Menso que más aplaude

Está ofreciendo U2 un concierto multitudinario en Glasgow, Escocia, cuando en un momento dado Bono le pide al público que haga total silencio.

En medio de esa quietud, Bono empieza a aplaudir lentamente cada unos pocos segundos. Entonces se acerca al micrófono y dice: «Cada vez que aplaudo, muere un niño en Africa.»

Una voz se alza entre la reverente multitud y le grita:

«Pues deja de aplaudir de una puta vez, malvado de mierda!»

Gótica a gogó

Siempre que me encuentro con el nombre de Tullycraft no puedo dejar de recordar con cariño que fue una canción suya (“Rumble with the Gang Debs”) la que abrió ¡Es Pop Mamá!, el primer recopilatorio internacional editado por 69. Pues esta banda descarada y deliciosamente indie pop ha editado hace poco un nuevo disco, Every Scene Needs A Center, que todavía no escucho, pero que desde ya me tienta con sus, para variar, divertidos títulos: “The Punks Are Writing Love Songs”, “Bored to Hear Your Heart Still Breaks” y “We Know You’re Cute, You Told Us”, entre otros. No hay que olvidar que este es el mismo grupo que nos entregó “Pop Songs Your New Boyfriend’s Too Stupid to Know About”.

Mientras esperamos el álbum, disfrutemos del video animado (apropiadamente retro) de “Georgette Plays A Goth”, acerca de una mesera gótica que pone de vuelta y media el lujoso restaurante en el que trabaja (no se pierdan el guiño a la Catastrophe Waitress de los Belle and Sebastian). Poco recomendable si lo que buscas es una canción para cortarte las venas. Ye-ye-ye-Georgette…

Tullycraft “Georgette Plays A Goth”

¡Aleluya, American Idol!

No pensé que alguna vez lo fuera a decir, pero gracias, American Idol.

Hace unos días, Jason Castro, uno de los actuales concursantes del popularísimo Trampolín a la Fama gringo, interpretó una versión en guitarra acústica de “Hallelujah”, que sería celebrada unánimemente por los jueces (incluyendo al siempre maletero Simon Calwell). Tanto ellos como Castro se deshicieron en elogios para la versión de Jeff Buckley, que consideraban como su favorita. Resultado: la canción, incluida originalmente en el álbum Grace del finado Buckley, se ha convertido en número uno en la lista de las más descargadas del iTunes, por encima de Rihanna y Hannah Montana.

A propósito de este clásico de Leonard Cohen, un fanático de la canción ha escrito una fascinante y exhaustiva disertación sobre su historia, sus diversas interpretaciones, su constante presencia en la cultura popular (por ejemplo en The OC) y los numerosos covers que de ella se han hecho (como los de Rufus Wainwright y John Cale, ambos popularizados gracias a Shrek, y hasta una versión a cargo de… Fall Out Boy). ¡Incluye audio y estadísticas!

Próximamente: “Buenas Cosas Mal Dispuestas” de La Buena Vida en Latin American Idol. Vale la pena soñar.

Con una ayudita de mi Canon de Pachelbel

Siguiendo con la cantaleta de las variaciones sobre un mismo tema (aunque en un plano más digno), una de las composiciones más conocidas, adoradas e interpretadas de la música clásica, el Canon de Pachelbel, es al mismo tiempo un clásico de la música moderna, pues ha inspirado algunos de los mayores éxitos de la historia del rock y el pop.

Saca tu cuenta:

Aerosmith “Cryin’”
The Beatles “Let It Be”
Bush “Machinehead”
Dire Straits “Tunnel of Love”
The Farm “All Together Now”
Green Day “Basket Case”
Natalie Imbruglia “Torn”
Avril Lavigne “Sk8ter Boi”
Bob Marley “No Woman, No Cry”
Spiritualized “Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space”
Twisted Sister “We’re Not Gonna Take It”
U2 “With or Without You”

Según Wikipedia, artistas latinos como Juanes (“Volverte a Ver”) y Andrés Calamaro (“Paloma”) tampoco han escapado del influjo del célebre tema barroco.

Por otro lado, un comediante norteamericano, guitarra en mano, se despacha burlonamente contra el Canon, su omnipresencia y su descendencia, soltando de paso chistes relacionados con el instrumento original para el que fue creado, el chelo (“no hay forma de que seas cool cuando tu instrumento es más grande que tú”). ¡El popurrí final es imperdible!

Vía Johan Pachelbel’s Canon

La música es mi sexo caliente

Más Ed Wood que Hollywood, más serie Z que ZZZZZ, el éxito de YouTube de alguna manera está basado en la difusión de obras maestras del traspiés, la incompetencia y el ridículo. En otras palabras, de videos tan malos que son buenísimos. Tú tienes tus favoritos.

