Tal parece que vamos a tener que esperar hasta diciembre para escuchar nuevo material de Portishead, quienes se presentarán en The Nightmare Before Christmas (festival organizado por el All Tomorrow’s Parties en el cual el trío también está a cargo de escoger a las demás bandas participantes). Hasta entonces, sólo nos queda seguir contemplando nuestro poster del Dummy y preguntarnos si serán capaces de volver a hacer un disco tan bueno como aquel. Eso, y seguir sorprendiéndonos ante la peculiar relectura del “Glory Box” por parte de Funk That Shit Productions, que deja de lado la voz de Beth Gibbons y pone en su lugar la de una glamorosa diva con tantos hits como cirugías plásticas en su haber. Créanlo o no, el desbordante júbilo del “Believe” de Cher calza escalofriantemente bien con la base melódica cortavenas del emblemático tema de los bristolianos. Dejamos a otros las conclusiones filosóficas de tremendo mashup.
Gana con Bulby
Mientras nos seguimos preguntando qué hacen dos viciosas bombillas de luz en la carátula del nuevo disco de Queens of the Stone Age, Era Vulgaris, nos hemos enterado que el foquito amarillo, llamado Bulby, es la nueva mascota de la banda y que es el protagonista de un singular concurso.
Se trata de copiar, imprimir y recortar la figura de Bulby, tomarle una foto, o tomarte una foto con él, en algún lugar de la ciudad donde vives y postearla en su grupo de Flickr. Las mejores imágenes, que serán escogidas por los propios QOTSA, harán acreedores a los fotógrafos ganadores a entradas gratuitas a cualquiera de las fechas del Duluth Tour que realizan actualmente los stoners por Estados Unidos. Sí, Perú no está en sus planes todavía, pero con un poco de ingenio, una visa vigente y los pasajes de avión, fácil que la haces.
Como todo foco stoner que se respete, Bulby es mañoso, y preferiría que lo fotografíes con tu enamorada, con tu ex o donde quiera que paren tus chicas. Lo que no quita que puedas tomarle una foto en un patrullero, en un ataúd o aspirando polvos de dudosa reputación (y si es con tu novia, mejor aún).
¿Quieres ser Bob Dylan?
Recientemente se ha filtrado a internet una escena del esperado biopic de Todd Haynes sobre Bob Dylan, I’m Not There. Como ya deben saber, la película, cuya fecha de estreno es aún incierta, cuenta los aspectos más notables de la carrera del legendario músico, con diferentes actores y en diversos estilos narrativos y visuales, e incluso con un nombre distinto para el personaje de Dylan en cada una de esas etapas de su vida. Christian Bale, por ejemplo, interpreta a John/Jack, un ídolo del folk que se convierte en predicador, mientras que Richard Gere hace de Billy (the Kid), el famoso bandido que después de sobrevivir a un tiroteo (o un accidente de motocicleta) termina viviendo en un pueblito tranquilo. Pero quizás la actuación que más expectativas ha despertado ha sido la de Cate Blanchett, quien interpreta a Jude, la estrella de rock en pleno esplendor (Dylan en su época Don’t Look Back). De hecho, es una de las escenas de esta última la que se ha colado a YouTube.
En ella se aprecia a Dylan de viaje en auto con algunos amigos (alguien se ha aventurado a decir que uno de ellos es John Lennon) y encontrándose en el camino con Allen Ginsberg, con quien sostiene un breve diálogo (un periodista le había preguntado a Ginsberg si pensaba que Jude/Dylan se había vendido, a lo que aquel había contestado, “No sé, quizás se ha vendido a Dios”). Con esos enormes lentes oscuros y esa pelucaza revuelta es difícil no parecerse a Dylan, pero lo que delata a la Blanchett son sus labios carnosos y su tono de voz, que aunque grave, no reproduce la nasalidad del judío maravilloso. Más allá de eso, sin embargo, no hemos visto un Bob Dylan más cool o besable que éste.
