Las últimas serán las primeras

Las 20 canciones que más han rotado durante la semana en los reproductores de Caleta y Cocker son ahora para ti. Porque ya es hora de que algún día tengas tus propias canciones del recuerdo.

Au Revoir Simone «Sad Song»

Bat for Lashes «What’s a Girl To Do?»

Bonde do Role «Office Boy»

Descartes a Kant «Hello Tarantino»

Jonston «100 Latidos por Segundo»

Justice «D.A.N.C.E.»

The Ladybug Transistor «Terry»

Let’s Go Sailing «Sideways»

Lucky Soul «The Great Unwanted»

M.I.A. «Boyz»

Prin’Lalá «Naves que Dan Vueltas a Un Balón»

Spoon «The Underdog»

St. Vincent «Now, Now»

The Silent League «Kings and Queens»

The Thrills «Nothing Changes Around Here»

Travolta «Con los Ojos Bien Abiertos»

Voxtrot «Firecracker»

Rufus Wainwright «Rules and Regulations»

Patrick Wolf «Accident & Emergency»

Young Galaxy «No Matter How Hard You Try»

Todos los mp3 incluidos (que tienen únicamente fines de difusión) estarán disponibles para su descarga hasta la próxima lista semanal.

Tiembla, indiferencia

El terremoto del miércoles pasado pudo haber marcado 7.9, pero la solidaridad de los peruanos se merece un 9.7. Y si no alcanza 10, es por culpa mía y del gobierno. Del gobierno, por su clamorosa ineficiencia, y mía, por no haber donado nada hasta ahora. No por falta de ganas, sino debido al mismo desorden neurológico que me impide postear con más regularidad en este blog, y que algunos descreídos insisten en llamar desidia. Eso sí, prometo ponerme la mano en el pecho y llevarme la otra al bolsillo derecho, o por lo menos estirar el brazo y desmentir a los que piensan que no tengo sangre en la cara.

Mientras, un modestísimo grano de arena. El próximo sábado 25 de agosto se realizará un concierto a beneficio de los damnificados del sur en el Colegio Los Reyes Rojos (Av.Grau 678, Barranco), que contará con la participación de numerosas y variopintas bandas limeñas. Habrá para todos los gustos: punk, indie rock, electropical (sic), fusión, grunge (que no ha muerto), electrónica y otras hierbas más. Qué mejor manera de pasarla bien con tus patas y sentirse bien con tu conciencia que asistir a este ejemplar evento (por lo demás de nombre poco afortunado: Demos la Mano (Reconstruyamos Esperanzas): ¿dónde están los creativos cuando uno los necesita?).

Esta sería la lista de grupos y horas respectivas de presentación:

1. Los Vespa (4:00-4:20)
2. The Satellite (4:30-4:50)
3. El Mundo de Pecval (5:00-5:20)
4. Area 7 (5:30-5:50)
5. Soma (6:00-6:20)
6. The Overdrive Ostrich (6:30-6:50)
7. The Emergency Blanket (7:00-7:20)
8. Mi Jardin Secreto (7:30-7:50)
9. Viajeros (8:00-8:20)
10. Planeador (8:30-8:50)
11. Rafo Ráez (9:00-9:25)
12. D’Mente Común (9:35-10:00)
13. Bareto (10:15-10:40)
14. La Mente (10:50-11:20)
15. La Sarita (11:30-12:00)

El costo de la entrada es de sólo 5 soles más un vívere no perecible. Te sugiero llevar mejor dos víveres, no vaya a ser que los del APDAYC (porque la viveza nunca muere) se den una vuelta por el concierto y reclamen su tajada de la taquilla.

¿Contento, Pepe Grillo?

Ultimo minuto: El concierto ha sido cancelado (ver comentarios)

Prinzhorn Dance School quiere tu odio más que tu indiferencia

10 cosas que odian los Prinzhorn Dance School:

1. Las escuelas de arte. Sacaderas de plata y cunas de poseros. Tobin Prinz y Suzi Horn son artistas autodidactas a mucha honra.

