1. Las escuelas de arte. Sacaderas de plata y cunas de poseros. Tobin Prinz y Suzi Horn son artistas autodidactas a mucha honra.
2. Las bandas de rock. Sarta de estúpidos clichés. De hecho, Suzi Horn, la bajista y gritona destemplada del dúo, insiste en que ellos son un proyecto de arte, no una banda.
3. El postmodernismo. El reciclaje (sea conciente o conchudo) no existe en su bagaje. Pese a que no han faltado las comparaciones con la no wave y el post punk a la The Fall y Young Marble Giants (comparaciones que ellos desmienten), los Prinzhorn Dance School tienen la enternecedora voluntad de inventar la rueda. Y la rueda, de alguna retorcida manera, rueda.
4. El barroco. Austeros hasta decir falta, los Prinzhorn se han impuesto la estética del menos es más. A su lado, los White Stripes suenan (y lucen) como una big band. El dúo realiza sus grabaciones en directo, en una ocho canales y con un solo micrófono.
5. La improvisación. Al momento de grabar, los Prinzhorn elaboran diagramas complejos que los ayudan a visualizar el desarrollo de cada canción. Misteriosamente, los diagramas finales semejan a instrucciones de pasos de baile (esto lo acabo de inventar, pero, hey, yo también quiero inventar algo!).
6. La inconsistencia estética. Los Prinzhorn Dance School enviaron su demo en vivo a los cinco sellos que más respetaban y los cinco les respondieron interesados. Sin embargo, chotearon a los de Domino Records, simplemente porque no les gustaban las últimas bandas fichadas por el sello que alberga a Franz Ferdinand. Finalmente, se decidieron por DFA (quienes acaban de lanzar su álbum debut), entre otras cosas, porque el único disco que Tobin Prinz, vocalista y guitarrista del grupo, había comprado el año pasado fue el de LCD Soundsystem.
7. La música digital. “Cuando la gente convierte algo a MP3, la magia desaparece”. Sí, cuñao, quita primero tus videos de baja resolución y sonido comprimido de YouTube y después hablamos.
8. La envidia. Advertencia a las bandas que los han maleteado en la prensa: “Si nos aparecemos en el backstage de uno de sus conciertos y les metemos un lapo en la cara, después no se quejen.” Tranquiiila, Suzi.
9. El pan blanco. Su primer single, “You Are the Space Invader”, denunciaba con furia, entre otras cosas: “El pan blanco te da cáncer /y no hay aire limpio en Hampshire”. Lamentablemente, no conocemos la versión integral de la letra.
10. Las medias tintas. O te van a encantar (aunque sea por vía del gusto adquirido) o los vas a odiar. Pero no te van a dejar indiferente. Y eso es lo que busca Prinz: “Si todos estuvieran allí conversando o mirando su reloj, no tendría sentido hacer todo esto. Prefiero que la gente venga y se vaya.”
Mientras todo lo que quieren las estrellas de rock es ser estrellas de cine, todo lo que quieren las estrellas de cine es ser estrellas de rock. Jack Black, Russell Crowe, Keanu Reeves, Juliette Lewis, Kevin Bacon y Jared Leto son algunos de esos actores que han incursionado en la música, generalmente con más pena que gloria. Y ahora es el turno de Elijah Wood. La diferencia es que el popular Frodo de El Señor de los Anillos no ha formado su propia banda, ni tiene intenciones de torturarnos con su privilegiada voz, sino que, en una encantadora lección de modestia y de verdadero amor por la música, ha creado su propio sello discográfico.
Y realmente es amor al chancho, no a los chicharrones. Simian Records no ha salido a hacerle la competencia a Universal o Warner. “Ciertamente no lo he creado para ganar dinero. Mi interés es sacar música y lograr que se escuche. Si las bandas alcanzan el éxito –que es algo que uno desearía que ocurriera– y uno termina ganando plata, pues bienvenido sea, pero no es la intención. Iniciar un sello pequeño con la intención de ganar mucho dinero es algo ridículo,” ha declarado Wood. Su objetivo es mucho más simple y, digamos, sublime: editar la música que le gusta.
