No basta con el botox. El feng shui solo le ha dado armonía a tu sala. Quisieras arder junto al incienso que le da calma y calidez únicamente a las estúpidas visitas que llegan todos los días a tu casa. Miras el bar y aquella botella de tequila parece ser la mejor opción para soportar esta noche. Louis Vuitton, Versace, Dolce & Gabanna, Gucci… se ven bien en tu closet y mejor en ti, aunque tú siempre te sientes desnuda en ese carnaval de apariencias que son tus salidas del fin de semana. Prefieres las tardes del pasado, las jornadas a la orilla del río, las gotitas de whisky rociando tus labios y la luna reflejada en aquel vestido verde. Ahora te inyectas silicona en el corazón porque la carne cede, ruedas y saltas sobre una banda sin fin para que todo permanezca en su sitio; hasta el sol que recibes para dorar tu piel es artificial. Buscas una nueva forma de evasión: el cuerpo será tu altar particular y quieres que sea visitado sin apuro, recorrido con devoción. Te pierdes en el ritmo, uniéndote a la danza profana. Solo subes el volumen y dejas que la música ahogue el dolor.
Simian Mobile Disco “Cruel Intentions”
Del álbum Temporary Pleasure(2009)
