Supernova psicodélica

La nueva gran esperanza del indie se viste con túnicas, practica el paganismo místico, mezcla la psicodelia con otras hierbas, tiene a la canción pop perfecta como su santo grial y alucina futuros post-apocalípticos.

«Los chicos van a heredar las colecciones de mp3 de sus padres. Y, en esa estética, los archivos corruptos de mp3 serán el equivalente a los vinilos con sonido de canchita que la gente glorifica ahora. Dentro de veinte años, la gente escuchará esos mp3 de trigésima generación y dirán, ¡’Me encanta ese sonido!'»

Tremendo vaticinio proviene de Ben Goldwasser, quien junto a Andrew VanWyngarden (¿se puede tener nombres más psicotrópicos?), son MGMT, uno de los hypes del año. Y a juzgar por el primer single de  Oracular Spectacular, su disco debut, la alharaca se justifica plenamente. «Time to Pretend» es un grandioso tema en clave space rock que ironiza sobre los clichés en la vida de un famoso. Por supuesto que la verdadera ironía será que estos chicos maravilla se vuelvan estrellas de rock y terminen, como en la canción, ahogados en su propio vómito.

MGMT «Time to Pretend»

No tocar

10 razones para comprar el Beamz Music Performance System:

1. ¡Es un theremin del siglo 21!

2. Lucirás menos patético cuando hagas un riff de guitarra en el aire.

3. No te saldrán callos en los dedos.

4. Son un buen ejercicio aeróbico.

5. No hay que afinar cuerdas.

6. Puedes hacer negocio poniendo un karaoke para músicos frustrados.

7. No te perseguirán las chicas (si no te gustan las chicas).

8. Está basado en tecnología laser, así que también puedes usarlo para desintegrar a tus enemigos (o a tu banda).

9. Puedes hacer trucos de magia mientras creas tu propia música.

10. Si le das la vuelta, puedes usarlo como silla.

¡Llama ya!

¡Revelación o muerte!

Hay cosas que a uno le encanta odiar y cosas que uno odia que le encanten, pero también hay cosas que uno no sabe si odia o le encantan. Me pasa por ejemplo con Los Campesinos! La banda derrocha una vitalidad envidiable («You! Me! Dancing!»), son ingeniosos para poner títulos («…And We Exhale And Roll Our Eyes In Unison», «The International Tweexcore Underground»), cada letra es más hilarante que la otra («The music was okay, but the fresh air was better, and I couldn’t tell if the singer’s keyboard was a crutch or a synthesiser, but it sounded like he’d broken a limb, each and every time he pushed a key down or in.»), sus canciones son melodiosamente disonantes («Death to Los Campesinos!») o disonantemente melodiosas («Don’t Tell Me to Do the Math(s)»), y la voz de Aleksandra es un dulce contrapunto a los quecos destemplados de Gareth («Drop It Doe Eyes»). Y es así que llegamos a mi problema con Los Campesinos! El vocalista! Hay una palabra en inglés, obnoxious, que lo grafica mejor que cualquier otra en español, y que quiere decir algo así como pesado o chinchoso. Odioso. Al principio lo soportaba menos. Lo que me temo significa que terminaré aceptándolo, si no adorándolo. Pero al menos ahorita que escucho «My Year in Lists», me dan ganas de agarrarlo por el cuello…

Los Campesinos! «My Year in Lists»

Salta, que hace falta

En el video promocional del nuevo single de Goldfrapp (extraido de su reciente álbum Seventh Tree), la frase «saltar de contento» es llevada a su extremo más sublime. Un hombre de traje blanco recorre las calles sin dejar de brincar y contagiar su entusiasmo a la gente que encuentra a su paso. ¿Está contento porque la vida es bella? ¿Porque está enamorado? ¿Porque salió del closet? ¿O es sólo un conejito disfrazado de muñeco de torta?

Por más feliz que uno esté, es humanamente imposible saltar con la misma energía por tanto tiempo, no digamos ya sin despeinarse o mancharse el terno, pese a que el video aparenta haber sido hecho en una sola toma. La aparición de Alison Goldfrapp en diversos momentos del clip encarnando a distintos personajes (en contraste, siempre melancólicos) despeja en todo caso cualquier duda al respecto.

Pero qué importa, sólo mira el video y alégrate el día.

Goldfrapp «Happiness»

La vida de cuadritos

La estética del pixel es una prueba más de que el medio es el mensaje, ya que de alguna manera surgió de las limitaciones impuestas por la tecnología de la época: programas menos sofisticados, computadoras menos potentes, monitores de menor resolución. Y mientras la mayoría navegaba en un mar de mal gusto generado por las primeras versiones del Paint, otros más hábiles, en vez de luchar contra aquellas rudimentarias herramientas de dibujo, se entregaron a su crudeza e hicieron del defecto un efecto.