Su primera elección: nada menos que The Apples in Stereo, la luminosa banda de indie pop psicodélico que perteneciera al colectivo Elephant 6. Simian editó a inicios de este año el sexto álbum de los Apple, New Magnetic Wonder, cumpliendo así un sueño de fan para el actor de 26 años, quien además se encargó de dirigir el video para el primer single del disco, “Energy”.
Simian también ha integrado a sus filas a Heloise and the Savoir Faire, un grupo neoyorquino de electropunk (que Mister Frodo conoció a través de su actual pareja, Pamela Racine, baterista y bailarina de Gogol Bordello), a quienes ya les ha editado un EP, The Odyle. Esto de alguna manera refleja la apertura de gustos de Elijah, quien ha manifestado su admiración tanto por bandas clásicas como Os Mutantes, Slint, Gang of Four y Dinosaur Jr. como por grupos nuevos tales como Field Music y The Brian Jacket Letdown.
“La música para mí siempre ha sido una pasión en la que he invertido tiempo escuchando. Supongo que mi sello es mi manera de expresarme creativamente. En vez de ser un oyente pasivo, quiero estar involucrado, en el sentido de sacar música que me importa. Así que me imagino que, para mí, tener un sello es como tener una banda. Es casi lo mismo, excepto que no tengo nada que hacer con la música sino sacarla, encontrar grupos que me interesen y tratar de lograr que su música se escuche. Vino de la frustración del hecho de que haya tantas bandas excelentes pero que nadie las escuche.”
¡Vas muy bien, Elijah! Sólo esperamos que después de interpretar a Iggy Pop en el biopic The Passenger, no te agarre el síndrome de Tarzán o Superman y termines creyéndote un ícono indestructible del rock.
Yo era fan de The Go! Team antes de escucharlos. Yo era fan de The Go! Team incluso antes de saber de ellos. Yo era fan de una banda con una propuesta musical fresca y novedosa pero que se plasmara en canciones irresistiblemente pop, de esas que no dejan pelo sin moverse. Yo era fan de una banda que luciera cool pero que al mismo tiempo tuviera la contagiosa vitalidad y energía de un colegio a la hora del recreo. Así que escuchar su primer álbum y volverse fan de The Go! Team fue una y la misma cosa. La inusitada mezcolanza sampladélica de sonidos e instrumentos, los eufóricos cánticos y el vibrante rapeo de vieja escuela de su cantante principal, Ninja, todo se conjugó para hacer de Thunder, Lightning, Strike uno de los mejores discos de este y cualquier siglo.
No es de extrañar pues que, después de tan extraordinario debut, temiera que su siguiente disco no estuviera a la altura. Igual, he estado esperándolo con ansias desde hace casi tres años. Sin embargo, ya el single de adelanto, “Grip Like A Vice”, aparecido en julio pasado, era un primer indicio poco prometedor: el clásico sonido Go! Team, pero el tema no era muy rompedor y más bien me sonaba inquietantemente familiar.
Pues bien, Proof of Youth todavía se lanzará en setiembre, pero como era inevitable, ya “likeó”. Impaciente que es uno, lo bajé, lo toqué y a la primera me dejó la misma impresión que el single. Como no suelo fiarme de mis primeras impresiones, lo he vuelto a escuchar más veces, con la esperanza de que en algún momento le encuentre el gusto. Y quién sabe, uno de estos días termine encontrándoselo (“Doing It Right”, su segundo single, es una señal de que sí se puede). Por lo pronto me queda la decepcionada sensación de que este nuevo disco repite los trucos, pero no la magia.