2. Las bandas de rock. Sarta de estúpidos clichés. De hecho, Suzi Horn, la bajista y gritona destemplada del dúo, insiste en que ellos son un proyecto de arte, no una banda.

3. El postmodernismo. El reciclaje (sea conciente o conchudo) no existe en su bagaje. Pese a que no han faltado las comparaciones con la no wave y el post punk a la The Fall y Young Marble Giants (comparaciones que ellos desmienten), los Prinzhorn Dance School tienen la enternecedora voluntad de inventar la rueda. Y la rueda, de alguna retorcida manera, rueda.

4. El barroco. Austeros hasta decir falta, los Prinzhorn se han impuesto la estética del menos es más. A su lado, los White Stripes suenan (y lucen) como una big band. El dúo realiza sus grabaciones en directo, en una ocho canales y con un solo micrófono.

5. La improvisación. Al momento de grabar, los Prinzhorn elaboran diagramas complejos que los ayudan a visualizar el desarrollo de cada canción. Misteriosamente, los diagramas finales semejan a instrucciones de pasos de baile (esto lo acabo de inventar, pero, hey, yo también quiero inventar algo!).

6. La inconsistencia estética. Los Prinzhorn Dance School enviaron su demo en vivo a los cinco sellos que más respetaban y los cinco les respondieron interesados. Sin embargo, chotearon a los de Domino Records, simplemente porque no les gustaban las últimas bandas fichadas por el sello que alberga a Franz Ferdinand. Finalmente, se decidieron por DFA (quienes acaban de lanzar su álbum debut), entre otras cosas, porque el único disco que Tobin Prinz, vocalista y guitarrista del grupo, había comprado el año pasado fue el de LCD Soundsystem.

7. La música digital. “Cuando la gente convierte algo a MP3, la magia desaparece”. Sí, cuñao, quita primero tus videos de baja resolución y sonido comprimido de YouTube y después hablamos.

8. La envidia. Advertencia a las bandas que los han maleteado en la prensa: “Si nos aparecemos en el backstage de uno de sus conciertos y les metemos un lapo en la cara, después no se quejen.” Tranquiiila, Suzi.

9. El pan blanco. Su primer single, “You Are the Space Invader”, denunciaba con furia, entre otras cosas: “El pan blanco te da cáncer /y no hay aire limpio en Hampshire”. Lamentablemente, no conocemos la versión integral de la letra.

10. Las medias tintas. O te van a encantar (aunque sea por vía del gusto adquirido) o los vas a odiar. Pero no te van a dejar indiferente. Y eso es lo que busca Prinz: “Si todos estuvieran allí conversando o mirando su reloj, no tendría sentido hacer todo esto. Prefiero que la gente venga y se vaya.”

La única cosa que Prinzhorn Dance School ama:

1. El té y las galletas. But of course, my dear!

Prinzhorn Dance School «Crackerjack Docker»

Frodo es hincha de Independiente

Mientras todo lo que quieren las estrellas de rock es ser estrellas de cine, todo lo que quieren las estrellas de cine es ser estrellas de rock. Jack Black, Russell Crowe, Keanu Reeves, Juliette Lewis, Kevin Bacon y Jared Leto son algunos de esos actores que han incursionado en la música, generalmente con más pena que gloria. Y ahora es el turno de Elijah Wood. La diferencia es que el popular Frodo de El Señor de los Anillos no ha formado su propia banda, ni tiene intenciones de torturarnos con su privilegiada voz, sino que, en una encantadora lección de modestia y de verdadero amor por la música, ha creado su propio sello discográfico.

Y realmente es amor al chancho, no a los chicharrones. Simian Records no ha salido a hacerle la competencia a Universal o Warner. “Ciertamente no lo he creado para ganar dinero. Mi interés es sacar música y lograr que se escuche. Si las bandas alcanzan el éxito –que es algo que uno desearía que ocurriera– y uno termina ganando plata, pues bienvenido sea, pero no es la intención. Iniciar un sello pequeño con la intención de ganar mucho dinero es algo ridículo,” ha declarado Wood. Su objetivo es mucho más simple y, digamos, sublime: editar la música que le gusta.

