
Si te encontraras una vez más dentro de un equipo de resonancia magnética porque todavía no pueden determinar la gravedad de la hemorragia cerebral que te produjo un accidente de esquí acuático, sin duda volverías a pensar en la muerte (más aún si literalmente estás dentro de un túnel, siguiendo una luz). Pero si te llamaras Charlotte Gainsbourg, te preguntarías más bien por las posibilidades musicales del sonido de la máquina. Un mecanismo de defensa quizás, una distracción estética para protegerse del terror al abismo. El caso es que la francesa sobrevivió a la experiencia, y la experiencia se convirtió en canción.
“IRM” (imagen por resonancia magnética) es un avance del próximo álbum de la también actriz (protagonista de la última película de Lars Von Trier, Antichrist), que lleva el mismo título, y para el cual contó con la colaboración a tiempo completo de Beck, quien no sólo compuso la música, sino también escribió parte de las letras, produjo el disco y hasta probablemente le hacía masajitos a la hijísima de Serge mientras le hablaba de las bondades de la cienciología. El track está disponible gratuitamente en su página oficial (aunque hay que seguir un trámite casi burocrático que… mejor bájenlo de aquí nomás) y marca una nueva dirección para la Gainsbourg (y al parecer para el propio Hansen), que casi podría decir que la llevan a meterse en la chacra de Stereolab. Eso, o estoy mal de la cabeza.
Charlotte Gainsbourg “IRM”
Del álbum IRM
(2010)