Sumándose acaso al fenómeno del web 2.0, donde el contenido es proporcionado por los propios usuarios, diversos músicos están dejando a gente como tú o como yo la realización de los videos oficiales de sus canciones. Hace poco, por ejemplo, se eligió el video que representará al nuevo single de Björk, “Innocence”. En un concurso que convocó a casi 500 candidatos, los franceses Fred & Annabella se impusieron con una espléndida animación tridimensional que muestra a la islandesa enfundada en el disfraz-escultura con que aparece en la portada del Volta y metamorfoseándose de lo lindo.
Otro caso reciente es el de Gustavo Cerati, siempre a la vanguardia en lo que a alentar la participación activa de sus seguidores se refiere (qué le queda pues, si musicalmente da cada vez más pena), quien ha invitado a crear el video para “Lago en el Cielo”, nuevo corte (así se dice, no?) del Ahí Vamos (que en realidad debería títularse Ahí Nomás).
Pero el caso más flagrante es el de Modest Mouse, banda que lleva ya por lo menos tres videos tres de canciones de su álbum We Were Dead Before the Ship Even Sank realizados por el respetable público, a través de competencias organizadas en afiliación con diversos medios. El más simpático es el correspondiente al tema “Missed the Boat”, protagonizado por un robot llamado Walter, creado por un científico en busca de compañía y de alguien que le cocine, pero que termina convirtiéndose en la versión autómata de un adolescente rebelde que, encima de todo, se enamora perdidamente de una clon de Britney Spears.
A este paso, los fans van a terminar haciéndole la música a los grupos. Valgan verdades, no sería mala idea en ciertos casos.
Hoy en día, si eres músico y no tienes tu página en MySpace, no eres nadie. Si pones tu página en MySpace, la gente la visita y escucha tu música, ya es algo. Si mucha gente visita tu MySpace, escucha tu música y te agrega como amigo, puedes llegar a ser alguien. Pero si alguien que es alguien en la música te agrega a su lista de amigos principales en MySpace, es probable que ya no tengas que seguir preocupándote por tu página en MySpace.
En el caso de la cantante británica Kate Nash (20 añitos), la providencial patadita de la suerte llegó a través de Lily Allen, quien, por si fuera poco, la ha llamado la “next big thing”. De hecho, esa próxima gran cosa guarda más de una similitud con la Allen: la preferencia por contar historias, el humor sardónico, el acento cockney al cantar y hasta el estilo de vestir, todo lo cual ya ha llevado a algunos medios a clavarle la chapa de “Mini Allen”. Todo lo cual no tendría absolutamente ninguna importancia si no fuera porque su segundo single, “Foundations” (que forma parte de su álbum debut Made of Bricks, lanzado precisamente hoy), es desde ya una de nuestras canciones favoritas del año.
Es raro encontrar videos de grupos de rock bailando. Y es que no es lo que se espera de ellos. De ellos se espera drama, intensidad, adrenalina, arte, innovación, ironía. Pero, ¿pasos de baile? Para eso están los poperos. ¡Y vaya que éstos lo hacen bien! No por nada “Thriller”, considerado el mejor videoclip de baile (muchos afirman que el mejor videoclip y punto) de la historia, tuvo como protagonista al en ese entonces Rey del Pop. De hecho, si se hiciera una lista de los diez mejores videos de baile de todos los tiempos, es probable que la mitad de ellos estarían repartidos entre Michael Jackson y Madonna. Tal ha sido la influencia de ambos que hoy por hoy es casi imprescindible que un artista pop sepa bailar tanto como cantar. Pensándolo bien, lo de cantar quizás no sea tan imprescindible.
Quién sabe si en reacción a la identificación automática de pop con baile es que el rock fue marcando cada vez más su distancia con respecto a la idea de mover las caderas delante de una cámara (porque, hay que reconocerlo, de por sí es difícil hacerlo con una guitarra o una batería por delante). Pero está en la naturaleza del rock ser rebelde, incluso contra sus propios parámetros, así que de cuando en cuando han aparecido videos que han celebrado (más que ironizado sobre) el acto de bailar. A veces inspirados en los clásicos musicales de Hollywood y las coreografías a lo Busby Berkeley, a veces inspirados en la propia historia del pop y el rock, y otras veces simplemente inspirados, algunos de estos “comerciales de canciones” (como los llaman algunos cínicos), desde el “It’s Oh So Quiet” de Björk y el “Around the World” de Daft Punk hasta el “New Pollution” de Beck y el “Praise You” de Fatboy Slim, han pasado a formar parte de la cultura pop.