Su primera elección: nada menos que The Apples in Stereo, la luminosa banda de indie pop psicodélico que perteneciera al colectivo Elephant 6. Simian editó a inicios de este año el sexto álbum de los Apple, New Magnetic Wonder, cumpliendo así un sueño de fan para el actor de 26 años, quien además se encargó de dirigir el video para el primer single del disco, “Energy”.

Simian también ha integrado a sus filas a Heloise and the Savoir Faire, un grupo neoyorquino de electropunk (que Mister Frodo conoció a través de su actual pareja, Pamela Racine, baterista y bailarina de Gogol Bordello), a quienes ya les ha editado un EP, The Odyle. Esto de alguna manera refleja la apertura de gustos de Elijah, quien ha manifestado su admiración tanto por bandas clásicas como Os Mutantes, Slint, Gang of Four y Dinosaur Jr. como por grupos nuevos tales como Field Music y The Brian Jacket Letdown.

“La música para mí siempre ha sido una pasión en la que he invertido tiempo escuchando. Supongo que mi sello es mi manera de expresarme creativamente. En vez de ser un oyente pasivo, quiero estar involucrado, en el sentido de sacar música que me importa. Así que me imagino que, para mí, tener un sello es como tener una banda. Es casi lo mismo, excepto que no tengo nada que hacer con la música sino sacarla, encontrar grupos que me interesen y tratar de lograr que su música se escuche. Vino de la frustración del hecho de que haya tantas bandas excelentes pero que nadie las escuche.”

¡Vas muy bien, Elijah! Sólo esperamos que después de interpretar a Iggy Pop en el biopic The Passenger, no te agarre el síndrome de Tarzán o Superman y termines creyéndote un ícono indestructible del rock.

Heloise and the Savoir Faire «Illusions»

¡Sí se puede!

Yo era fan de The Go! Team antes de escucharlos. Yo era fan de The Go! Team incluso antes de saber de ellos. Yo era fan de una banda con una propuesta musical fresca y novedosa pero que se plasmara en canciones irresistiblemente pop, de esas que no dejan pelo sin moverse. Yo era fan de una banda que luciera cool pero que al mismo tiempo tuviera la contagiosa vitalidad y energía de un colegio a la hora del recreo. Así que escuchar su primer álbum y volverse fan de The Go! Team fue una y la misma cosa. La inusitada mezcolanza sampladélica de sonidos e instrumentos, los eufóricos cánticos y el vibrante rapeo de vieja escuela de su cantante principal, Ninja, todo se conjugó para hacer de Thunder, Lightning, Strike uno de los mejores discos de este y cualquier siglo.

No es de extrañar pues que, después de tan extraordinario debut, temiera que su siguiente disco no estuviera a la altura. Igual, he estado esperándolo con ansias desde hace casi tres años. Sin embargo, ya el single de adelanto, “Grip Like A Vice”, aparecido en julio pasado, era un primer indicio poco prometedor: el clásico sonido Go! Team, pero el tema no era muy rompedor y más bien me sonaba inquietantemente familiar.

Pues bien, Proof of Youth todavía se lanzará en setiembre, pero como era inevitable, ya “likeó”. Impaciente que es uno, lo bajé, lo toqué y a la primera me dejó la misma impresión que el single. Como no suelo fiarme de mis primeras impresiones, lo he vuelto a escuchar más veces, con la esperanza de que en algún momento le encuentre el gusto. Y quién sabe, uno de estos días termine encontrándoselo (“Doing It Right”, su segundo single, es una señal de que sí se puede). Por lo pronto me queda la decepcionada sensación de que este nuevo disco repite los trucos, pero no la magia.

