Keep it real, Feist

Podrán acusar a Feist de ser muy “comercial”: basta con recordar que dos de sus canciones más emblemáticas, “Mushaboom” y “1 2 3 4” han sido utilizadas por Lacoste y Apple como jingles de sus campañas publicitarias. De hecho, el comercial del iPod Nano generó una hilarante parodia pro-Pentium por parte de la gente de Mad TV. Hurgando un poco en el pasado, podemos apreciar que Leslie Feist también tiene tiempo para divertirse y tomar riesgos: el video de esta contundente presentación en vivo de 2006 junto al hilarante Gonzales (ecléctico personaje, pianista, productor de hip hop y cabaret) es una buena prueba que la pequeña canadiense siempre fue una adicta al baile y las coreografías. Incluye bonus del mejor Jacko.

La cuna del metal

Una banda metalera noruega ha decidido ampliar su base de fans y ahora apunta a los engreídos de la casa (léase, critters). Aprovechando la reciente salida de su nuevo disco, Helheim se presentó hace unos días en un kindergarten, tocando versiones acústicas de un par de sus canciones. Al parecer, la idea del nido era familiarizar a los niños con la mitología noruega (una de las mayores inspiraciones en la música de estos pelucones), y desterrar el, eh, mito de que el metal y el satanismo son dos caras de una misma moneda.

En la prueba del delito se puede apreciar cómo los mocosos disfrutan de lo lindo con el espectáculo, llegando algunos incluso a hacer tiernos amagos de headbanging. También se puede apreciar cómo los Helheim no tocan precisamente como los dioses (quizás faltó el estímulo de un sacrificio humano). Pero todo sea por una buena causa. Como dijo el baterista de la banda, “Necesitamos que el Metal y Odín atrapen a los niños antes que Jesús lo haga!”

Amén.

Agarra la onda

Escuchar «Young Love» no sólo me pone contento, sino que además me deja con la pregunta de por qué una canción así no suena en las radios. Lo cual me pone triste. Pero entonces me acuerdo que no escucho radio, y me quedo con la duda de si en efecto no la estarán pasando en todos lados, en AM y FM, de AM a PM. Así que a lo mejor estoy haciendo el ridículo al presentar como (relativa) novedad una canción con la que tu hermana debe estar haciendo en estos momentos la tarea del colegio. Si es que tu hermana no es indie.

Quién diría que los Mystery Jets empezaron coqueteando descaradamente con el rock progresivo. Ahora, en un plan evidentemente más pop, han lanzado su segundo álbum, Twenty One, cuyo primer single es el hit radial (¿o no?) mencionado, y en el que tienen de invitada a Laura Marling, una cantante de pop folk también británica. ¿Quién dijo «Young Folks» 2008?

Mystery Jets «Young Love»

Pop Office

PARA: 69

DE: The Song Chart Pool

ASUNTO: Entrega de cuadros y gráficos

Por medio de la presente, adjuntamos los cuadros y gráficos elaborados a partir del procesamiento de la información obtenida de las canciones solicitadas por la gerencia para su presentación en PowerPoint el 23 de los corrientes.

Dejamos a ustedes la tarea de tararear las canciones que corresponden a cada gráfica, tal como se decidió en la última junta de directorio.

Sin otro particular quedamos de ustedes.

Atentamente,

The Song Chart Pool

El gran combo

6 discos, 6 reseñas, 6 canciones: no es la marca de la bestia, pero es una nueva marca para Cocker.

Portishead Third

Por favor, no le pidan a Geoff Barrow que toque «Glory Box», nada de encendedores ni música para yuppies, es lo que ha confesado desear el genio detrás de Portishead para este esperadísimo y temido regreso del combo de Bristol. Pero las dudas ya se disiparon y Third demuestra que los chicos de la P siguen en forma. Oscuro (siempre lo han sido), con algunos toques de industrialismo (ya venían desde el segundo discutido disco de la banda) y programaciones de lo más avant garde, el cisne nocturno ha regresado y nos ha sacado del tedio en que se debate la escena musical en la actualidad. Te extrañábamos tanto, Beth. Coachella, allá vamos…

