Foals “Cassius”

Debo confesar que hasta ahora no tengo idea de qué es el math rock, porque más allá de las operaciones aritméticas simples, yo y las matemáticas (el burro por delante) no nos llevamos muy bien. Peor aún si la música está de por medio. La única vez en que mezclo los números con el placer es cuando se trata de, ejem, 69.

Era de esperarse pues que parpadeara nerviosamente al enterarme, tras el obligado research, que una de las canciones que pensaba incluir en mi lista de favoritas de esta semana tenía como protagonista a una banda inglesa, Foals, que se suele asociar con este riguroso estilo. Sin embargo, resulta que dicha ecuación se aplica más bien a un grupo anterior (The Edmund Fitzgerald, al parecer de culto) en el que militaron dos de sus miembros principales y el cual dejaron de lado porque «se lo estaban tomando demasiado en serio».

Bien jugado, Einsteins, porque “Cassius” es más dance punk que math rock, más recreo que clase de álgebra, y despierta muchas expectativas sobre su reciente álbum debut, Antidotes.

No dejes eso sí que la foto o el video te hagan pensar que son un grupo emo. Odialos pero no los confundas. Ellos han marcado distancia con respecto a ese tipo de música y niegan cualquier influencia o simpatía con ella. Es simplemente que les da la gana de mirar de medio lado.

Foals “Cassius”

Llena tu cabeza de 69

Para quienes aún no la visitan, la nueva sección de Artículos incluye, por el momento, notas sobre Yeah Yeah Yeahs, Interpol, Rufus Wainwright y Queens of the Stone Age publicadas en, como ya habíamos anunciado, números anteriores de la revista.

También abrimos la sección de comentarios de Discos, que irá recopilando cronológicamente las reseñas aparecidas en 69 (por ahora las de la edición número 1).

Para celebrar la ocasión (y seguir con los covers), les ofrecemos el tema clásico de El Mago de Oz en versión de Rufus Wainwright, incluido en el reciente DVD que recoge su tributo a Judy Garland en el London Palladium.

Rufus Wainwright «Somewhere Over the Rainbow»

Miss Mainstream

A ti, que no eres ni serás nunca indie.

A ti, que piensas que todos los que escuchan esa «música rara» son poseros.

A ti, que no sabes qué es last.fm, ni Metacritic, ni Soulseek.

A ti, que alternas entre estaciones de rock en español, de música de los ochentas y de grandes éxitos de ayer, hoy y siempre.

A ti, que opinas que todas las canciones que me gustan son lánguidas.

A ti, que eres fan de Silvio Rodríguez.

A ti, que choteas disimuladamente cada disco y recopilatorio que te grabo convencido de que esta vez sí te va a gustar.

A ti, que eres capaz de dejar sonando a Maná como si nada a pesar de que te caen casi tan mal como a mí.

A ti, que eres incapaz de escuchar el disco completo de un solo grupo.

A ti, que vas a ir al concierto de Marc Anthony (no importa que también me gusten algunas de sus canciones).

A ti, que cada vez que pongo uno de mis discos me terminas diciendo, “ponte radio”.

A ti, que lo que más admiras de lo alternativo es, por el amor de dios, el peinado de los emos.

A ti, que te encanta la buena vida pero no La Buena Vida.

A ti, que te jactas de tener un radar ultramainstream que te permite detectar qué nuevas canciones van a ser éxitos masivos (actitud que irónicamente huele a espíritu indie).

A ti, que por un problema de conexión a tu computadora no puedes cambiar la música de tu mp4 desde hace siglos y no sólo no te quejas sino que sigues disfrutando las veinte mismas canciones de siempre.

A ti, que me convenciste de que el último de Miranda! es uno de mis discos favoritos del año pasado.

A ti, que tienes un DVD de Presuntos Implicados.

A ti, que me impulsaste a empezar este blog y a persistir en él, pero que nunca lo lee.

A ti, que eres un caso perdido para la música que escucho, sí, a ti, con quien nunca voy a ir a un Benicassim o un Glastonbury… te ruego que sigas siendo mi mejor amiga.

