Benjamin Biolay // La Superbe

El problema no eres tú, Benjamin, soy yo. Quizá no soy tu fan ideal. Lo más probable es que no percibo las sutiles diferencias que te deberían hacer un talento singular e único. Pero me vuelve a suceder. La sombra se cierne sobre ti y a veces siento que tú no haces nada por impedirla sino que más bien la alientas. Escucharte a ti, finalmente, es un eco prolongado de la voz y el estilo de Serge. ¿Dónde está tu propia luz, querido Benjamin?

Mientras escribo esto veo la portada del Trash YéYé. Delicioso, provocador e indolente. Siempre te he preferido así: leve y juguetón. Sin caer en la histeria estúpida de los primeros discos, en esas insipídas coartadas conceptuales, en esa versada erudición. Dedicarle un disco a la saga familiar de los Kennedy. Preferir hacer fintas en el aire; tratar de demostrarle a los demás lo inteligente y talentoso que puedes ser. Mi guía de Lonely Planet no exageraba: lo peor de Francia son los franceses. ¿Por qué tanta arrogancia y soberbia? Debo esperar ciertos momentos, me doy cuenta, para encontrarme contigo, sin desbordes excesivos, en capacidad de controlar tu energía creadora: tu anterior disco fue uno de ellos; el otro, esa maravillosa banda sonora del amor inicial, tu luna de miel hecha canción. Está bien, Benjamin, callaré. Sé que prefieres no hablar de ese episodio.

Otro álbum conceptual. Doble. 50 canciones para elegir al final del proceso de producción. Cinematográfico, épico, con guiños al soul y el jazz. Regado de detallitos electrónicos, arreglos de cuerda preciosistas. El recuerdo de Buenos Aires, aquella ciudad que amas tanto y que deseas con ardor. A veces no es bueno ser apasionado, darling. Deberías callar un poco. Tomarte una coca cola y luego empezar a grabar. Cálmate, deja en paz el Songs In The Key Of Life, el Histoire de Melody Nelson y el Álbum Blanco. Aléjate de todo. Mírate al espejo y di que este disco no está dedicado a ella. Hablas de una relación que no funcionó y concluyó con el verano, y cómo adaptarse a ese mañana incierto. Dices que es personal y no autobiográfico. Je t’aime, Je t’aime… te escucho decir, susurrar, no cantar en este álbum. Benjamin, estás desbocado. Hay un exceso de información y emoción. Stop.

La chanson te necesita. Solo un poco de calma, ok. Deja a un lado las trompetas insulsas, el melodramatismo y el maquillaje recargado para poder creer con más fuerza en ti. Piensa en una docena de canciones. La melodía es tuya por naturaleza. Haz que desde el otro lado, Serge sonría maliciosamente porque su alumno más aprovechado haya encontrado al fin su propia voz.

Benjamin Biolay “Si Tu Suis Mon Regard”
Del álbum La Superbe(2009)
[audio:http://boxstr.net/files/6347871_ps0yk/benjamin%20biolay%20-%20si%20tu%20suis%20mon%20regard.mp3]

11 opiniones en “Benjamin Biolay // La Superbe”

  1. No sé quién escribe aquí, si es una persona o varias, pero llevo días dándole a entradas anteriores y no me puedo creer la cantidad de canciones estupendas que estoy descubriendo, lo acertado de las fotos que ilustran los posts y lo bien que están escritos éstos. Mola todo. Enhorabuena.

    Ah, y soy fan de Biolay, pero reconozco que, si no entras en su juego (que es el exceso) puede resultar estomagante.

    Saludos desde España.

  2. Muchas gracias por tus palabras, Luisru. Al principio pensamos que te estabas burlando de nosotros, pero también nos pusimos a revisar el blog y, sí pues, tienes razón 😉

    Creo que no hace falta decirlo, pero el autor aparece al comienzo mismo de cada post.

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