Uno de los pioneros y más capos en proporcionar el máximo placer estético con el mínimo de información visual fue (es) Craig Robinson, ilustrador digital célebre sobre todo por su serie de Minipops, literalmente íconos de íconos de la cultura pop, pero también por sus Lollipops, a través de los cuales bandas y solistas de rock y pop son convertidos a su mínima expresión, y que demuestran que el arte del pixel consiste en reducir la realidad a su esencia más adorable.

A continuación, algunos ejemplos de la serie Lollipops. Parte de la gracia está en que identifiques quién es quién. Si eres de quienes vive en un mundo de perpetua alta definición y no puedes dar con alguno de ellos, sólo mantén el puntero del mouse unos segundos encima de la ilustración.

¡Despertad!

Según una reciente encuesta realizada en Gran Bretaña, la música de Coldplay es la más efectiva para conciliar el sueño en la noche. Debemos deducir entonces que el próximo disco de los británicos, pomposamente titulado Viva La Vida or Death and All His Friends, debe ser uno de los más esperados, no sólo entre los fans de Chris Martin, sino también entre los insomnes y las niñeras.

Sirva esta noticia de pretexto para anunciar la inclusión de una nota sobre Coldplay (publicada en épocas musicales menos soporíferas) en nuestra sección Artículos (del recuerdo), así como los correspondientes a The White Stripes, Belle and Sebastian, Blur, Massive Attack y Doves. Asimismo, la sección Discos ofrece ahora la mayoría de reseñas de álbums internacionales del número 2. Todo esto en la web oficial de la revista que es todo pose.

Butter 08 «Butter of 69»

Butter 08 fue un proyecto paralelo de las simpáticas Yuka Honda y Miho Hatori en el que, junto a cómplices como Russell Simins (de los Jon Spencer Blues Explosion) y Mike Mills (director de uno de los videos más hermosos de los noventa) desplegaron una vena más hardcore que en Cibo Matto. El experimento sólo duró un disco, que fuera editado en 1996 por el difunto sello de los Beastie Boys, Grand Royal. Pese al cambio de revoluciones, «Butter of 69» parece continuar con la conocida obsesión de las Cibo Matto por la comida. ¡Pásame la manti!

Butter 08 «Butter of 69»

69 te baja las estrellas

Si le das play a los mp3 que te ofrecemos, pero te pesa escribir un par de líneas para comentar, ahora te la hacemos más fácil con nuestro novedoso y sencillísimo sistema de calificación por estrellas. ¡Di lo que piensas de cada canción sin pensar!

Ya sabes: una estrella es no pasa nada, dos es no pasa mucho, tres es pasa piola, cuatro es se pasa, y cinco es pasu machu.

Foxtail Somersault “Motionland”

The Grand Archives “A Setting Sun”

High Places “Jump In”

Lykke Li “Dance Dance Dance”

Scary Mansion “Sorry We Took All Yr Money”

Lukestar “White Shade”

Desde Noruega llega Lukestar, una banda de indie pop que acaba de editar un álbum llamado Lake Toba y se está dando a conocer gracias a una preciosa canción y un pastoral video de título “White Shade”. ¿Algo más? Nada más. Bueno, sí. El angelical arrullo que los Lukestar parecen estar buscando en el bosque cual ninfa perdida en realidad proviene de la etérea garganta del vocalista del grupo, quien hemos descubierto que es el hijo perdido de Benny Hill y Liz Fraser. ¡Por la gran flauta!

Lukestar “White Shade”

Hercules and Love Affair “Blind”

Si el dios del metal es Satanás, el dios del dark es Drácula, el dios del new age es la Madre Naturaleza, el dios del indie es Buda, y el dios del punk está muerto, el dios del disco es Dioniso, alias Baco, alias Uno Mismo.

Y por Zeus (mi dios) que el video de “Blind” está bien bacanal. A pesar de la desolación expresada en la letra (y hay precedentes de eso en la música disco de los setenta), la sensualidad del ritmo, las palmaditas, los “vientos” a lo Village People, incitan, más que a abandonarse a la miseria metafísica, a mover las caderas con abandono.

Aunque la voz que se escucha en «Blind» pertenece, sorprendentemente, a Antony Hegarty (de los más bien lánguidos Antony & The Johnsons), el autor intelectual de este fabuloso revival es el DJ neoyorquino Andrew Butler, quien se esconde detrás del llamado (para más señas de paganismo) Hercules and Love Affair, una de las sensaciones del momento y una prueba más de que DFA Records es quizás hoy por hoy el sello más cool del planeta.

Hercules and Love Affair “Blind”