Portishead «Hunter»
[audio:http://www.fileden.com/files/2007/7/16/1270793/portishead%20-%20hunter.mp3]

Tindersticks The Hungry Saw

Un cronista de la revista Factory, fan enamorado de American Music Club, trataba de convencer a Mark Eitzel de que su banda hacia la música más conmovedora y emocional del mundo. La conversa se realizaba tras bastidores del Benicàssim. El escéptico músico ante la afirmación del escriba sólo atinó a señalar al escenario y sentenciar: “¿Emocional y conmovedor? No, para eso están estos tipos”. En esos momentos, Tindersticks descargaba toda la intensidad del Tindersticks II en el festival español. Hoy, cinco años después de su último disco, el excelente Waiting for the Moon, los liderados por Stuart Staples regresan con su chamber pop preciosista, para demostrarnos que el terreno de la melancolía es suyo por derecho propio.

Tindersticks “The Other Side of the World”
[audio:http://www.fileden.com/files/2007/7/16/1270793/tindersticks%20-%20the%20other%20side%20of%20the%20world.mp3]

Stephen Malkmus & The Jicks Real Emotional Trash

Un tour de force, lisérgico y contundentemente guitarrero es lo que nos ofrece Malkmus en su cuarta entrega en solitario. Si ya desde los días de Pavement, banda con la que redefinió el sonido de los noventas, mostraba una facilidad para hacer convivir efectivamente melodía y distorsión, una parte de esta nueva placa (en el otro lado, se deja llevar por el delirio del guitar hero y entrega extensos registros que no desentonan ni te sumen en el aburrimiento) es la prueba palpable que cuando Stephen lo desea, hace la canción de pop veraniega de dos minutos que jamás logrará componer Damon Albarn.

Stephen Malkmus & The Jicks «Gardenia»
[audio:http://www.fileden.com/files/2007/7/16/1270793/stephen%20malkmus%20and%20the%20jicks%20-%20gardenia.mp3]

Sr. Chinarro Ronroneando

Nunca se las pone fácil a sus seguidores el Sr. Antonio Luque. Lo acusan de haberse reblandecido, de adoptar sin pudor el formato de canción de FM, que el tono aflamencado no le viene bien a su música, etc. Lo cierto es que desde los días oscuros de El Porqué de Mis Peinados, la propuesta del músico sevillano no puede pasar inadvertida. Sugerencia e irreverencia de la mano que ya en El Fuego Amigo apostaban por la desnuda sencillez en las melodías y los arreglos. Su última entrega en estudio profundiza dicho camino.

Sr. Chinarro «El Alfabeto Morse»
[audio:http://www.fileden.com/files/2007/7/16/1270793/sr%20chinarro%20-%20el%20alfabeto%20morse.mp3]

Travolta Manual de Redención

No nos hicieron esperar demasiado y eso se agradece (aprende Geoff Barrow). Luego de su terapéutico El Efecto Amor, el prolífico Joaquín Pascual regresa con una nueva colección de melodías rebosantes, arreglos pulidos y voces ensoñadoras. Pop bucólico y detallista que no nos hace extrañar a los mejores momentos de La Buena Vida. Cuestión a resaltar, en esta placa se le ha dado mayor protagonismo a la encantadora Ana Galletero, razón de fuerza para seguir luchando la entrevista.

Travolta «Cosas Grandes y Pequeñas»
[audio:http://www.fileden.com/files/2007/7/16/1270793/travolta%20-%20cosas%20grandes%20y%20pequenas.mp3]

Atlas Sound Let The Blind Lead Those Who Can See But Cannot Feel

Marea de guitarras, pedaleras a diestra y siniestra, infinitos remolinos de electricidad es lo que define al proyecto solista de Bradford Cox, cantante de Deerhunter. Desolador y líricamente atormentado, Cox prácticamente cubre todo el espectro sonoro de efectos y disonancias. Sin embargo, hay momentos en que deja filtrar la luz y, cuando esto se da, lo que encontramos son bellas canciones que bien podrían prescindir de adornos innecesarios.