Aún no se sabe con seguridad qué canciones interpretadas por el propio Dylan se incluirán en la película. Lo que sí está claro es que no serán muchas, y que la mayor parte del soundtrack estará conformado por versiones de sus temas a cargo de figuras de la escena indie como Sonic Youth, Yo La Tengo, Cat Power, Calexico y Stephen Malkmus, entre otros.
Test para saber si te va a gustar el Icky Thump

Para qué perder el tiempo en leer reseñas del nuevo disco de White Stripes, que tal vez no hagan más que confundirte, cuando con el siguiente cuestionario tú mismo puedes determinar cuánto te va a gustar:
1. El Rock and Roll _____
A. está muerto.
B. nunca morirá.
C. salvará tu alma mortal.
D. es la música del demonio.
E. vete a la mierda.
2. El sonido de los White Sripes se puede describir mejor como:
A. Reaccionario.
B. De revival.
C. Poco original.
D. Estimulante.
E. Rockea como la puta madre.
3. Mi disco favorito de los White Stripes (excepto Icky Thump) es:
A. The White Stripes
B. De Stijl
C. White Blood Cells
D. Elephant
E. Get Behind Me Satan
F. No tengo ningún disco de los White Stripes.
4. La continua adhesión de los White Stripes a la estructura de banda de guitarra (a veces piano) y batería es:
A. Parte de su atractivo
B. Algo que no da para más
C. Una declaración artística por sí sola
D. Una manifestación de puro Rock ‘N’ Roll
E. Innecesaria
5. La ejecución de la batería por parte de Meg me parece:
A. Espantosa.
B. Simple.
C. Un complemento perfecto para la guitarra lastimera de Jack White.
D. Primitiva.
E. Una distracción.
6. El mejor instrumento de Jack White es:
A. Guitarra eléctrica
B. Guitarra acústica
C. Piano
D. Marimba
E. Teclados
7. Mis canciones favoritas de los White Stripes siempre han sido:
A. Los arrasadores singles radiables como «Blue Orchid,» «Seven Nation Army», «The Hardest Button To Button» y «Fell In Love With A Girl.»
B. Los temas juguetones que se encuentran al final de sus discos como «Well It’s True That We Love One Another» en el Elephant y «Your Southern Can Is Mine» en De Stijl.
C. Los viejos monstruos blueseros como «Death Letter» and «Ball and Biscuit».
D. Las piezas de country y folk como «We’re Going To Be Friends» y «Hotel Yorba» del White Blood Cells.
E. La interesante elección de covers como «Jolene» de Dolly Parton y «I Just Don’t Know What To Do With Myself» de Burt Bacharach.
