Etiqueta: folk
Be Brave Benjamin «Devil Fool»
Violencia lúdica y glamorosa.
Be Brave Benjamin «Devil Fool»
Del álbum A Fine Dance (2010)
The Mountain Goats «Cry for Judas»
Giremos el lente y coloquémonos del otro lado. Si en el pasado, la perspectiva la tenía el otro, el personaje en la sombra, nuevamente John Darnielle modifica el centro de atención y alumbra el rincón olvidado. En lo apacible, en el teatro de la rutina diaria y los condicionamientos sociales subyace inevitablemente la tragedia. La procesión va por dentro y la ciudad es el cementerio de la esperanza. Los altares y las plegarias finalmente siempre son los mismos y las verdades, como los símbolos, tienen múltiples significados.
The Mountain Goats “Cry for Judas”
Del álbum Transcendental Youth (2012)
The Welcome Wagon «Up on a Mountain»
Antes de editar Precious Remedies Against Satan’s Device, el predicador y su esposa cantan armonías familiares, los himnos de toda la vida en la intimidad del hogar. La fuerza liberadora del salmo aún no se ha perdido y la melodía, como la zarza ardiente, sigue señalando el camino.
The Welcome Wagon “Up on a Mountain”
Del EP Purity of Heart Is to Will One Thing (2012)
Dr. Dog «Lonesome»
En palabras del grupo folk de Pennsylvania: “La soledad puede llevar al hombre a realizar cosas maravillosas y extrañas, tal vez más allá de su comprensión”. Pero si se trata de secuestros y torturas, yo también quiero divertirme como ellos.
Dr. Dog “Lonesome”
Del álbum Be The Void (2012)
Revolver «The Letter»
Neil Hannon no pasea por Montparnasse buscando besos robados. El vino dulzón y barato aún provoca sonrisas en las estudiantes trasnochadas que esperan alguna aventura en el próximo bar a visitar. París y su mitología; la postal desdibujada de épocas gloriosas. La libertad parece haberse mudado a otras costas. Los cerquillos rebeldes y los judíos iconoclastas pertenecen a otros tiempos.
Quizá por eso el mejor grupo francés de la actualidad prefiere cantar en inglés. Y no remite a la chanson; su sonido refleja el brillo de la melodía sesentera y el pop de arreglos refinados. Revolver apunta a Bretaña y toma lo más relevante de su tradición. Cruza el Atlántico y recupera las armonías y el espíritu entrañable de Elliott Smith. Con este trío, París tiene una nueva oportunidad para recuperar la luz del pasado.
Revolver “The Letter”
Del álbum Let Go (2012)
Russian Red «Everyday, Everynight»
La parca pasea por caminos que le son conocidos. Se corre el velo y parece que estuviéramos en el Renacimiento o quizá en los años de la vanguardia; el tiempo es secundario. La veleidad femenina hace de las suyas nuevamente en Venecia. Russian Red se disfraza de Anaïs Nin y nos hace bailar a su gusto y placer.
Russian Red “Everyday, Everynight”
Del álbum Fuerteventura (2011)
La Familia del Árbol «¿Tú Me Quieres?»
La película se ha velado. Los colores se disuelven y unos vientos nos guían al bosque. Se escucha Bryter Layter y Forever Changes por estos senderos. El magenta da paso a bodegones, naturaleza muerta y mientras se formula incesantemente la eterna pregunta celeste podemos atisbar la respuesta a través de transparencias de seda. Leo entrelíneas y sentenció que esta tarde descansaré en el paraíso gracias a este dúo atemporal.
La Familia del Árbol “¿Tú Me Quieres?”
De EP La Montaña y el Río (2011)
Coloreando a Daniel Johnston
El deseo se ha extinguido para siempre. Parecemos zombies caminando hacia un horizonte sin fin. El placer se consume como un fast food, y luego simplemente queda el olvido. Quizá eso le sucedió a aquel muchacho fan de The Beatles cuando MTV llegó a su ciudad. En esos días, el canal musical transmitía videos y no se ocupaba del bronceado de la muchachada de Jersey. Daniel Johnston cumplió el vaticinio de Warhol y su vida no volvió a ser la misma.
Daniel escuchaba voces y las convertía en canciones. O se volvían dibujos. Cientos de canciones. Miles de cintas. Viñetas de los héroes de la infancia. Casper protegiéndolo del mal y susurrándole al oído que esta noche el diablo no se apoderaría de la humanidad. Él podría estar tranquilo, acompañando al fantasma entrañable estaba el Capitán América quien había dejado su escudo para empuñar la cruz de la liberación y así lograr conjurar el poder del azufre. Daniel creía que sus epifanías lo harían más popular que Jesucristo, pero también sabía que nada de ello le daría lo más preciado: el amor de ella.
O quizás sí. Podría que ser muchas mujeres amaron a Daniel Johnston y se entregaron a él después de un concierto de Butthole Surfers o Half Japanese, y sin embargo esas historias de cuerpos retozando en el backstage de una ciudad anónima ingresaron a la nebulosa del tiempo y se perdieron para siempre. Porque Daniel podría estar rodeado de mujeres y sentirse invariablemente solo, atado a su religiosidad culposa y a una capacidad asombrosa para la autodestrucción.
Johnston llevó la disfuncionalidad de su vida a la canción y reveló desde la esquizofrenia y el fanatismo cristiano, un mundo maravilloso. A pesar de las criaturas celestiales y demoniacas que lo rodean, algo hermoso nace en cada melodía de este genio atormentado por una verdad que lo rebasa. Queda claro que no es el músico más competente y que su voz no es una revelación divina, pero cada una de sus obras son la mejor demostración del DIY llevado a su máxima expresión. Más allá del esnobismo intelectual que busca desesperadamente polos con ilustraciones del artista alienado, se encuentra la fuerza de la creación en toda su plenitud: Daniel abre su corazón y su mente en cada una de sus interpretaciones, prescinde del filtro y entrega poesía en estado puro.
Cada vez que pienso en Daniel Johnston recuerdo a uno de sus personajes favoritos: Silver Surfer. Como él, nuestro bendito cantautor sigue un camino incierto en un destierro que quizá no tenga fin. Ojalá algún día este heraldo encuentre la dimensión que buscaba y sea uno con la luz.
Reina Republicana “Worried Shoes” (cover de Daniel Johnston)
Del álbum Coloreando a Daniel Johnston: La Historia de un Artista (2012)
Sophia Knapp «Close to Me»
En un principio, tímidas melodías harían pensar en una cantautora saliendo de los bosques para hacer una acústica confesión. La languidez cede el paso, gira sobre sí misma, y cuando abre los ojos se encuentra en los setentas y la fórmula de Bacharach se impone en todas las radios. Esa es la carta de presentación de Knapp para desmarcarse del ejército revisionista folkie. Lapsus farandulesco: veleidosa damisela se hace acompañar en su debut por un ensimismado y apocalíptico trovador. Esperemos que al final de esta historia no se vuelvan a escuchar los sonidos lastimeros de una arpa.
Sophia Knapp “Close to Me”
Del álbum Into the Waves (2012)
