
Los usuarios de last.fm no se equivocan: hay algo en Paris Hilton que da miedo, mucho miedo. Pronto su nuevo disco, Possession of Brainless Necrofilia.

Los usuarios de last.fm no se equivocan: hay algo en Paris Hilton que da miedo, mucho miedo. Pronto su nuevo disco, Possession of Brainless Necrofilia.
6 razones por las que Natalie Portman es la nueva musa del indie:
1. Ozma “Natalie Portman”
2. Haberle puesto los audífonos a Zach Braff en Garden State y decirle que The Shins iban a cambiar su vida.
3. Team Sleep “Natalie Portman”
4. La elaboración por parte de la actriz del recopilatorio indie Big Change.
5. Natalie Portman’s Shaved Head
6. Su participación como la heroína romántica del video de “Carmensita” de Devendra Banhart, una alucinada comedia musical pseudomitológica que, de una manera que aún no termino de explicarme, logra que un músico folk norteamericano criado en Venezuela cante en español, suene a nuevaolero argentino pasado de vueltas e interprete a un hirsuto príncipe indio (¿indie?) de vellos públicos que lucha por (y obtiene) el amor de una estrella de Bollywood/Hollywood.
Sólo falta que Natalie se anime y siga los pasos de Scarlett Johansson o Juliette Lewis. Al menos ya demostró que la haría linda como rapera gangsta.
Devendra Banhart “Carmensita”
Mazzy Star en ácido. ¡Victoria, devuélveme mi San Pedro!

A casi treinta años de que editaran al alimón el innovador My Life in the Bush of Ghosts (1981), Brian Eno y David Byrne se vuelven a juntar y lanzan hoy Everything That Happens Will Happen Today, un disco que Byrne ha calificado como de “gospel electrónico”, y que gracias a una alianza estratégica con 69, podrás escuchar en exclusiva aquí, completo y gratis.
En realidad no hay ninguna alianza estratégica, es sólo que en una astuta (y no sé hasta qué punto original) movida marketera, este dúo de leyendas de la música moderna está permitiendo que cualquiera inserte en su página web el streaming del álbum en su integridad. ¿Será éste es el futuro de los blogs de música, colgar legalmente discos en línea? Si todo lo que pasa, pasará hoy, ¿qué pasará mañana? Mantengan la sintonía. Mientras, denle play.

Homofóbicos, racistas, intolerantes varios: váyanse bonito a la mierda.
En el principio fue Wild Like Children, o la chispa de la vida, una arrebatadora colección de eufóricas canciones que se convirtió en uno de mis discos preferidos del 2004. Entonces vino el álbum equivocado con el título acertado: Bottoms of Barrels, que es donde muchos prometedores debuts terminan después del temido “sophomore slump”, o la caída del segundo disco. Por lo menos para mí fue una desilusión. Normalmente mi reacción en estos casos suele ser echarle tierra al grupo y no hacerle más caso.
A pesar de eso, cuando apareció el video promocional con el cual se lanzaba el tercer disco del grupo, o (sí, así se llama), me dije, ya puesss, démosle una oportunidad. Lo ví, y me dije, ¿pero qué diablos es esto? ¡Este no es el Tilly and the Wall que yo conocí! ¡Este no es el indie pop del que yo me enamoré! Ni siquiera le presté demasiada atención al tema, simplemente lo deseché porque no era mi Tilly and the Wall. Fin de la historia.
¿O no? Un día, mientras escuchaba una de las cientos de canciones sueltas que había metido en mi ya maltratado reproductor de mp3 (al que desagradecidamente suelo llamar iFo, ay fó), me descubro moviendo enérgicamente la cabeza (para mis adentros, claro: soy corporalmente tímido en público). ¿Yeah Yeah Yeahs? No recordaba haber grabado nada de ellos, pero si lo eran, por fin habían vuelto por sus fueros! (Sí, actualmente tengo otro problema de desencanto con Karen O. y compañía.)
Me fijo y ¿adivinas quiénes eran?
Con razón esa percusión sonaba peculiar. Por si no sabías, los Tilly and the Wall no tienen baterista. Lo que tienen es una bailarina de tap. Esa es la marca de fábrica de la banda. Y ese zapateo que antes encajaba a la perfección con las canciones de su primer disco (pues en cierto modo equivalía a las proverbiales palmadas del indie pop), ahora se acopla de maravillas con el impetuoso rock ‘n roll de su nueva faceta.
De arrulladores a arrolladores, los Tilly and the Wall han cambiado y han crecido. Sólo falto yo.
Tilly and the Wall «Pot Kettle Black»
El grime da la hora. Pump up the jam!
Wiley “Wearing My Rolex”
Los Divine Comedy están vivitos y coleando en Francia.
Revolver “Balulalow”
El nuevo corte de difusión de Santogold es probablemente el más pop de su discazo, con un sonido ochentero que se me antoja a Blondie cantando un tema de The Cars. Ahora bien, ¿soy yo, o el video fue hecho en Gamarra?
Santogold “Lights Out”