F. Las canciones del Get Behind Me Satan que menos sonaban a canciones de los White Stripes.
8. Estamos en el 2007, y ___________
A. no puedo creer que la gente siga tomando en serio a los White Stripes.
B. Jack White quizás sea la única estrella de rock de nuestra generación.
C. no hay nada nuevo que pueda decir una banda de rock tan abiertamente retro.
D. hay tantas bandas nuevas y emocionantes que los White Stripes son cada vez más irrelevantes.
E. siguen haciendo más con sus parámetros autoimpuestos que bandas con 3, 4, 10 o más integrantes.
9. Me parece que _______ es la herramienta más útil para determinar qué discos merecen mi bien ganado dinero.
A. las opiniones de The Village Voice
B. Pitchfork
C. Rolling Stone
D. los blogs de mp3
E. mis propias opiniones
10. El mejor disco editado hasta ahora en el 2007 es:
A. Person Pitch de Panda Bear.
B. Neon Bible de Arcade Fire.
C. Sound of Silver de LCD Soundsystem.
D. Hissing Fauna, Are You The Destroyer? de Of Montreal.
E. No jodas. ¿Esas son mis opciones?
Respuestas:
1. A = 0; B, C, E = 1; D = 0.5
2. A, C = 0; B = 0.5; D, E = 1
3. A, D = 0.5; B, C = 1; E, F = 0
4. A = 0.5; B, E = 0; C, D = 1
5. A, E = 0; B, D = 0.5; C = 1
6. A =1; B, C, E = 0.5; D = 0
7. A, B, E =1; C, D = 0.5; E = 0
8. A, C, D = 0; B = 1; E = 0.5
9. A = 0; B, C, D = 0.5; E = 1
10. A, B, C, D = 0; E = 1
Suma tus resultados, y mientras más alto sea el puntaje, con más seguridad sabrás si comprar el Icky Thump. O, tal como hizo el ingenioso blogger que concibió este test (a quien le salió 9 de 10), puedes incluso escribir tu propia crítica del disco. De allí, quién sabe, podrías hasta convertirte en colaborador de 69!
La chicha es universal

Esos gringos desabridos y sus parámetros estéticamente correctos de la sobriedad y el minimalismo son incapaces de apreciar la exuberancia cromática del Tercer Mundo. Muestra de ello es que no sólo están postulando la portada de Kala, el nuevo disco de M.I.A., como la más fea del año sino que están declarando su página oficial como la más horrible de internet. Por otro lado, más que la profusión de colorinches, quizás lo que más ofende el buen gusto occidental es el uso evidente del Paint para crear diseños que están a la altura de la bien ganada mala fama del programa de pintura favorito de todos aquellos sin un ápice de talento artístico. No hay que olvidar, sin embargo, que Maya Arulpragasam estudió arte en Londres y de hecho es una reconocida artista visual (buena parte de su obra está basada en los graffitis), de modo que en su caso toda aparente ingenuidad estética es intencional. Cuáles serán esas intenciones, no podríamos decirlo bien, porque para ser sinceros, no nos hemos atrevido a volver a visitar su web luego del amago de epilepsia que tuvimos.
Billy Corgan ya quemó

En una carta abierta publicada hace unos días, Billy Corgan se proclama como el mesías del rock alternativo, y declara el nuevo disco de los Smashing Pumpkins, Zeitgeist (“espíritu de la época” en alemán: yo también leo a Google), como el non plus ultra (“ya no ya” en latín) de la música contemporánea. Tan ensimismado está en su propia grandeza el pelado, que escribe mal el nombre de su baterista y veintiúnico sobreviviente de la agrupación original (es Chamberlin, oe), y ni siquiera se acuerda, o no quiere acordarse, de cómo se llaman los nuevos miembros de su banda. A continuación les ofrecemos la traducción de tan memorable asesinato a la modestia:
10 de julio de 2007
Queridos Amigos,
Hoy es el día más grande que hayan conocido.
Hace siete años, siete meses y diez días, el reloj marcó la medianoche del 2000, y el mundo empezó a girar más rápido. En ese entonces, desbandé a los Smashing Pumpkins porque el nuevo milenio lo demandaba. Una nueva era necesitaba un nuevo comienzo –limpieza y unidad, no el desastre confundido y confuso en que había dejado que la banda se convirtiera.
Alguna vez fuimos la banda más importante del mundo, y todos –yo, tú, Courtney Love– lo sabíamos. Los Smashing Pumpkins trazaron la línea que unió los puntos entre Black Sabbath, los Bee Gees y The Cure, y esa línea capturó a una generación como una correa alrededor del cuello de un cachorrito indomable. Nosotros fundamos la Nación Alternativa, y los chicos y los anunciadores se agolparon en derredor. Pero como la banda se había hinchado y se había vuelto arrogante y testaruda, y porque creció fuera de mi control, tenía que morir. La maté antes de que me matara.
Y ahora, después de todos esos años de oscuridad autoimpuesta, de proyectos paralelos plagados de mediocridad y demasiados guitarristas, yo nos reuno, aquí, en la esquina de Avenida Futuro con Calle Ahora. ¡Este es nuestro momento! ¡Este es nuestro día! ¡Este es Zeitgeist! (Eso es “Espíritu de la Época” en alemán. Créanme: he leído a Hegel.)