Pues bien, el nuevo video más visto de la historia de YouTube es tan malo que es… aburrido. Quizás hayamos tocado fondo (o el cielo, que para el caso es lo mismo) y hayamos llegado al colmo del absurdo.

Clarus Bartel, blogger italiano aficionado a la música y a la fotografía, bajó un buen día las imágenes en bruto que filmó Cansei de Ser Sexy para la promoción de su single “Alcohol” (y que un sitio web de su país había puesto a disposición de sus usuarios, a manera de concurso, para que las remezclen y creen su propia versión del video), quitó algunas escenas, agregó algunos efectos de colores al fondo y decidió usar en cambio el track “Music Is My Hot Hot Sex” (canción que en su momento tuviera sus treinta segundos de gloria merced a un comercial, de origen igualmente amateur, para el iPod) de los mismos CSS. El resultado fue un video insípido e intrascendente para, eso sí, una estupenda canción.

La pregunta del millón (o mejor dicho, de los 89 millones, pues ese es el actual número de vistas que ostenta el clip: 12 millones más que el por mucho tiempo reinante “Evolution of Dance”) es, ¿y cómo lo hace? Pues algunos sostienen que, más que las bondades claramente ausentes del video, su “popularidad” se debería a un error en el sistema de conteo de YouTube (hay quienes incluso han puesto en tela de juicio la fiabilidad de las estadísticas youtubianas en general), o a la pericia de hacker del autor del video (aunque Bartel afirma que apenas si sabe prender y apagar una computadora), o a la irresistible combinación de las palabras “music”, “hot” y “sex”, que puede haber atraido en manadas a bots y humanos por igual (veamos si el título de este post ayuda a confirmar esto je je).

También, claro, cabe la posibilidad de que existan más de 89 millones de fans de Cansei de Ser Sexy, y que oficialmente el indie se haya convertido en mainstream, pero sencillamente es demasiado bueno (o demasiado malo: ya tú ve) para ser verdad. Lo cierto es que los de YouTube, sea porque les olió a spam o les dolió la metida de pata, retiraron de su ranking el engendro de marras, pese a que en la práctica aún conserva su envidiable record de visitas.

Es probable pues que el video más visto en la historia de YouTube sea el video menos visto en la historia de YouTube.

Cansei de Ser Sexy “Music Is My Hot Hot Sex”

Julieta Venegas «Mi Principio»

Por fin algo nuevo de nuestra engreída Julieta Venegas. Compuesta por el tacubo Joselo Rangel, “Mi Principio” es no sólo un tema incluido en el soundtrack de la película mexicana Quemar las Naves, sino que además es el primer single de su nuevo álbum, Cosas Raras, una especie de lado B de su reciente recopilatorio (Realmente Lo Mejor no es realmente el mejor ni el más ingenioso título para un grandes éxitos, pero supongo que la culpa es del departamento de marketing). El disco en cuestión reune, entre otras rarezas, canciones con las que Julieta ha colaborado para diversos filmes, el más conocido de los cuales (al menos para este servidor) es María Llena Eres de Gracia, así como versiones de temas incluidos en homenajes a artistas como Joaquín Sabina, Soda Stereo y Los Tigres del Norte. De hecho, un repaso a la página de la Venegas en Wikipedia revela una participación abrumadora en tributos y discos de otros músicos, así que habrá harto material para futuras secuelas del Cosas Raras, en caso de un eventual éxito del álbum.

Julieta Venegas «Mi Principio»

El arte de arrojarme a tus brazos

Lilly McElroy se tira sobre los hombres, pero lo hace por amor al arte. Ella es una artista visual y performer cuyo proyecto más reciente consiste en abalanzarse a los brazos del sexo opuesto y ser retratada en pleno vuelo por un fotógrafo y amigo que la acompaña en estas románticas acrobacias. Pero McElroy no agarra desprevenido a sus galanes involuntarios, a pesar de que las expresiones de éstos parezcan desmentirlo. La espontaneidad es montada. Ella recorre bares, se acerca a un hombre, le pregunta si puede tirarse sobre él, y si éste acepta, se toma la foto y luego la artista le invita un trago.

Las imágenes son fascinantes, y quizás lo sean más sin mayores explicaciones. Al ver la primera foto uno podría pensar que se trata de una mujer tan enamorada de su pareja que no puede evitar lanzarse sobre sus brazos en público. Pero luego vemos las otras tomas y pensamos, aquí hay alguien que está desesperada de sexo o de ternura, o quizás estamos ante una provocadora que busca incomodar a los hombres por un rato y burlarse acaso de su proverbial reticencia emocional. Porque si uno se fija bien, cada caballero retratado luce absolutamente atónito y paralizado. Uno se pregunta si alguno de ellos llegará a reaccionar a tiempo para coger a la chica en sus brazos, o al menos impedir que se vaya de cara contra el piso. Gajes del deseo.

