Sumándose acaso al fenómeno del web 2.0, donde el contenido es proporcionado por los propios usuarios, diversos músicos están dejando a gente como tú o como yo la realización de los videos oficiales de sus canciones. Hace poco, por ejemplo, se eligió el video que representará al nuevo single de Björk, “Innocence”. En un concurso que convocó a casi 500 candidatos, los franceses Fred & Annabella se impusieron con una espléndida animación tridimensional que muestra a la islandesa enfundada en el disfraz-escultura con que aparece en la portada del Volta y metamorfoseándose de lo lindo.
Otro caso reciente es el de Gustavo Cerati, siempre a la vanguardia en lo que a alentar la participación activa de sus seguidores se refiere (qué le queda pues, si musicalmente da cada vez más pena), quien ha invitado a crear el video para “Lago en el Cielo”, nuevo corte (así se dice, no?) del Ahí Vamos (que en realidad debería títularse Ahí Nomás).
Pero el caso más flagrante es el de Modest Mouse, banda que lleva ya por lo menos tres videos tres de canciones de su álbum We Were Dead Before the Ship Even Sank realizados por el respetable público, a través de competencias organizadas en afiliación con diversos medios. El más simpático es el correspondiente al tema “Missed the Boat”, protagonizado por un robot llamado Walter, creado por un científico en busca de compañía y de alguien que le cocine, pero que termina convirtiéndose en la versión autómata de un adolescente rebelde que, encima de todo, se enamora perdidamente de una clon de Britney Spears.
A este paso, los fans van a terminar haciéndole la música a los grupos. Valgan verdades, no sería mala idea en ciertos casos.
Hace muchos años leí en la magnífica Revolver un artículo que trataba de explicar la magia y el encanto del sonido de una banda a partir de su lugar de origen. Según la desaparecida revista argentina, Pavement producía las mejores canciones del mundo porque provenía de un pueblo hermoso y apacible. De hecho, el texto no hablaba para nada de la música del conjunto californiano y más bien se ocupaba de describir detalladamente las peculiaridades de Stockton, generando una doble sensación en el lector: no me puedo morir sin conocer este pueblo, y desde este día Pavement es mi banda favorita. Partiendo de esta premisa, pienso que la mejor banda pop del Perú debería provenir de Cajamarca o Concepción, jamás de Lima.
Siguiendo con el pretexto, me imagino que Tucumán debe ser una de las provincias más hermosas de Argentina, un lugar encandilante y acogedor; el tiempo debe transcurrir sin prisa por sus extensas pampas. Casi como la música de Diosque. Juan Román Diosque es un artesano tucumano de la guitarra y el sampler, un enemigo de los solos virtuosos y el maquillaje excesivo de la sobreproducción. Su primer disco oficial, I Can Ción (previamente produjo dos discos de distribución independiente, El Arte deDescomponer y Sonido Roto), es un ejercicio de sutileza y condensación: un universo sónico que apela a la sugerencia y que cuando te atrapa ya terminó: ¿la canción perfecta debería durar tres minutos? Diosque nos la ofrece en poco más de un minuto. Homo ludens provinciano, se complace en retorcer y deformar la palabra y los acordes, y no ha tenido mejor cómplice para este proyecto que Daniel Melero (Juan Román es batero y guitarrista de la banda del inacabable artista argentino), quien funge de director artístico y productor del disco. Intimo, delicado y hermoso como Rocío (quizá el mejor disco de la década pasada), lo de Diosque es una sincera apuesta por la canción desnuda, simple y cálida, esa que no escuchas en la radio, esa que quizá solo está en el interior: no estaría demás darse una vuelta por Tucumán.
Hoy en día, si eres músico y no tienes tu página en MySpace, no eres nadie. Si pones tu página en MySpace, la gente la visita y escucha tu música, ya es algo. Si mucha gente visita tu MySpace, escucha tu música y te agrega como amigo, puedes llegar a ser alguien. Pero si alguien que es alguien en la música te agrega a su lista de amigos principales en MySpace, es probable que ya no tengas que seguir preocupándote por tu página en MySpace.