El caso más reciente de un afortunado maridaje de música y coreografía es el clip de “1 2 3 4”, de la cantante canadiense Leslie Feist. Espectacular e intimista a la vez, el video por fin reconcilia al indie con el pop, a lo alternativo con lo mainstream. Tan encandilados quedamos desde que lo vimos por primera vez que, de hecho, fue la razón que nos llevó a crear esta lista en primer lugar. Y el primer lugar se lo cedimos por supuesto a Feist, su canción, su coreografía y su intrigante final (¿están o no los bailarines detrás de ella?). El resto de posiciones quedó inevitablemente a merced del poderoso pop, con algún infiltrado reggaetonero metiéndose por los palos, palos que sin duda ya estamos viendo caer sobre nuestras cabezas.
En honor a nuestra consigna de privilegiar lo actual, la siguiente lista se limita a todo lo filmado en este siglo de ocho años (¿quién dijo siete?), lo que definitivamente no es poca cosa, considerando que nunca antes se habían hecho tantos clips musicales como en esta era del video digital, el celular con cámara y el YouTube. Nunca antes, además, había sido posible tanto feedback por parte de los hasta hace poco pasivos espectadores, sea a través de sus votos, de sus comentarios escritos (algunos de los cuales reproducimos junto con cada video) y, sobre todo, de sus propios homenajes, parodias, animaciones y demás versiones audiovisuales, recontra lo-fi pero en algunos casos tan entretenidas como los originales.
Y si piensas que bailar es de mariquitas, anda y díselo en su cara a esos presos filipinos.
El terreno de Feist es el de la sugerencia, el susurro, la libertad. “1 2 3 4” es un tema épico, coral pero plasmado en clave lo-fi. Su video trasmite la misma sensación: grabado en un solo plano secuencia y contando con la participación de un numeroso y colorido grupo de bailarines, la habitual cómplice de Broken Social Scene crea una atmósfera cálida, sencilla y juguetona (sin convertirse por ello en un ejercicio burlón), todo lo contrario a lo que suele transmitir las pirotécnicas coreografías estilo Broadway. Pero las apariencias engañan, y el final del clip es un buen ejemplo de ello. COCKER
Habla el pueblo:
“Si este video no te hace feliz, revisa tu pulso porque estás muerto.”
“Cursi y amateur. Peor que High School Musical. Saludos.”
“¡Es como un sueño húmedo en tecnicolor!”
“Me encanta cada vez más este video. Pero debo admitirlo, medio que estaba esperando que Björk se apareciera en cualquier momento vestida con su espantoso disfraz de cisne y se adueñara del video. (Oh, para mi alivio, eso nunca pasó!!!)”
“Yo era el de morado en el video. Sé que no debí pero le toqué una teta mientras la levantábamos sobre nuestros brazos. ¡Rico!”
2. Kylie Minogue «Can’t Get You Out of My Head» Año: 2001 Album:Fever Directora: Dawn Shadforth
Para que no digan después que bailar significa necesariamente tener que desplazarse cual 4×4 por toda la pista de baile. Quietecita en su metro cuadrado, al igual que los bailarines cabeza de balde que la acompañan, la chata power mueve masas en un video que la elevó a categoría de patrimonio sexual de la humanidad. Nunca una mujer lució tan deliciosa envuelta en una sábana. Puedo sacar esa canción de mi mente, pero no ese escote… Caleta
Habla el pueblo: “Es como una tesis de master en pop.”
