Jóvenes ebrios jugando con viejas guitarras afiladas en una tarima improvisada. Cervezas y adolescentes pasan volando sobre las cabezas de un grupito de gente que baila en el piso pegajoso y lleno de vidrios rotos. Entre todo el desenfreno se llega a distinguir una voz apasionada y entusiasta que nos obliga a abandonar cualquier rezago de pretensión y sumergirnos en inocentes estados alterados. Dale, lo mundano siempre fue más divertido, nada puede salir mal.
Royal Headache “Girls”
Del álbum Royal Headache (2012)