En el caso de la cantante británica Kate Nash (20 añitos), la providencial patadita de la suerte llegó a través de Lily Allen, quien, por si fuera poco, la ha llamado la “next big thing”. De hecho, esa próxima gran cosa guarda más de una similitud con la Allen: la preferencia por contar historias, el humor sardónico, el acento cockney al cantar y hasta el estilo de vestir, todo lo cual ya ha llevado a algunos medios a clavarle la chapa de “Mini Allen”. Todo lo cual no tendría absolutamente ninguna importancia si no fuera porque su segundo single, “Foundations” (que forma parte de su álbum debut Made of Bricks, lanzado precisamente hoy), es desde ya una de nuestras canciones favoritas del año.
Especie de karaoke al revés, Let them sing it for you es una página web donde tú creas la letra de una canción y son las estrellas de la música quienes la cantan. Se trata del proyecto interactivo de un artista y músico sueco, conformado por un repertorio creciente de palabras en inglés extraidas de diversas canciones populares (el proyecto comenzó con 1400 palabras, provenientes de otros tantos temas). Y si el compositor que llevas dentro no quiere o no puede salir, también puedes redactar una carta, una declaración de amor o un decreto supremo a los que Lou Reed, Christina Aguilera y demás glorias del pop y el rock prestarán su voz.
No esperes, eso sí, interpretaciones magistrales, o siquiera fluidas. Cada «canción» suena a como si le hubieran encargado la producción de “We Are the World” al Dr. Frankenstein, de modo que no nos extrañaría que haga más las delicias de un amante de la disonancia o el surrealismo que de un aspirante a hit maker. Por lo menos, nosotros nos llevamos una gran decepción después de escribir nuestra obra maestra:
Let me sing a review for you
a lullaby of wise words
cause no one loves the music you hear
like I do
Take me in your hands
look at me with your tender eyes
and never let me go
cause baby
i feel fine
everytime you read sixty nine
yeah!
Al no haber una lista disponible que identifique de qué canción proviene cada palabra, el programita es también, sin querer queriendo, una forma de poner a prueba tu oído y tu cultura musical. ¿De qué canción sale ese “she”? ¿Quién canta ese “bitch”? Es así como descubrimos que el “I” pertenece a “Wicked Game”de Chris Isaak, el “my” a “Unchained Love” de Righteous Brothers, el “miss” a “Heal the World” de Michael Jackson, el “remember” a “We Built This City” de Starship, el “love” a “Love Hurts” de Nazareth, el “yeah” a “Break On Through” de The Doors, el “fuck” a “Fuck tha Police” de N.W.A. y el “baby” a “Baby One More Time” de Britney Spears, entre otros.
Justo cuando pensábamos postear una foto suya sin más razón que porque podemos, nos enteramos que de hecho Scarlett Johansson está grabando un disco! Y no, no está siendo producido por Timbaland o Pharrell Williams (así que no esperen arreglos a lo Britney Spears o Justin Timberlake), sino por Dave Sitek, de TV on the Radio. Por si fuera poco, el álbum contaría con la participación de los Yeah Yeah Yeahs. Más credibilidad indie no se puede pedir, ¿no? Y en realidad, viniendo de la actriz que hizo Ghost World y Lost in Translation, es algo que no nos sorprende demasiado.
Lo que sí nos deja intrigados es el término “rock cinematográfico”, que el dueño del estudio de grabación (el único que ha declarado algo al respecto) ha utlizado para referirse a la música misma. Las canciones tienen al parecer muchos tonos bajos, sin que se hubiera tocado ningún bajo propiamente, una idea que según el aludido es “muy de vanguardia”. Pero acaso lo más llamativo es que compara la voz de Johansson con la de Marilyn Monroe. ¿Seguro que se refiere a su voz?
Eso no es todo. La voluptuosa actriz grabó hace algunos meses un álbum de covers de, agárrense, Tom Waits. Titulado Scarlett Sings Tom Waits, el disco debe aparecer en las próximas semanas. Al respecto, el legendario cantante declaró, “No sé si me entusiasma la idea de escucharlo, pero sí tengo curiosidad. La gente hace canciones para que otros las escuchen y las quieran cantar. Supongo que es un indicativo de que las canciones no son tan ultra personales que no puedan ser interpretadas por otros.”
Es probable que quienes hayan seguido de cerca el regreso en vivo de los Jesus and Mary Chain en el último Coachella, se hayan ganado con la intervención de la Johansson en los coros de “Just Like Honey” (sí, el tema de cierre de Lost in Translation). Si uno se dejara guiar por esa actuación, tendría razones para dudar de la calidad de los dos discos que se vienen (aunque el sonido parece que no ayudó mucho en esa ocasión). Pero sólo hay que escuchar la versión que realizó nuestra engreída del clásico “Summertime” para un álbum benéfico (de título Unexpected Dreams: Songs from the Stars, en el que, dato para los fans de Seinfeld, participa Julia Louis-Dreyfuss), para recuperar la esperanza y seguir soñando. Juzguen ustedes mismos.