“La canción está muy bien compuesta, pero dios mío, tiene unos dientes enormes! El closeup hace que parezcan los dientes de un alienígena del espacio exterior! Y sus ojos, mmm, parece que estaba drogada cuando lo grabó! Qué pasa con los ojos que le dan vueltas! Absolutamente gracioso!”
“La letra es muy inteligente…lalala.”
“Soy un obrero de construcción y ex infante de marina de 34 años y adoro este tipo de música. No puedo dejar que mis amigos vean mis CDs o creerán que soy una loca perdida. Sí, es una vida de callada desesperación.”
3. Madonna «Hung Up» Año: 2005 Album: Confessions on a Dance Floor Director: Johan Renck
¿Es sólo ella o en general los artistas pop envejecen muchísimo mejor que los músicos de rock? Tarea para la casa, pero con este video, Madonna demostró no sólo que seguía teniendo tanta relevancia como hace veinte años, sino incluso, madre mía, hasta un mejor cuerpo. Musical y visualmente un homenaje a la cultura disco, la historia que se cuenta en “Hung Up” resume además lo que acaso sea uno de los secretos del éxito de la tres décadas coronada Reina del Pop: beber y apropiarse de las diversas formas de mover el esqueleto en la calle y los clubs under, llámense breakdance, parkour o Dance Dance Revolution. ¡Larga vida al pillaje! Caleta
Habla el pueblo: “Buena canción pero realmente no me gusta verla enseñando la entrepierna así!”
“Su culo está todo caído.”
“Todavía admiro sus instintos. Nunca quise tirármela de todas maneras. Creo que tampoco ella lo quería.”
“Si googleas su cara en imágenes está toda llena de arrugas.”
4. Nouvelle Vague «Dance with Me» Año: 2006 Album: Bande à Part Director: Jean-Luc Godard
En ocasiones, los homenajes pecan de solemnidad. Este cover de The Lords of the New Church sirve de pretexto para celebrar a Godard. Nadie como el director francés para plasmar una escena de baile, en toda su sencilla y distendida naturalidad. Porque bailar debería ser siempre un juego, un ejercicio de de libertad, y todas las mujeres del mundo, si éste fuera perfecto, tendrían la gracia que muestra Anna Karina en esta adaptación de la clásica coreografía de Bande à Part. COCKER
Habla el pueblo: “Pretencioso, tonto y le quita toda la vida, belleza y originalidad a la escena original. Una monstruosidad.”
“Con todo respeto, suenas como un cinéfilo fundamentalista. Es una bonita apropiación de esa escena de la película. No sólo es un video musical sino que probablemente atraerá a la gente hacia la película original. Nada mal, ¿no?”
5. Calle 13 «¡Atrévete-te-te!» Año: 2005 Album:Calle 13 Director: Fish
A los científicos sociales les dejamos la tarea de verificar la validez artística del reggaeton. Lo que importa del combo de Residente es su habilidad innata para generar fiesta y pachanga, sin caer en los estereotipos del género en que se los enmarca. Este video no vende la latinidad que encapsula MTV en su programación: aquí no hay chulos ni carne rebalsando la pantalla, lo que nos ofrecen es el ritmo del suburbio boricua que legítimamente se apropia y reinterpreta la cultura popular gringa, y la hace menearse como las rubias bailarinas que protagonizan el clip. COCKER
Habla el pueblo: “Qué asco que dan estos videos y el reggaeton, hay que luchar contra el machismo, contra estas letras y que se deje ya de poner a la mujer como una putona fácil que va enseñando su raja o que sólo sabe contonearse. También hay que luchar contra el maltrato, no se dejen!! Agarren la sartén y a sartenazos para defenderse!!”
“Lo único positivo del reggaeton es que está ayudando a que las chicas se liberen un poco más y no sean tan prejuiciosas con tanta influencia de la religión de que el sexo es pecaminoso o malo. Ahí nomas sí apoyo a los reggaetoneros.”
