Damien «Vraiment»

El hermano perdido de Sébastien Tellier no vive anclado en los setentas ni está deslumbrado por los senderos orgiásticos que animan al Mesías del electro funk galo. Damien se orienta a parajes más reposados y no menos celestiales. Él se remonta a los sesentas para revisitar a Gainsbourg y rendir culto a su principal fetiche: aquellas presencias veleidosas que deciden el movimiento de los astros. De la cálida simpleza de una guitarra y un piano pasa a rodearse de vientos para contar nuevamente esa historia: un chico, una chica… Un péndulo salvaje que le sigue dando sentido a la vida.

Damien “Vraiment”
Del álbum Flirt (2012)

Serge Gainsbourg Degenerado

Paria. Borracho empedernido. Lujurioso. El feo más sexy del mundo. El padre incestuoso de las chicas yeyé. Un judío que experimentó con todo lo que tuvo a su alcance: ritmos negros, drogas, mujeres y los lugares comunes a los que habitualmente nos referimos cuando hablamos del rock. Y eso es básicamente lo que significa Serge Gainsbourg para la música: un espíritu en permanente acto de rebeldía, un estandarte del desenfado, la provocación y la sexualidad llevados a la canción.

Gainsbourg es el culpable de pervertir a toda una generación de melómanos. Aquel que hizo a ruborizar a los puritanos con los jadeos femeninos de Jane Birkin desde las frecuencias matinales. Con justicia se puede decir que algunos bebimos el vicio infeccioso de la música gracias a él. Siguiendo su mal ejemplo hemos degenerado a Serge. Una camada de músicos adictos a SG ha acudido en nuestra ayuda. Algunos han respetado la prédica de este pastor descarriado y no se han alejado de la orgía perpetua. Otros lo han llevado a trópicos de artificio para susurrar las promesas de rigor. Gainsbourg nos ha sonreído maliciosamente desde la barra gracias a ellos.

1. Algodón Egipcio “Color Café” (Couleur Café)
Venezuela

2. Lido Pimienta “El Chupete de Anís” (Les Sucettes)
Colombia

3. Odio París “Poupée de Cire, Poupée de Son”
España

4. La Familia del Árbol “La Chanson de Prévert”
España

5. Burrito Panza & Is “L’eau á la Bouche”
España

6. Los Protones “Master Tacita” (Une Petite Tasse d’Anxiété)
Perú

7. The Birkins “Ne Dis Rien”
España

8. Hans Laguna “No, Gracias, No” (No, No Thanks, No)
España

9. Los Negretes “L’hippopodame”
México

10. Jonston “Maria” (demo) (Marilou)
España

11. Madame Recamier “Ah!, Melody”
México

12. Francois Peglau “2012 Année Érotique” (69 Année Érotique)
Perú

Escucha Serge Gainsbourg Degenerado

Hige Club “Charlotte For Ever”

Además de definir la chanson para siempre, Serge Gainsbourg incursionó en otros estilos, como el reggae y la electrónica, sobre todo en el último tramo de su carrera. Y no precisamente con resultados halagadores. Su último álbum, Love on the Beat (1985) ostentaba todos esos tics de sintetizador, saxo y caja de ritmos que hemos aprendido a odiar de los ochenta. De hecho, el debut discográfico de su consentida, Charlotte Gainsbourg, cayó también víctima de esos mismos abominables valores de producción.

Casi un cuarto de siglo después, y a propósito del estreno del esperado biopic sobre Monsieur Gainsbourg, alguien tuvo la brillante idea de comisionar una nueva versión de todo Charlotte For Ever (1986) y redimirlo con arreglos mucho más simples que dejaran al descubierto la belleza inherente de las composiciones del músico francés. Lástima que el dúo formado para la ocasión, Hige Club, no estuviera a la altura de las circunstancias, y lo que este homenaje (que será lanzado a fin de mes y que escuché en preview hace algunos días) gana en sencillez, lo pierde en interpretación, principalmente, ay, por el lado femenino (encomendado a una estudiante de cine londinense). Con todo, hay canciones que salen airosas, en especial el tema título, que permanece como un inquietante testimonio de la ambigua relación entre Gainsbourg y su hija (llevada asimismo, paquete completo, a la pantalla grande), y que bien podría considerarse como el “Je T’Aime Moi Non Plus” del incesto y la pedofilia.

Hige Club “Charlotte For Ever”
Del álbum Charlotte For Ever (2010)

Poplin // Une Débutante Au Jeu

Estar en la periferia y añorar el continente. Vivir en uno de los países más desarrollados del mundo y no permitir que eso anule tu sensibilidad. Consumir con devoción el riquísimo legado cultural francés y pretender (muy al estilo de la relación UK–USA) elaborar algo distinto que evite el cliché. Sonar cosmopolita y elegante cuando solo se ha mirado Louvre a través de Godard.