Es raro encontrar videos de grupos de rock bailando. Y es que no es lo que se espera de ellos. De ellos se espera drama, intensidad, adrenalina, arte, innovación, ironía. Pero, ¿pasos de baile? Para eso están los poperos. ¡Y vaya que éstos lo hacen bien! No por nada “Thriller”, considerado el mejor videoclip de baile (muchos afirman que el mejor videoclip y punto) de la historia, tuvo como protagonista al en ese entonces Rey del Pop. De hecho, si se hiciera una lista de los diez mejores videos de baile de todos los tiempos, es probable que la mitad de ellos estarían repartidos entre Michael Jackson y Madonna. Tal ha sido la influencia de ambos que hoy por hoy es casi imprescindible que un artista pop sepa bailar tanto como cantar. Pensándolo bien, lo de cantar quizás no sea tan imprescindible.
Quién sabe si en reacción a la identificación automática de pop con baile es que el rock fue marcando cada vez más su distancia con respecto a la idea de mover las caderas delante de una cámara (porque, hay que reconocerlo, de por sí es difícil hacerlo con una guitarra o una batería por delante). Pero está en la naturaleza del rock ser rebelde, incluso contra sus propios parámetros, así que de cuando en cuando han aparecido videos que han celebrado (más que ironizado sobre) el acto de bailar. A veces inspirados en los clásicos musicales de Hollywood y las coreografías a lo Busby Berkeley, a veces inspirados en la propia historia del pop y el rock, y otras veces simplemente inspirados, algunos de estos “comerciales de canciones” (como los llaman algunos cínicos), desde el “It’s Oh So Quiet” de Björk y el “Around the World” de Daft Punk hasta el “New Pollution” de Beck y el “Praise You” de Fatboy Slim, han pasado a formar parte de la cultura pop.
El caso más reciente de un afortunado maridaje de música y coreografía es el clip de “1 2 3 4”, de la cantante canadiense Leslie Feist. Espectacular e intimista a la vez, el video por fin reconcilia al indie con el pop, a lo alternativo con lo mainstream. Tan encandilados quedamos desde que lo vimos por primera vez que, de hecho, fue la razón que nos llevó a crear esta lista en primer lugar. Y el primer lugar se lo cedimos por supuesto a Feist, su canción, su coreografía y su intrigante final (¿están o no los bailarines detrás de ella?). El resto de posiciones quedó inevitablemente a merced del poderoso pop, con algún infiltrado reggaetonero metiéndose por los palos, palos que sin duda ya estamos viendo caer sobre nuestras cabezas.
En honor a nuestra consigna de privilegiar lo actual, la siguiente lista se limita a todo lo filmado en este siglo de ocho años (¿quién dijo siete?), lo que definitivamente no es poca cosa, considerando que nunca antes se habían hecho tantos clips musicales como en esta era del video digital, el celular con cámara y el YouTube. Nunca antes, además, había sido posible tanto feedback por parte de los hasta hace poco pasivos espectadores, sea a través de sus votos, de sus comentarios escritos (algunos de los cuales reproducimos junto con cada video) y, sobre todo, de sus propios homenajes, parodias, animaciones y demás versiones audiovisuales, recontra lo-fi pero en algunos casos tan entretenidas como los originales.
Y si piensas que bailar es de mariquitas, anda y díselo en su cara a esos presos filipinos.
El terreno de Feist es el de la sugerencia, el susurro, la libertad. “1 2 3 4” es un tema épico, coral pero plasmado en clave lo-fi. Su video trasmite la misma sensación: grabado en un solo plano secuencia y contando con la participación de un numeroso y colorido grupo de bailarines, la habitual cómplice de Broken Social Scene crea una atmósfera cálida, sencilla y juguetona (sin convertirse por ello en un ejercicio burlón), todo lo contrario a lo que suele transmitir las pirotécnicas coreografías estilo Broadway. Pero las apariencias engañan, y el final del clip es un buen ejemplo de ello. COCKER
Habla el pueblo:
“Si este video no te hace feliz, revisa tu pulso porque estás muerto.”