6. Franz Ferdinand «The Dark of the Matinée» Año: 2004 Album:Franz Ferdinand Director: Chris Hopewell
¿Chicos adocenados por la instrucción escolar? Que mejor solución a la abulia del sistema educativo que el abandonarse en una pista de baile. A medio camino entre la parodia y el registro nostálgico de la fiesta adolescente, este single del primer disco de los escoceses cumplió con su principal objetivo: poner a la mayor cantidad de mujeres a bailar. Y este debería ser el dogma de fe de toda banda pop que se precie de serlo. COCKER
Habla el pueblo: «Oh dios mío, por qué Alex tiene que usar sus ojos de esa manera tan seductora. ¡Me está matando!»
7. Eric Prydz «Call On Me» Año: 2004 Director: Huse Monfaradi
Lo que “Hung Up” es para los setenta, “Call On Me” (curiosamente basada como la primera en el sample de un hit de la época que homenajea) lo es para los ochenta. No, no esos ochenta, oscurito desubicado, sino los del culto al cuerpo y la exaltación de la libido. Y es así como el video cumple, casi podríamos decir sublimente, una acariciada (ejem) fantasía masculina. Pregúntenle si no a los millones de mañosos (entre ellos Tony Blair) que en poco tiempo han (hemos) hecho de éste acaso el video musical más popular del tema menos conocido de la historia. Caleta
Habla el pueblo: “Excelente video, y eso viene de una mujer que está casada! lol. La calidad del video es sexy pero hermosa.”
“Honestamente pienso que es uno de los mejores videos de todos los tiempos.”
“¿Dónde me matriculo para esta clase?”
“Esta es la cosa más estúpida que haya visto. Pero amo a mi mamá y no quiero arriesgarme. Si no copias y pegas esto en 10 videos tu mamá morirá en 4 horas.”
8. Miranda «Don» Año: 2004 Album: Sin Restricciones Director: Joaquín Cambre
La propuesta refrescantemente dramática del grupo argentino de electro pop se agotó tempranamente y ahora son una caricatura de la glamorosa fotonovela de Es Mentira, su debut discográfico. El video de “Don” condensa todas las virtudes y defectos de los bonaerenses: el baile de las enfermeras expresa el desenfado, vitalidad y sensualidad de la banda, algo que lamentablemente dejaron de lado para ceder el protagonismo a los “carismáticos” disfuerzos de Alejandro Sergi y el inefable guitarrista Lolo Fuentes. COCKER
Habla el pueblo: “Fue al hospital a buscar al proctólogo para que le vuelva a coser el orto.”
“Este video lo pasaban tanto por Sony que termino gustándome, creo que le llaman lavado de cerebro…”
“Este tipo es una basura de gay, en cuanto a las canciones pues estan buenas… a pesar de que todos son unos bastardos gays.”
9. Pipettes «Your Kisses Are Wasted On Me» Album:We Are The Pipettes Año: 2006 Director: Ollie Jacob
Ni es un video particularmente ingenioso, ni contiene pasos de baile deslumbrantes, pero se ha ganado un lugar en nuestra lista (y, nos disculparán la cursilería, nuestros corazones) porque representa de manera entrañable el ambiente de frescura y diversión que ofrecen las presentaciones de las Pipettes. Quédense con sus Soda Stereo y sus Iron Maiden, nosotros morimos por verlas algún día en nuestra ciudad para que nos alegren la vida por una noche con sus deliciosas coreografías sincronizadas, sus contagiantes melodías de girl group y sus preciosas sonrisas británicas. Caleta
Habla el pueblo: “Cómo mola el temita y qué guapas son!!!!”
“Me encanta el pop. Me encantan los girl groups. Pero esta banda es una reverenda mierda. Si no fueran jóvenes y sexys, no serían nadie.”
“La nueva exportación británica son las erecciones, aparentemente.”
“Esto me hace vomitar y me da ganas de matar cosas, y de cortarme el pájaro.”
“Entonces córtate el pájaro. Nadie lo extrañará.”
