El mejor musical que no hayamos visto

“No te conozco pero te deseo.” La letra inicial de la canción “Falling Slowly” refleja exactamente lo que siento con respecto a Once, la película musical independiente que se ganó el corazón del público del festival Sundance a comienzos de este año y continúa cosechando elogios y suspiros donde quiera que se estrene.

Once es la historia de un músico que toca la guitarra en la calle mientras sueña con grabar sus canciones (de onda folk pop) y de una joven emigrante que debe ganarse la vida limpiando casas y vendiendo flores a pesar de ser una pianista de formación clásica. Ambos se conocen, y de allí a forjar una amistad y formar una banda hay sólo un paso, y eso es lo que hace en esencia la película, narrar cómo ocurre dicho paso, en un estilo al mismo tiempo documental y poético (que a más de uno le ha recordado a la nueva ola francesa).

A diferencia de la mayoría de musicales, donde todos empiezan a cantar de buenas a primeras (quizás una de las razones por las que muchos detestan este género cinematográfico), las canciones que conforman la banda sonora de Once surgen orgánicamente a lo largo de la cinta. Después de todo, ¡es sobre músicos haciendo música! De hecho, se trata de músicos reales que se convierten en actores para interpretar a músicos ficticios, y donde cualquier parecido con la realidad es más que una coincidencia.

Y es que Glen Hansard (“The Guy”: nunca se sabe el nombre de los personajes) es en la vida real el líder y vocalista de The Frames, banda irlandesa con más de quince años de trayectoria (su álbum más reciente, The Cost, incluye algunos de los temas que aparecen, en versión más bien acústica, en Once). Por su parte, Marketa Irglova (“The Girl”), checa como en la película, es igualmente cantante y compositora, y grabó el año pasado un disco a dúo con Hansard, titulado The Swell Season. Por si fuera poco, el director del filme, John Carney, fue bajista de The Frames en sus inicios. Más orgánica, sólo una familia.

A esperar pues con ansias Once. No a que la estrenen en algún cine limeño, para qué desperdiciar esperanzas. Pero de que llegará, llegará. Mientras, disfruten a continuación de la hermosísima “Falling Slowly” (en un video que recoge escenas de la película), chequeen los diversos clips que podrán encontrar en una de sus páginas oficiales y, ya pues, juéguense el soundtrack si se lo consiguen.

Blood Red Shoes «It’s Getting Boring by the Sea»

Ya empiezan a llamarlos los White Stripes ingleses, aunque no sea más porque se trata de un dúo de chico y chica (sólo que ella es la que toca la guitarra y él la batería) y no hay un bajo a la vista. Como sea, a mí me suenan más a Yeah Yeah Yeahs. Con un puñado de singles editados hasta el momento (recomendamos «ADHD» con fervor), los Blood Red Shoes entran a grabar en estos días lo que será su primer álbum. Mientras, nos ofrecen un nuevo tema, «It’s Getting Boring by the Sea», y nosotros te ofrecemos el video respectivo, en el que, curiosamente, pareciera que juegan a ser los White Stripes. Vale el guiño.

Blood Red Shoes «It’s Getting Boring by the Sea»

Las Tabas que nos perdimos

Tal como lo sentencia el viejo adagio «es mejor un artículo interesante sobre un tema aburrido, que un artículo aburrido sobre un tema interesante» rebuscando en la red nos venimos a topar con este más que simpático documental, de autor desconocido, con ingeniosa y artesanal técnica, y con un objeto de estudio que sorprendentemente parece ser más que un happening inintencional, bien contado para sus cincuenta y tantos minutos, mira que hasta uno se queda con las ganas de haber visto a Las Tabas en vivo!

Denigra a la Migra

¿No es irónico que una de las bravatas más severas sobre la segregación hacia los mexicanos en EE.UU. provenga de un par de músicos de apellido White? «Oigan, gringos, ¿no tienen nada mejor que hacer? ¿Por qué no se expulsan a sí mismos? Ustedes también son inmigrantes», es la línea estelar del nuevo single de los White Stripes, «Icky Thump», que ya se puede apreciar en YouTube. Una canción un poco extraña, la verdad -no tiene coro e incluye un solo electrónico. Además ¿a quién se le puede ocurrir que esa reacondicionada Meg White puede pasar como mexicana?-. Pero bueno, dejando la política de lado, la canción promete un retorno a la dureza de sus primeros discos luego del impensable romance que sostuviera el guitarrista Jack White con un instrumento tan canónicamente rockero como la marimba. Así que, quienes denostaron de su (incomprendido) Get Behind Me Satan, sin duda estarán de plácemes. El disco, que saldrá a la venta este 15 de junio, es el más ambicioso que han grabado a la fecha (para sus estándares). Es decir, se han demorado tres semanas en grabarlo, una más que lo habitual. Para los impacientes acá va el video de «Icky Thump». Ahora Meg, ¿qué marca de shampoo estás usando?

The White Stripes «Icky Thump»