Esta banda siempre ha sido el faro conductor de la vertiginosa locomotora de la juventud moderna; con un título como Zeitgeist, nadie puede discutir. Yo traje de vuelta al baterista original de los Pumpkins Jimmy Chamberlain –recuperado y adorador de su seguro servidor, él es el epítome de lo que significa dar vuelta a una página– además de otra chica bajista y otro tipo en la guitarra. Zeitgeist (¡Díganlo! ¡Se siente bien!) llega esta semana, en cuatro formas diferentes: la versión de Best Buy es diferente de la versión Target es diferente de la versión iTunes, que es diferente de la versión de todos los demás. La mayoría de zeits se hubieran conformado con un solo geist, pero el nuestro exige más estrategias de marketing, así que yo ofrezco cuatro.
En cuanto a la música, los críticos no la entienden. Nunca la han entendido. Mis antiguos fans –aquellos cuyas vidas cambiaron gracias a Gish y Siamese Dream– no la entienden. Se quejan de que el sonido es demasiado denso, demasiado severo, demasiado, sí, arrogante. Pero yo le estoy hablando a la Nueva Generación, la que necesita saber que My Chemical Romance y Panic! At the Disco no pudieron haber existido sin mí. Si desean o no saberlo, no importa. Este Zeitgeist no es consensual –está aquí, lo entiendas o no.
Hace varias semanas, lancé “Tarantula” para preparar al público para la avalancha que se venía. La canción es el sonido de un ego que explota (el mío), el sonido de todo un álbum en una sola canción. Les gustará porque tiene el mismo riff de guitarra supersónico que “Cherub Rock”, y a ustedes les gustó “Cherub Rock” allá por 1993. Todavía les gusta, porque es una de las mejores canciones que se hayan grabado jamás. Pero ahora, en vez de una sola guitarra tocando un riff, hay más –muchas más– guitarras. Y más riffs. Es fabuloso, en el sentido original de la palabra. Podría asustarlos.
El temor es el efecto que busco. Temor y agotamiento. Pero “Tarantula” no es la canción más temible o agotadora del álbum. Ese honor va para “United States” –un triunfante himno adolescente que suena como el solo final de “War Pigs”, refractado y estirado a nueve minutos. Recuerden, alguna vez fui sutil: “Drown”, del soundtrack de Singles, era inquietante en su belleza minimal y disonante. Pero el Zeitgeist no tiene tiempo para sutilezas, mis amigos, y tampoco la tienen ustedes. De allí títulos de canciones como “United States” y “For God and Country” y “Pomp and Circumstance”. Si ustedes necesitan más guitarras, necesitan todavía más significado. Y yo se los traigo:
Dulces tonos murmuran veloces
Rehusen a sus anhelos, renuncien al pasado
Despiértenme pronto, el fin se acerca
De qué lado están
Su propia sangre no pueden comprar.
¡Revolución!
¡Revolución!
¡Revolución!
¡Sí! ¡Zeitgeistico!
Toda revolución necesita un contrapunto, y ese sería “Bring the Light”, la única canción con una melodía discernible y tararareable, la única canción que es remotamente accesible. Tiene una melodía que arde con el mismo conflicto adolescente que el de aquellos días del Siamese Dream. Naturalmente, sobresale: La melodía y la tararaeabilidad no son realmente el zeitgeist. Por lo menos no este Zeitgeist.
Esto es lo que deben entender: Nada ha cambiado desde 1999, excepto mi presupuesto. Y Pro Tools. Yo sigo siendo el mismo mesías del rock alternativo que alguna vez fui. Ustedes siguen siendo mi rebaño adolescente.
Confíen en mí.
Su cero,
Billy Corgan
Si después de leerla les ha quedado, como nos quedó a nosotros, la sensación de que tanta pomposa idiotez sabe a prank, a perversa broma perpetrada por alguien que no quiere mucho a Corgan, pues su sospecha es correcta: es una parodia. Genial.
Morrissey maletea a Madonna
«No me sorprendería que convirtiera a ese niño africano en un abrigo y lo usara por 15 minutos para después tirarlo.»