10. OK Go «Here It Goes Again» Año: 2006 Album: Oh No Directores: Trish Sie, OK Go
Todo empezó en realidad con su graciosa coreografía para el video de “A Million Ways”, que los convirtió en una sensación en internet. Pero ese primer impacto mediático palidecería en comparación con el apropiadamente titulado “Here We Go Again”, que los mostraba, en una sola toma, ejecutando desopilantes maniobras, de una coordinación que casi lindaba con el virtuosismo, sobre máquinas trotadoras. El video se ha convertido en uno de los más celebrados y visitados en la historia de YouTube. ¿La canción? Bien, gracias. Caleta
Habla el pueblo: “¿Alguien sabe qué canción es la que está sonando de fondo?”
“Por el amor de dios, consíganse un trabajo!”
“Eso fue asombroso. Ahora mi vida está completa.”
“El mejor video de todos los tiempos. De todos los tiempos! De todos los tiempos!”
“Realmente me gusta esta banda, pero me preocupa que se vean obligados a ser “la banda de los videos locos” para siempre, y nadie vaya a apreciar la música (dios, qué hippie soy).”
“Genial, increíble. Wow! Fui y compré Oh No después de ver su primer video en YouTube. Me encanta!”
“Justo cuando uno pensaba que no podrían ser más sorprendentes. Absolutamente lo adoro. Creo que la gente va a tenerla difícil aprendiéndose esto.”
“Lamento decirlo pero eso fue bien gay!”
Tres amigos parisinos deciden un buen día formar una banda ficticia, para lo cual crean la consabida página en Myspace. Se hacen llamar The Teenagers y postean letras de canciones que, aunque escritas en inglés, llevan esa vena sexualmente pervertida con la que hemos aprendido a asociar a los franceses. El sitio recibe miles de visitas de todo el mundo, llega a los 10 mil “amigos”, y la “banda”, caballera nomás, o quizás empilada por tanta atención, se manda a componer la música respectiva. Fuera de terminar convertidos en un fiasco, canciones como “Fuck Nicole” (dedicada a la primera chica que les dejó un mensaje en su MySpace) y “Starlett Johansson” (¡se veía venir una oda a la bomba rubia!) los llevan a ser fichados por Merok, el sello británico que lanzó a a los Klaxons, y a recibir el encargo de remezclar temas de grupos como New Young Pony Club y Au Revoir Simone. Su primer single, “Homecoming”, acerca de un choque y fuga entre un cool kid británico y una cheerleader usamericana, no escatima explicit lyrics, y suena a una mezcla de The Strokes con new wave con Arab Strap con American Pie. Voilà!
Tal parece que vamos a tener que esperar hasta diciembre para escuchar nuevo material de Portishead, quienes se presentarán en The Nightmare Before Christmas (festival organizado por el All Tomorrow’s Parties en el cual el trío también está a cargo de escoger a las demás bandas participantes). Hasta entonces, sólo nos queda seguir contemplando nuestro poster del Dummy y preguntarnos si serán capaces de volver a hacer un disco tan bueno como aquel. Eso, y seguir sorprendiéndonos ante la peculiar relectura del “Glory Box” por parte de Funk That Shit Productions, que deja de lado la voz de Beth Gibbons y pone en su lugar la de una glamorosa diva con tantos hits como cirugías plásticas en su haber. Créanlo o no, el desbordante júbilo del “Believe” de Cher calza escalofriantemente bien con la base melódica cortavenas del emblemático tema de los bristolianos. Dejamos a otros las conclusiones filosóficas de tremendo mashup.
Para seguir con músicos entrevistados por 69 en su nueva edición y con el tema de los conciertos en Argentina, les ofrecemos un turbador video de Javiera Mena, grabado durante su presentación el fin de semana pasado en el Centro Cultural San Martín de Buenos Aires. El tema es “Definitiva”. Una razón más (qué una, dos) para desear verla y oírla en directo en escenarios limeños. ¡Que alguien la traiga pero ya!