“Cursi y amateur. Peor que High School Musical. Saludos.”
“¡Es como un sueño húmedo en tecnicolor!”
“Me encanta cada vez más este video. Pero debo admitirlo, medio que estaba esperando que Björk se apareciera en cualquier momento vestida con su espantoso disfraz de cisne y se adueñara del video. (Oh, para mi alivio, eso nunca pasó!!!)”
“Yo era el de morado en el video. Sé que no debí pero le toqué una teta mientras la levantábamos sobre nuestros brazos. ¡Rico!”
2. Kylie Minogue «Can’t Get You Out of My Head» Año: 2001 Album:Fever Directora: Dawn Shadforth
Para que no digan después que bailar significa necesariamente tener que desplazarse cual 4×4 por toda la pista de baile. Quietecita en su metro cuadrado, al igual que los bailarines cabeza de balde que la acompañan, la chata power mueve masas en un video que la elevó a categoría de patrimonio sexual de la humanidad. Nunca una mujer lució tan deliciosa envuelta en una sábana. Puedo sacar esa canción de mi mente, pero no ese escote… Caleta
Habla el pueblo: “Es como una tesis de master en pop.”
“La canción está muy bien compuesta, pero dios mío, tiene unos dientes enormes! El closeup hace que parezcan los dientes de un alienígena del espacio exterior! Y sus ojos, mmm, parece que estaba drogada cuando lo grabó! Qué pasa con los ojos que le dan vueltas! Absolutamente gracioso!”
“La letra es muy inteligente…lalala.”
“Soy un obrero de construcción y ex infante de marina de 34 años y adoro este tipo de música. No puedo dejar que mis amigos vean mis CDs o creerán que soy una loca perdida. Sí, es una vida de callada desesperación.”
3. Madonna «Hung Up» Año: 2005 Album: Confessions on a Dance Floor Director: Johan Renck
¿Es sólo ella o en general los artistas pop envejecen muchísimo mejor que los músicos de rock? Tarea para la casa, pero con este video, Madonna demostró no sólo que seguía teniendo tanta relevancia como hace veinte años, sino incluso, madre mía, hasta un mejor cuerpo. Musical y visualmente un homenaje a la cultura disco, la historia que se cuenta en “Hung Up” resume además lo que acaso sea uno de los secretos del éxito de la tres décadas coronada Reina del Pop: beber y apropiarse de las diversas formas de mover el esqueleto en la calle y los clubs under, llámense breakdance, parkour o Dance Dance Revolution. ¡Larga vida al pillaje! Caleta
Habla el pueblo: “Buena canción pero realmente no me gusta verla enseñando la entrepierna así!”
“Su culo está todo caído.”
“Todavía admiro sus instintos. Nunca quise tirármela de todas maneras. Creo que tampoco ella lo quería.”
“Si googleas su cara en imágenes está toda llena de arrugas.”
4. Nouvelle Vague «Dance with Me» Año: 2006 Album: Bande à Part Director: Jean-Luc Godard
En ocasiones, los homenajes pecan de solemnidad. Este cover de The Lords of the New Church sirve de pretexto para celebrar a Godard. Nadie como el director francés para plasmar una escena de baile, en toda su sencilla y distendida naturalidad. Porque bailar debería ser siempre un juego, un ejercicio de de libertad, y todas las mujeres del mundo, si éste fuera perfecto, tendrían la gracia que muestra Anna Karina en esta adaptación de la clásica coreografía de Bande à Part. COCKER
Habla el pueblo: “Pretencioso, tonto y le quita toda la vida, belleza y originalidad a la escena original. Una monstruosidad.”
“Con todo respeto, suenas como un cinéfilo fundamentalista. Es una bonita apropiación de esa escena de la película. No sólo es un video musical sino que probablemente atraerá a la gente hacia la película original. Nada mal, ¿no?”