Guy Poplin acomete la ambiciosa tarea de aprehender la esencia del sonido galo desde Singapur. Sin caer en el disfuerzo, pasea con naturalidad por las calles parisinas y recoge el pulso de la ciudad: embriagándose de chanson, capturando la frescura y calidez de los arreglos y las instrumentaciones de Gainsbourg. Absorbe el ánimo juguetón y rupturista de la nouvelle vague para incorporar en un delicado collage: bossa nova, chamber pop y jazz. Toma una fotografía a contraluz y queda alelado por el cerquillo caprichoso de una chica yéyé.

La mujer es el centro de esta obra. O mejor dicho cuatro mujeres que se corresponden con cada una de las canciones que la componen. Las imágenes se alternan y los escenarios, como las emociones, van cambiando. El esteta solo observa. Ellas susurran su alegría y tararean la esperanza. Las melodías son colores tan vistosos como los vestidos orientales que reflejan el sol de marzo. El compositor busca desesperadamente una oquedad para poder callar.

Poplin “Une Débutante Au Jeu” (con Bridget Low)
Del EP Une Débutante Au Jeu (2010)
[audio:http://boxstr.net/files/6405279_f1ium/poplin%20%28feat.%20bridget%20low%29%20-%20une%20debutante%20au%20jeu.mp3]

Benjamin Biolay // La Superbe

El problema no eres tú, Benjamin, soy yo. Quizá no soy tu fan ideal. Lo más probable es que no percibo las sutiles diferencias que te deberían hacer un talento singular e único. Pero me vuelve a suceder. La sombra se cierne sobre ti y a veces siento que tú no haces nada por impedirla sino que más bien la alientas. Escucharte a ti, finalmente, es un eco prolongado de la voz y el estilo de Serge. ¿Dónde está tu propia luz, querido Benjamin?

Mientras escribo esto veo la portada del Trash YéYé. Delicioso, provocador e indolente. Siempre te he preferido así: leve y juguetón. Sin caer en la histeria estúpida de los primeros discos, en esas insipídas coartadas conceptuales, en esa versada erudición. Dedicarle un disco a la saga familiar de los Kennedy. Preferir hacer fintas en el aire; tratar de demostrarle a los demás lo inteligente y talentoso que puedes ser. Mi guía de Lonely Planet no exageraba: lo peor de Francia son los franceses. ¿Por qué tanta arrogancia y soberbia? Debo esperar ciertos momentos, me doy cuenta, para encontrarme contigo, sin desbordes excesivos, en capacidad de controlar tu energía creadora: tu anterior disco fue uno de ellos; el otro, esa maravillosa banda sonora del amor inicial, tu luna de miel hecha canción. Está bien, Benjamin, callaré. Sé que prefieres no hablar de ese episodio.

Otro álbum conceptual. Doble. 50 canciones para elegir al final del proceso de producción. Cinematográfico, épico, con guiños al soul y el jazz. Regado de detallitos electrónicos, arreglos de cuerda preciosistas. El recuerdo de Buenos Aires, aquella ciudad que amas tanto y que deseas con ardor. A veces no es bueno ser apasionado, darling. Deberías callar un poco. Tomarte una coca cola y luego empezar a grabar. Cálmate, deja en paz el Songs In The Key Of Life, el Histoire de Melody Nelson y el Álbum Blanco. Aléjate de todo. Mírate al espejo y di que este disco no está dedicado a ella. Hablas de una relación que no funcionó y concluyó con el verano, y cómo adaptarse a ese mañana incierto. Dices que es personal y no autobiográfico. Je t’aime, Je t’aime… te escucho decir, susurrar, no cantar en este álbum. Benjamin, estás desbocado. Hay un exceso de información y emoción. Stop.

La chanson te necesita. Solo un poco de calma, ok. Deja a un lado las trompetas insulsas, el melodramatismo y el maquillaje recargado para poder creer con más fuerza en ti. Piensa en una docena de canciones. La melodía es tuya por naturaleza. Haz que desde el otro lado, Serge sonría maliciosamente porque su alumno más aprovechado haya encontrado al fin su propia voz.

Benjamin Biolay “Si Tu Suis Mon Regard”
Del álbum La Superbe(2009)
[audio:http://boxstr.net/files/6347871_ps0yk/benjamin%20biolay%20-%20si%20tu%20suis%20mon%20regard.mp3]

Benjamin Biolay “15 Août”

Para quienes no saben francés:
Con su voz seductoramente grave y unos arreglos cautivadores, le crooner galo conquista sin atenuantes a bella damisela que recita emocionada una declaración de amor. Serge Gainsbourg sonríe cómplice.

Para quienes saben francés:
Con fecha 15 de agosto, bella damisela deja a su ahora ex una carta de despedida intempestiva. No hay mucho que explicar, simplemente se acabó. Devastado, el amante menguante camina bajo el sol por las vías de un tren en busca del consuelo de la muerte. Serge Gainsbourg, ¿tú tienes algo que ver en esto?

Benjamin Biolay “15 Août” (con Valérie Donzelli)
Del álbum La Superbe (2009)