The Go! Team «Doing It Right»

USB quemó cinta

¿Te acuerdas del mixtape, ese singular cruce de ciencia exacta con inspiración artística con declaración de intenciones que uno armaba con dedicación y paciencia para el ser amado o para ser amado? Si añoras el romanticismo de esas épocas, pero, animal tecnológicamente adaptado que eres, no sus limitadas opciones para grabar música (¿cinta de cromo o normal? ¿sesenta minutos o noventa?: ¿estás bromeando?), ahora puedes tener lo mejor de ambos mundos gracias al Mix Tape USB. Pura finta, pues de cassette sólo tiene la apariencia y el inolvidable cartoncito para que anotes tu lista de canciones. En realidad, no se trata más que de una memoria USB común y corriente. La ventaja es que ahora tienes la posibilidad de contrabandearle un virus al objeto de tu afecto, en caso que no caiga rendida ante tu amoroso obsequio musical.

Si puedes digerir su música, puedes dirigir sus videos

Sumándose acaso al fenómeno del web 2.0, donde el contenido es proporcionado por los propios usuarios, diversos músicos están dejando a gente como tú o como yo la realización de los videos oficiales de sus canciones. Hace poco, por ejemplo, se eligió el video que representará al nuevo single de Björk, “Innocence”. En un concurso que convocó a casi 500 candidatos, los franceses Fred & Annabella se impusieron con una espléndida animación tridimensional que muestra a la islandesa enfundada en el disfraz-escultura con que aparece en la portada del Volta y metamorfoseándose de lo lindo.

Otro caso reciente es el de Gustavo Cerati, siempre a la vanguardia en lo que a alentar la participación activa de sus seguidores se refiere (qué le queda pues, si musicalmente da cada vez más pena), quien ha invitado a crear el video para “Lago en el Cielo”, nuevo corte (así se dice, no?) del Ahí Vamos (que en realidad debería títularse Ahí Nomás).

Pero el caso más flagrante es el de Modest Mouse, banda que lleva ya por lo menos tres videos tres de canciones de su álbum We Were Dead Before the Ship Even Sank realizados por el respetable público, a través de competencias organizadas en afiliación con diversos medios. El más simpático es el correspondiente al tema “Missed the Boat”, protagonizado por un robot llamado Walter, creado por un científico en busca de compañía y de alguien que le cocine, pero que termina convirtiéndose en la versión autómata de un adolescente rebelde que, encima de todo, se enamora perdidamente de una clon de Britney Spears.

A este paso, los fans van a terminar haciéndole la música a los grupos. Valgan verdades, no sería mala idea en ciertos casos.

Bjork «Innocence»

Kate Nash «Foundations»

Hoy en día, si eres músico y no tienes tu página en MySpace, no eres nadie. Si pones tu página en MySpace, la gente la visita y escucha tu música, ya es algo. Si mucha gente visita tu MySpace, escucha tu música y te agrega como amigo, puedes llegar a ser alguien. Pero si alguien que es alguien en la música te agrega a su lista de amigos principales en MySpace, es probable que ya no tengas que seguir preocupándote por tu página en MySpace.

En el caso de la cantante británica Kate Nash (20 añitos), la providencial patadita de la suerte llegó a través de Lily Allen, quien, por si fuera poco, la ha llamado la “next big thing”. De hecho, esa próxima gran cosa guarda más de una similitud con la Allen: la preferencia por contar historias, el humor sardónico, el acento cockney al cantar y hasta el estilo de vestir, todo lo cual ya ha llevado a algunos medios a clavarle la chapa de “Mini Allen”. Todo lo cual no tendría absolutamente ninguna importancia si no fuera porque su segundo single, “Foundations” (que forma parte de su álbum debut Made of Bricks, lanzado precisamente hoy), es desde ya una de nuestras canciones favoritas del año.

Kate Nash «Foundations»

Cuando tú escribes, las estrellas cantan

Especie de karaoke al revés, Let them sing it for you es una página web donde tú creas la letra de una canción y son las estrellas de la música quienes la cantan. Se trata del proyecto interactivo de un artista y músico sueco, conformado por un repertorio creciente de palabras en inglés extraidas de diversas canciones populares (el proyecto comenzó con 1400 palabras, provenientes de otros tantos temas). Y si el compositor que llevas dentro no quiere o no puede salir, también puedes redactar una carta, una declaración de amor o un decreto supremo a los que Lou Reed, Christina Aguilera y demás glorias del pop y el rock prestarán su voz.