Atlas Sound «Quarantined»
[audio:http://www.fileden.com/files/2007/7/16/1270793/atlas%20sound%20-%20quarantined.mp3]

Las canciones cortas duran más

La canción pop perfecta dura 2 minutos con 42 segundos.

Esa es la conclusión científica a la que ha llegado un tipo con poco tiempo para el entretenimiento y menos paciencia para los solos de guitarra interminables y los estribillos que se repiten una y otra vez.

“Mis científicos me dijeron que la duración perfecta de una canción tenía que estar más cerca de los tres que de los dos minutos. Tres minutos es cuando se comienza a hinchar. Cuando la banda piensa: Hey, toquemos el estribillo siete veces. Hey, dejemos un momento para que el saxofonista se luzca aquí. Hey, agreguemos otro puente.”

Entonces señala como modelos de brevedad canciones de menos de tres minutos como “Mr. Tambourine Man”, “We Got the Beat”, “Boys Don’t Cry”, “Hot Fun in the Summertime”, “Good Times Bad Times”, “I Would Die 4 U”, “Paranoid”, “Blowin’ in the Wind”, “Debaser”, “God Only Knows” y “Fall on Me.”

“Esos no sólo son clásicos indestructibles sino que resumen todo lo grandioso de una banda sin desperdiciar tu maldito tiempo.”

Y es así como descubre la canción con la duración perfecta: “There She Goes”, de The La’s. Tiempo exacto: 2 minutos, 42 segundos.

“El riff principal hace de introducción. Las estrofas son el estribillo. El solo contiene cero colesterol y conduce a un puente limpio. Y entonces volvemos a donde empezamos. (…) Cuando “There She Goes” termina, te garantizo que absolutamente nadie dice: “Dios mío, ya era hora”.”

Luego enumera otros clásicos del pop que duran igualito: “Don’t Do Me Like That” de Tom Petty; “Divine Hammer” de The Breeders; “Helplessly Hoping” de Crosby, Stills & Nash; “Get Up” de R.E.M.; “California Dreamin’” de the Mamas & the Papas y “This Charming Man” de The Smiths. Incluso encuentra dos tracks del Sgt. Pepper que alcanzan los 2:42 clavados: “Lovely Rita” y “With a Little Help From My Friends”, de paso asegurando que “Good Morning Good Morning” (2:41) habría sido un tema redondo de haberse extendido un segundo más.

Para terminar de demostrar su punto, nuestro paladín de la concisión musical nos ofrece un mix tape de 12 canciones que dura exactamente 32 minutos y 24 segundos.

Lo que es yo, le doy toda la razón: la vida es demasiado corta para un solo de guitarra.

The La’s “There She Goes” (que en YouTube tiene, oops, 2:51)

¿Cuál es tu canción favorita de 2:42?

Supernova psicodélica

La nueva gran esperanza del indie se viste con túnicas, practica el paganismo místico, mezcla la psicodelia con otras hierbas, tiene a la canción pop perfecta como su santo grial y alucina futuros post-apocalípticos.

«Los chicos van a heredar las colecciones de mp3 de sus padres. Y, en esa estética, los archivos corruptos de mp3 serán el equivalente a los vinilos con sonido de canchita que la gente glorifica ahora. Dentro de veinte años, la gente escuchará esos mp3 de trigésima generación y dirán, ¡’Me encanta ese sonido!'»

Tremendo vaticinio proviene de Ben Goldwasser, quien junto a Andrew VanWyngarden (¿se puede tener nombres más psicotrópicos?), son MGMT, uno de los hypes del año. Y a juzgar por el primer single de  Oracular Spectacular, su disco debut, la alharaca se justifica plenamente. «Time to Pretend» es un grandioso tema en clave space rock que ironiza sobre los clichés en la vida de un famoso. Por supuesto que la verdadera ironía será que estos chicos maravilla se vuelvan estrellas de rock y terminen, como en la canción, ahogados en su propio vómito.

MGMT «Time to Pretend»

No tocar

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1. ¡Es un theremin del siglo 21!

2. Lucirás menos patético cuando hagas un riff de guitarra en el aire.

3. No te saldrán callos en los dedos.

4. Son un buen ejercicio aeróbico.

5. No hay que afinar cuerdas.

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