5. Calle 13 «¡Atrévete-te-te!» Año: 2005 Album:Calle 13 Director: Fish
A los científicos sociales les dejamos la tarea de verificar la validez artística del reggaeton. Lo que importa del combo de Residente es su habilidad innata para generar fiesta y pachanga, sin caer en los estereotipos del género en que se los enmarca. Este video no vende la latinidad que encapsula MTV en su programación: aquí no hay chulos ni carne rebalsando la pantalla, lo que nos ofrecen es el ritmo del suburbio boricua que legítimamente se apropia y reinterpreta la cultura popular gringa, y la hace menearse como las rubias bailarinas que protagonizan el clip. COCKER
Habla el pueblo: “Qué asco que dan estos videos y el reggaeton, hay que luchar contra el machismo, contra estas letras y que se deje ya de poner a la mujer como una putona fácil que va enseñando su raja o que sólo sabe contonearse. También hay que luchar contra el maltrato, no se dejen!! Agarren la sartén y a sartenazos para defenderse!!”
“Lo único positivo del reggaeton es que está ayudando a que las chicas se liberen un poco más y no sean tan prejuiciosas con tanta influencia de la religión de que el sexo es pecaminoso o malo. Ahí nomas sí apoyo a los reggaetoneros.”
6. Franz Ferdinand «The Dark of the Matinée» Año: 2004 Album:Franz Ferdinand Director: Chris Hopewell
¿Chicos adocenados por la instrucción escolar? Que mejor solución a la abulia del sistema educativo que el abandonarse en una pista de baile. A medio camino entre la parodia y el registro nostálgico de la fiesta adolescente, este single del primer disco de los escoceses cumplió con su principal objetivo: poner a la mayor cantidad de mujeres a bailar. Y este debería ser el dogma de fe de toda banda pop que se precie de serlo. COCKER
Habla el pueblo: «Oh dios mío, por qué Alex tiene que usar sus ojos de esa manera tan seductora. ¡Me está matando!»
7. Eric Prydz «Call On Me» Año: 2004 Director: Huse Monfaradi
Lo que “Hung Up” es para los setenta, “Call On Me” (curiosamente basada como la primera en el sample de un hit de la época que homenajea) lo es para los ochenta. No, no esos ochenta, oscurito desubicado, sino los del culto al cuerpo y la exaltación de la libido. Y es así como el video cumple, casi podríamos decir sublimente, una acariciada (ejem) fantasía masculina. Pregúntenle si no a los millones de mañosos (entre ellos Tony Blair) que en poco tiempo han (hemos) hecho de éste acaso el video musical más popular del tema menos conocido de la historia. Caleta
Habla el pueblo: “Excelente video, y eso viene de una mujer que está casada! lol. La calidad del video es sexy pero hermosa.”
“Honestamente pienso que es uno de los mejores videos de todos los tiempos.”
“¿Dónde me matriculo para esta clase?”
“Esta es la cosa más estúpida que haya visto. Pero amo a mi mamá y no quiero arriesgarme. Si no copias y pegas esto en 10 videos tu mamá morirá en 4 horas.”
8. Miranda «Don» Año: 2004 Album: Sin Restricciones Director: Joaquín Cambre
La propuesta refrescantemente dramática del grupo argentino de electro pop se agotó tempranamente y ahora son una caricatura de la glamorosa fotonovela de Es Mentira, su debut discográfico. El video de “Don” condensa todas las virtudes y defectos de los bonaerenses: el baile de las enfermeras expresa el desenfado, vitalidad y sensualidad de la banda, algo que lamentablemente dejaron de lado para ceder el protagonismo a los “carismáticos” disfuerzos de Alejandro Sergi y el inefable guitarrista Lolo Fuentes. COCKER
Habla el pueblo: “Fue al hospital a buscar al proctólogo para que le vuelva a coser el orto.”
“Este video lo pasaban tanto por Sony que termino gustándome, creo que le llaman lavado de cerebro…”
“Este tipo es una basura de gay, en cuanto a las canciones pues estan buenas… a pesar de que todos son unos bastardos gays.”
9. Pipettes «Your Kisses Are Wasted On Me» Album:We Are The Pipettes Año: 2006 Director: Ollie Jacob
Ni es un video particularmente ingenioso, ni contiene pasos de baile deslumbrantes, pero se ha ganado un lugar en nuestra lista (y, nos disculparán la cursilería, nuestros corazones) porque representa de manera entrañable el ambiente de frescura y diversión que ofrecen las presentaciones de las Pipettes. Quédense con sus Soda Stereo y sus Iron Maiden, nosotros morimos por verlas algún día en nuestra ciudad para que nos alegren la vida por una noche con sus deliciosas coreografías sincronizadas, sus contagiantes melodías de girl group y sus preciosas sonrisas británicas. Caleta
Habla el pueblo: “Cómo mola el temita y qué guapas son!!!!”
