras esterlinas, que es algo así como el presupuesto anual de una editorial latinoamericana.

Estos fueron algunos de los ítems de su factura (al cambio en dólares americanos, sin incluir impuestos):

Por una línea de “Jumpin Jack Flash” de los Rolling Stones: $750

Por una línea de “Wonderwall” de Oasis: $800

Por una línea de “When I’m Sixty-four” de los Beatles: $1100

Por seis palabras y cinco sílabas de «You’ve Lost that Lovin’ Feelin'» de The Righteous Brothers: $450

“Fastlove” de George Michael fue el que más barato le salió, $300. El más caro: dos líneas de “I Shot the Sheriff” de Bob Marley (aunque la versión que imaginó el autor era la de Eric Clapton): $1500, aproximadamente $135 por palabra!

Moraleja 1: Ser letrista de música pop es más costo-efectivo que ser novelista.

Moraleja 2 : Cada vez que grabas un instrumental, pierdes plata.