¡Feliz cumpleaños Wilhelmina I!

Y como soy terco y no me rindo, te dedico el siguiente cover de tu canción favorita de Christina Aguilera a cargo de un grupo indie que jamás escuchaste ni volverás a escuchar. Pero por lo menos esta vez sí, ¿ya?

Clem Snide “Beautiful”

Y el video de la versión en vivo (incluye anécdota previa acerca de cómo el cantante se bebió de niño su propia pis: mainstream the indie way)

El mejor baterista de todos los tiempos

Es bien sabido que para poder ser baterista de un grupo lounge en Corea es necesario ser fan número uno de la banda, tener conocimientos de dirección de orquesta, ser un cantante frustrado, idolatrar a Los Tres Chiflados, practicar artes marciales y haber tocado antes en bandas de punk, metal y hard rock.

¿No me crees?

Música para ver pasar chicas

Créeme que me maté buscando un video de Rocío Guirao Díaz cantando algo de Jeff Buckley, Nick Drake o Nacho Vegas, pero apenas encontré uno de ella posando desnuda con una canción de Portishead de fondo.

Ya quisieras. La verdad, ni estaba desnuda ni la voz era la de Beth Gibbons. ¿Te conformarías con un video de ella modelando aquí en Perú?

Entonces me acordé de una canción que había descubierto hace poco en una sesión de karaoke (que empezó sádicamente y terminó masoquistamente) y se me ocurrió que si éste no podía ser un post sobre Rocío, al menos debía serlo sobre el hecho mismo de admirar a su género. Go meta.

La canción que escuché se llama «Music to Watch Girls Go By» y fue popularizada por Andy Williams en 1967. ¿Sabías que en los sesenta existía música para ver pasar a las chicas? ¡Música y chicas! Sólo faltaría la comida y casi sería como la trifecta perfecta que George Costanza tocó con sus regordetes pero ambiciosos dedos.

Aunque lo parece, el tema no es una composición de Burt Bacharach (otro de nuestros héroes), pero sí tiene esas trompetitas y ese parapapá irresistibles. Por otro lado, me recuerda mucho al «Girls and Boys» de Blur, no sólo por melodía y tempo, sino también, claro que en una onda menos open-minded, por letra («The boys watch the girls while the girls watch the boys who watch the girls go by»). ¿Coincidencia?

En fin, no sé si la conocías, pero creo que te va a gustar. Que quede como guiño además a ese culto compartido e indesmayable de la belleza femenina. Porque diga lo que diga la chica de tu costado, mirar no es pecado.

¡Feliz cumpleaños, Cocker!

Andy Williams «Music To Watch Girls Go By»

Democracia en China sí, Chinese Democracy no

Una razón más para emigrar a Estados Unidos: el fabricante de Dr Pepper ha anunciado que obsequiará una lata de su popular gaseosa a cada norteamericano si los Guns N’ Roses editan el Chinese Democracy este año.

Un portavoz de la compañía explicó que se solidarizan con los afanes perfeccionistas de Axl Rose, pues a ellos mismos les tomó años lograr «la mezcla especial de ingredientes» que conforman su bebida carbonatada.

Sí, cuñado.

Este magistral golpe de marketing se cuelga en realidad de la perpetua postergación de la fecha de salida del que sería el sexto álbum de estudio de los Guns N’ Roses, que ya lleva en «proceso» 15 años y 13 millones de dólares.

Más allá de la improbabilidad de que los gringos aumenten de calorías gratis (la latita de cortesía no incluye a Slash y Buckethead, actualmente fuera de la banda), sería una pena que el inflado (literalmente) Axl Rose ceda a esta nueva presión mediática y destruya ese monumento a la procrastinación que es el Chinese Democracy lanzándolo efectivamente no digamos ya este año, sino alguna vez, ever.

Tampoco es que tengamos muchas ganas de escucharlo.