“Me encanta el pop. Me encantan los girl groups. Pero esta banda es una reverenda mierda. Si no fueran jóvenes y sexys, no serían nadie.”
“La nueva exportación británica son las erecciones, aparentemente.”
“Esto me hace vomitar y me da ganas de matar cosas, y de cortarme el pájaro.”
“Entonces córtate el pájaro. Nadie lo extrañará.”
10. OK Go «Here It Goes Again» Año: 2006 Album: Oh No Directores: Trish Sie, OK Go
Todo empezó en realidad con su graciosa coreografía para el video de “A Million Ways”, que los convirtió en una sensación en internet. Pero ese primer impacto mediático palidecería en comparación con el apropiadamente titulado “Here We Go Again”, que los mostraba, en una sola toma, ejecutando desopilantes maniobras, de una coordinación que casi lindaba con el virtuosismo, sobre máquinas trotadoras. El video se ha convertido en uno de los más celebrados y visitados en la historia de YouTube. ¿La canción? Bien, gracias. Caleta
Habla el pueblo: “¿Alguien sabe qué canción es la que está sonando de fondo?”
“Por el amor de dios, consíganse un trabajo!”
“Eso fue asombroso. Ahora mi vida está completa.”
“El mejor video de todos los tiempos. De todos los tiempos! De todos los tiempos!”
“Realmente me gusta esta banda, pero me preocupa que se vean obligados a ser “la banda de los videos locos” para siempre, y nadie vaya a apreciar la música (dios, qué hippie soy).”
“Genial, increíble. Wow! Fui y compré Oh No después de ver su primer video en YouTube. Me encanta!”
“Justo cuando uno pensaba que no podrían ser más sorprendentes. Absolutamente lo adoro. Creo que la gente va a tenerla difícil aprendiéndose esto.”
“Lamento decirlo pero eso fue bien gay!”
Queremos disculparnos con todos los que nos visitaron en estos últimos días y encontraron mensajes de error, o un blog desfigurado o incompleto, o simplemente no encontraron nada. Todos estos desbarajustes se debieron, primero, al cambio de dirección de nuestro blog (que como verán, ahora está en la página principal: ya no existe revista69.net/blog) y, luego, a nuestra falta de experiencia con WordPress (el programa que nos permite mantener esta «bitácora», como tan horriblemente lo llaman los españoles) o, aún no sabemos bien, a conflictos o errores humanos o inhumanos que esperamos haber superado del todo.
Considerado como una alternativa a los famosos Brit Awards, el Mercury Prize no toma en cuenta la popularidad o las ventas de los artistas y se concentra más bien en las bondades de la música misma. Así lo demuestran los más recientes ganadores de este prestigioso premio británico: los Arctic Monkeys el año pasado por Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not; Antony and the Johnsons en 2005 por I Am a Bird Now; y Franz Ferdinand en 2004 por su álbum epónimo.
Hace algunos días se dio a conocer la lista de discos nominados de este año (incluimos un tema de cada uno para deleite y mejor conocimiento de causa de nuestros lectores):
Apostamos que la nueva diva del soul se la lleva (igual es nuestra favorita de la lista), y si es así, pues vaya que sería una buena razón para brindar, ¿no, Amy?
Tres amigos parisinos deciden un buen día formar una banda ficticia, para lo cual crean la consabida página en Myspace. Se hacen llamar The Teenagers y postean letras de canciones que, aunque escritas en inglés, llevan esa vena sexualmente pervertida con la que hemos aprendido a asociar a los franceses. El sitio recibe miles de visitas de todo el mundo, llega a los 10 mil “amigos”, y la “banda”, caballera nomás, o quizás empilada por tanta atención, se manda a componer la música respectiva. Fuera de terminar convertidos en un fiasco, canciones como “Fuck Nicole” (dedicada a la primera chica que les dejó un mensaje en su MySpace) y “Starlett Johansson” (¡se veía venir una oda a la bomba rubia!) los llevan a ser fichados por Merok, el sello británico que lanzó a a los Klaxons, y a recibir el encargo de remezclar temas de grupos como New Young Pony Club y Au Revoir Simone. Su primer single, “Homecoming”, acerca de un choque y fuga entre un cool kid británico y una cheerleader usamericana, no escatima explicit lyrics, y suena a una mezcla de The Strokes con new wave con Arab Strap con American Pie. Voilà!