Voces de niños sampleadas y explosiones de colores, la receta parece conocida. Pero ahora, otro es el pretexto. Tal parece que amar y estar narcotizado vienen a ser lo mismo. Algo así como Eternal Sunshine of the Spotless Mind en ácidos: caledoscospio al infinito y mareas de luz para ir encubriendo lo que no se quiere olvidar. La diferencia es que a la mañana siguiente al despertar, ella ya no estaba allí.
Star Slinger “Mornin’”
Del álbum Volume 1 (2010)