No esperes, eso sí, interpretaciones magistrales, o siquiera fluidas. Cada «canción» suena a como si le hubieran encargado la producción de “We Are the World” al Dr. Frankenstein, de modo que no nos extrañaría que haga más las delicias de un amante de la disonancia o el surrealismo que de un aspirante a hit maker. Por lo menos, nosotros nos llevamos una gran decepción después de escribir nuestra obra maestra:

Let me sing a review for you
a lullaby of wise words
cause no one loves the music you hear
like I do
Take me in your hands
look at me with your tender eyes
and never let me go
cause baby
i feel fine
everytime you read sixty nine
yeah!

Al no haber una lista disponible que identifique de qué canción proviene cada palabra, el programita es también, sin querer queriendo, una forma de poner a prueba tu oído y tu cultura musical. ¿De qué canción sale ese “she”? ¿Quién canta ese “bitch”? Es así como descubrimos que el “I” pertenece a “Wicked Game”de Chris Isaak, el “my” a “Unchained Love” de Righteous Brothers, el “miss” a “Heal the World” de Michael Jackson, el “remember” a “We Built This City” de Starship, el “love” a “Love Hurts” de Nazareth, el “yeah” a “Break On Through” de The Doors, el “fuck” a “Fuck tha Police” de N.W.A. y el “baby” a “Baby One More Time” de Britney Spears, entre otros.

¿Cómo sonará “too much time on our hands”?

¿La Marilyn Monroe del indie?

Justo cuando pensábamos postear una foto suya sin más razón que porque podemos, nos enteramos que de hecho Scarlett Johansson está grabando un disco! Y no, no está siendo producido por Timbaland o Pharrell Williams (así que no esperen arreglos a lo Britney Spears o Justin Timberlake), sino por Dave Sitek, de TV on the Radio. Por si fuera poco, el álbum contaría con la participación de los Yeah Yeah Yeahs. Más credibilidad indie no se puede pedir, ¿no? Y en realidad, viniendo de la actriz que hizo Ghost World y Lost in Translation, es algo que no nos sorprende demasiado.

Lo que sí nos deja intrigados es el término “rock cinematográfico”, que el dueño del estudio de grabación (el único que ha declarado algo al respecto) ha utlizado para referirse a la música misma. Las canciones tienen al parecer muchos tonos bajos, sin que se hubiera tocado ningún bajo propiamente, una idea que según el aludido es “muy de vanguardia”. Pero acaso lo más llamativo es que compara la voz de Johansson con la de Marilyn Monroe. ¿Seguro que se refiere a su voz?

Eso no es todo. La voluptuosa actriz grabó hace algunos meses un álbum de covers de, agárrense, Tom Waits. Titulado Scarlett Sings Tom Waits, el disco debe aparecer en las próximas semanas. Al respecto, el legendario cantante declaró, “No sé si me entusiasma la idea de escucharlo, pero sí tengo curiosidad. La gente hace canciones para que otros las escuchen y las quieran cantar. Supongo que es un indicativo de que las canciones no son tan ultra personales que no puedan ser interpretadas por otros.”

Es probable que quienes hayan seguido de cerca el regreso en vivo de los Jesus and Mary Chain en el último Coachella, se hayan ganado con la intervención de la Johansson en los coros de “Just Like Honey” (sí, el tema de cierre de Lost in Translation). Si uno se dejara guiar por esa actuación, tendría razones para dudar de la calidad de los dos discos que se vienen (aunque el sonido parece que no ayudó mucho en esa ocasión). Pero sólo hay que escuchar la versión que realizó nuestra engreída del clásico “Summertime” para un álbum benéfico (de título Unexpected Dreams: Songs from the Stars, en el que, dato para los fans de Seinfeld, participa Julia Louis-Dreyfuss), para recuperar la esperanza y seguir soñando. Juzguen ustedes mismos.

Scarlett Johansson «Summertime»