Los prefería amateurs. Babasónicos sacando al diablo de Lanús y haciéndolo bailar al son de su propio ritmo. Miranda! convirtiendo la fotonovela a lo Pimpinella en un artefacto cool. Un skater domó al ñandú. Una polaroid del confeti antes de Glee. Pero luego todo cambió: Dargelos vagaba sedado ante el reflejo de su rostro en el horario estelar gaucho y la guitarra de Lolo comenzó a amenizar las travesuras del payaso Ronald. Ahora otros se calzan mejor los patines y recuerdan que en Argentina el pop no ha muerto. Lírica unisex y oda al hombre sintetizador al servicio del melodrama urbano de todos los días.
Singapur “Pedime”
Del álbum Holograma (2011)

sí, me encantan… son tan pop-pimpinella