El CD no corre

6 razones por las que el casete es mejor que el CD:

1. El casete puede separarte (al igual que el vinilo) un lado de otro. Esto favorece los rollos conceptuales de ciertos discos y también propicia un intermedio aprovechable para aprovisionarse de comida, concentrarse aún más en el chape o buscar un álbum mejor (además esos CD’s que pretenden separar una parte de otra diciendo «detenerse aquí» – ej: Muéranse de Rafo Ráez – son flor de ridiculez).

2. Aún no inventan el CD de audio (no cuento MP3, obviamente) de 90 minutos.

3. Puedes grabar grupos de estilos totalmente distintos en cada lado y no te chocará (imagina hacer lo mismo colocando en un CD un disco de Belle & Sebastian seguido de otro de Guns ‘n Roses). Además el placer que uno siente haciendo un mix tape para alguien especial en nada se compara a la frialdad de hacer un mix CD.

4. Si lo quieres para regalo puedes pegar stickers y hacer hartos dibujos sobre la superficie de un casete (Usa tus lapiceros punta roma sobre un CD y luego escúchalo, pa’ que veas!).

5. Sus chasis desmontables te permiten variar el contenido y la cinta moviendo unos cuantos tornillitos permitiéndote (además de dar chascos a quienes no te caen y aun así te prestan sus casetes) aliviar algunas «durezas» o limpiar las consecuencias de derrames oleaginosos o dulzones (si la música de tu CD empieza a sonar mal o con ruidos molestos en medio y la loción con que lo limpias no remedia nada, ¿qué haces?).

6. Sus cajitas tienen múltiples usos (pueden ser desde cigarreras hasta portatarjetas).

Fidel Gutiérrez

(Reciclado del número 1 de 69)

Los Charlatans están de bajada

69 se une a la controvertida familia de blogs de descargas de discos y te ofrece, gratis, completito, el último álbum de The Charlatans, You Cross My Path.

Antes de que el peso de la ley nos caiga encima, vestiduras rasgadas y todo, aclaremos que se trata de un download autorizado e instigado por la propia banda. Según su vocalista, Tim Burgess, ellos habían tomado esa decisión incluso antes de escribir las canciones, suponemos que alentados por la fenomenal repercusión del último disco de Radiohead. Y sospechamos que alentados también por la cada vez menor relevancia de quienes alguna vez fueran, junto a los Happy Mondays y Stone Roses, puntales de la escena Madchester.

Alan McGee, ex mandamás de Creation Records y actual manager del grupo, jura que estamos ante el mejor álbum de los Charlatans desde el Telling Stories (1997). A bajarse pues el disco para comprobar si tiene razón o sólo está haciendo honor al nombre de sus protegidos. Y a bajarse el Telling Stories. Para comparar, digo.

The Charlatans «Oh! Vanity»

Grandes Exitos de 69

A partir de hoy empezamos a poner en línea artículos, entrevistas y reseñas de discos que fueran publicados en 69, la revista, especialmente aquellos aparecidos en números que ya están agotados o al borde de la extinción.

Inaugura esta liberación de contenidos la que quizás sea la entrevista más entrañable que se haya publicado en 69, y en la que tuve la suerte, el honor y el orgullo de estar presente y meter mi cuchara. Escuchar la cálida voz de Irantzu Valencia al otro lado del teléfono, esa misma voz que me arrulla y me emociona desde siempre en el Soidemersol (mi disco favorito de La Buena Vida y de todos los tiempos) es la experiencia que más atesoro hasta ahora como editor de una revista de rock. Pucha, ya se me salió el fan enamorado.

Espero que ustedes también la disfruten.

Lástima que del grupo actualmente no se sepa casi nada (la última noticia posteada en su web oficial, en la que hacen referencia a un «merecido descanso», data de hace casi un año). Silencio que hace temer lo peor. Ojalá sólo se trate de un paréntesis y que los adorables donostiarras regresen, aunque sea para despedirse. Y si no vienen, vamos.

La Buena Vida «Qué Nos Va a Pasar» (muy a propósito)