Allo Darlin’ “Henry Rollins Don’t Dance”

Impasible ante “Dancing Queen” o el megamix de Grease, un despistado émulo de la rudeza punk deja tirando cintura a su chica, cuyo amor ciego no le impide verlo convertido algún día en Patrick Swayze o John Travolta.

Allo Darlin’ “Henry Rollins Don’t Dance”

La Bien Querida “9.6”

Una canción pop linda: la perfección sí dura 2:42. Si escuchas 27 veces un disco este ingresará a tu lista de favoritos incondicionales. Basta un minuto del nuevo video de La Bien Querida para quedar rendido a sus pies. En sus canciones, Ana Fernández-Villaverde proclama incesantemente que solo necesita un poquito de cariño. El amor recorre todos los temas de su debut discográfico: apostólico y romano, pero también candente y profano. Pasión gritada en la plaza de barrio, rubor de beso inicial en una tarde de domingo. Calidez acústica y arreglos delicados que recuerdan a Los Mejores Momentos de La Buena Vida y a muchos de los sospechosos comunes del indie español (Jota y Sr. Chinarro han murmurado algunas cosas lindas sobre la bilbaína). Si el 2008 fue para Russian Red, la maja del dream pop, este año es el del flamenco susurrante de esta encendida morena.

“9.6”, su nuevo single y video, coquetea descaradamente con todos los clichés visuales y coreográficos ochenteros, aquella década tan vilipendiada como celebrada últimamente. Guitarras desnudas o programación tecno de por medio para ilustrar un (des)encuentro amoroso. Desde aquí, tímidamente, solamente podríamos soñar con pasar la tarde del 6 de setiembre junto a La Bien Querida. La culpa de todo, querida Ana, la tienen las faldas de tu madre.

La Bien Querida “9.6”
Del álbum Romancero (2009)

The Pearly Gatecrashers “We Are Family”

Quizás la mayoría recuerde a The Pearly Gatecrashers más por su participación, representando a su natal Australia, en Picnic Basket, el estupendo recopilatorio de indie pop internacional editado por Shelflife en 2001 (y que incluía a nuestros compatriotas de Resplandor), que por sus propios discos, los cuales databan más bien de la primera mitad de los noventa, y cuya difusión estuvo limitada principalmente a los afanosos del indie y a Japón, país que siempre ha sido un consumidor voraz de twee pop (si no que lo diga Hello Kitty). Ha tenido que pasar casi una década para que por fin llegue la oportunidad de escuchar un álbum completo de esta pareja de esposos, pues la gente de Plastilina Records, el insólito sello peruano de exportación no tradicional, ha lanzado But Wait There’s More, compacto que reúne tanto temas antiguos como nuevos de Pearly Gatecrashers. Lo suyo sigue siendo el pop inmediato de guitarras ochenteras (salvo “Geek”, el peculiar bonus track a lo “Rapture” de Blondie) y letras que el desconocimiento del inglés podría llevar a imaginar son sobre pajaritos y arco iris pero que en realidad continúan la poco conocida tradición de acidez y desencanto del twee. Verbigracia, “We Are Family”, que ironiza sobre los sinsabores de la vida en familia. La próxima vez que te pelees con tus papás (o tus hijos, según sea el caso), escucha esta canción, respira hondo y mueve los pies.

The Pearly Gatecrashers “We Are Family”
Del álbum But Wait There’s More (2009)

Beach House “Norway”

Cuenta la historia que mientras viajaban en tren por Noruega, un reportero les pidió a los Beach House (no sabemos si con ingenuidad escandinava, descaro de periodista o afán de fan) que escribieran una canción sobre el país. Lejos de hacerse los suecos, Alex y Victoria, impresionados como estaban de por sí ante el imponente paisaje nórdico, pusieron manos a la obra, y no sólo compusieron el tema, sino que lo terminaron en el camino, lo grabaron para una radio antes de llegar y lo tocaron (con estornudo y todo) en la estación de pasajeros de Oslo. Por si fuera poco, la canción misma (cuya versión final, que fuera lanzada hace algunos días como adelanto al nuevo disco, muestra a unos Beach House más expansivos, menos claustrofóbicos) es primorosa. Una razón más para que los noruegos aumenten aún más su coeficiente de felicidad, y los peruanos, todavía más, nuestro nivel de envidia.

Beach House “Norway”
Del álbum Teen Dream (2010)