Breve historia de los conciertos internacionales en Perú

En orden cronológico de visitas, esta es, rapidito nomás, la historia de la decadencia de los conciertos internacionales en el Perú:

1. Viejas glorias.
2. Viejas glorias sin uno de sus integrantes originales.
3. Viejas glorias sin la mitad de sus integrantes originales.
4. Viejas glorias sin su vocalista original.
5. Viejas glorias con uno solo de sus integrantes originales.
6. Viejas glorias con uno solo de sus integrantes originales y que sólo viene a poner discos.
7. Viejas glorias sin ninguno de sus integrantes originales.
8. Integrante no original de un grupo de covers de viejas glorias pero que sólo viene de plomo para un concierto de veinte bandas punk en un bar de Surquillo.

¿Los duraznos son chilenos?

Alguna vez leí o escuché en algún lado que alguien podría traducir los poemas de Borges al nigeriano, hacerlos pasar como suyos y convertirse en un autor adorado en su país. ¿O fue Borges quien dijo eso usando como ejemplo a un célebre poeta? No recuerdo bien porque fue hace muchos años. Antes de que existiera internet, de hecho. Todos sabemos (y Alfredo Bryce lo debe saber mejor que nadie) que una jugada así ya no es posible.

¿En qué pensaban pues los publicistas chilenos que usaron la canción de una desaparecida y semioscura banda indie norteamericana para promocionar una pasta dental en ese país sin su permiso? ¿Que iban a pasar piolas? Probablemente sí, si es que el comercial televisivo en cuestión no hubiera sido lo suficientemente llamativo como para terminar circulando en internet. ¿Pero una pareja revolcándose por las calles de Santiago sin dejar de besarse? YouTube material!

El tema utilizado se llama “Jorge Regula”, y pertenece legalmente a The Moldy Peaches, banda liderada por Adam Green y Kimya Dawson, cultores, allá por inicios de este milenio, de lo que ha dado en llamarse punk-folk o anti-folk, y quienes dieron rienda suelta a su locura en un encantador y desopilante álbum del mismo nombre, lamentablemente de debut y despedida (aunque, oh coincidencia, hace unos días nomás el dúo se reunió para tocar en un talk show femenino). Curiosamente, la Dawson (ninguna relación con Rosario) ha alcanzando la notoriedad que no logró con los Peaches gracias a su participación en el soundtrack de la exitosa comedia romántica independiente Juno.

¿Quizás fue esa película la que despertó la curiosidad de algún creativo mapocho por la música de los neoyorkinos? Quién sabe. El caso es que los Duraznos Mohosos han decidido llevar este caso de apropiación ilícita a la Corte Internacional de La Haya. A ver si les va mejor que a los peruanos.

Los discos más decepcionantes del 2007

Un blog gringo ha publicado una lista de cinco álbums lanzados en el 2007 que debieron haber sido realmente buenos pero que no lo fueron, y que incluye a los Chemical Brothers (de acuerdo), Arctic Monkeys (en desacuerdo), Beastie Boys (de acuerdo), Smashing Pumpkins (ajuum, paso), y 50 Cent (ni siquiera he escuchado el anterior, y me temo que me moriré sin escucharlos). Seguro que ustedes deben tener su propia lista personal de discos que los defraudaron. Y es que nada hay más decepcionante que las expectativas.

Para este par de orejitas, las mayores decepciones del año que pasó han sido los discos de The Go! Team y La Casa Azul. Es decir, son buenos, pero no son taaan buenos como sus anteriores entregas, a estas alturas clásicos de la década por derecho propio. En honor a la verdad, a La Revolución Sexual no le he dado más que un par de escuchadas, así que por el momento le doy el beneficio de la duda, pero de primera (y segunda) impresión, no hay ninguna canción que me haya enganchado, todo un demérito tratándose de un trome de la música pop como Guille Milkyway. En cuanto al Proof of Youth, ay, mi opinión inicial no ha cambiado hasta ahora. Quise, intenté, pujé, pero es hora de certificar mi frustración oficial y definitiva con este segundo disco de los británicos. Otra vez, no es que sea malo, para nada. Es más, si hubiera sido su álbum debut, es casi seguro que habría figurado en mi top ten del 2007. Pero para mi maldición (o maldición del grupo), existe un Thunder, Lightning, Strike. Simplemente demasiado. Se les pasó la mano de buenos en ese disco, chicos.