Javiera Mini
Para seguir con músicos entrevistados por 69 en su nueva edición y con el tema de los conciertos en Argentina, les ofrecemos un turbador video de Javiera Mena, grabado durante su presentación el fin de semana pasado en el Centro Cultural San Martín de Buenos Aires. El tema es “Definitiva”. Una razón más (qué una, dos) para desear verla y oírla en directo en escenarios limeños. ¡Que alguien la traiga pero ya!
Vía zonaindie
Sale Néctar, entra Manganzoides

Ellos tendrán a Messi, pero nosotros tenemos a Manganzoides. Y el mismo día que la selección albiceleste goleará a la nuestra, el nightmare team del garage peruano hará bailar con su piedrícola rocanrol a la sana y estudiosa juventud bonaerense que asista al concierto de cierre de su actual minigira (que empieza hoy) por tierras argentinas y uruguayas. El motivo: la presentación de su disco más reciente, El Entierro de los Manganzoides, que fuera editado el año pasado por el sello ché Rastrillo Records. Su presencia no ha pasado desapercibida para algunos medios, y hasta el suplemento No del diario Página 12 le dedica unas líneas anunciando sus tocadas, aunque remontan confusamente los orígenes de la banda a “los albores del garage de los ‘60” (serán sesenteros, pero no sesentones). Esperamos que les vaya muy bien por allá. Sólo un pedido a los argentinos: humillen a nuestra selección si quieren, pero devuélvannos a los Manganzoides. Vivos.
Pregúntale a Albini
Pese a que no pierde oportunidad para despotricar de los productores, el trabajo de Steve Albini como ingeniero de sonido influyó de manera notable en hitos del rock alternativo como Surfer Rosa de Pixies o In Utero de Nirvana. Todo lo cual, unido a su personalidad “difícil” y declaraciones controvertidas, lo han convertido en una especie de celebridad en el mundo de la música.
Y aunque sigue siendo muy solicitado (uno de los discos más recientes en los que participó fue el Ys de Joanna Newsom), ahora Albini se está dando un tiempo para responder todo tipo de preguntas relacionadas con su experiencia en las perillas en el thread de un foro llamado “Pregúntale a una micro celebridad de la escena musical”. La gente ciertamente no ha dejado pasar la oportunidad de satisfacer su curiosidad por conocer desde las intimidades de algunas estrellas de rock hasta aspectos técnicos de grabación. Por ejemplo, le preguntan cuáles son los mejores músicos con los que ha trabajado. Albini responde (siempre bajo el nick electrical):
“Los Jesus Lizard son fácilmente el mejor grupo de músicos con los que haya trabajado en términos de suma de talentos y habilidades, pero he trabajado con una serie de músicos increíbles en instrumentos individuales. Sobre todo me han impresionado los grandes bateristas y cantantes, porque tocar la batería y cantar son las dos cosas más difíciles de hacer bien.”
¿Los mejores discos en los que hayas trabajado?
“The Jesus Lizard Goat
PJ Harvey Rid of Me
The Breeders Pod y Title TK
Nina Nastasia The Blackened Air
Silkworm Lifestyle o Italian Platinum
Palace/Will Oldham Viva Last Blues o Arise Therefore”
¿Vinilo o digital?
“Ninguno. Yo voy de frente a la vagina. Se encuentra en las mujeres.”
¿Eres casado?
“¿Eres gay?”
Gay no. Las chicas también escuchan buena música a veces, sabes.
“Heterosexuales no, en mi experiencia, claro que no. O eres una lesbiana, o eres un hombre, o realmente no te gusta la buena música. Este es un hecho probado por la ciencia y las estadísticas.”
No sabemos si Kim Deal, Joanna Newsom y Nina Nastasia (a quienes por lo demás Albini llena de elogios) se sentirán aludidas con esta respuesta. Como sea, nadie dijo que para ser un buen ingeniero de sonido había que ser políticamente correcto.
