Rufus Wainwright en los tacos de Judy Garland

Si la manifestación genuina del amor, según los griegos, era únicamente la que se producía entre dos hombres, ¿podemos atrevernos a postular que la canción perfecta, la fuente eterna acariciada por los melómanos debe ser buscada en los cancioneros de los músicos gay? No sin ruborizarme, advierto que mi reproductor de música está plagado de plumas y lentejuelas: Antony and the Johnsons por aquí, The Hidden Cameras por allá, sólo por citar un par de ejemplos. Pero si queremos hablar de una figura que encarne la idealidad pop y homosexual en la actualidad tenemos que mencionar a Rufus Wainwright.

El divo canadiense reprodujo en su totalidad hace un año el concierto que la superstar Judy Garland (precursora de las Harvey, Apple y similares) brindó el 21 de abril de 1961 en el Carnegie Hall, famoso recital que se editó con el nombre de Judy at Carnegie Hall. Rufus siempre había evidenciado su admiración por la malograda (léase literalmente el término) Dorothy de El Mago de Oz, haciendo suyas canciones del repertorio de Garland. Sin embargo, en esta ocasión, Wainwright escenificó su espectáculo basándose únicamente en las canciones de ésta. Acompañado de una orquesta de 36 músicos, la Rufus demostró que es uno de los mejores performers de la escena pop. Atrevido y provocador, el talentoso pianista y cantautor repasó como todo un dandy/ femme fatale el legendario concierto de los sesenta. Detalles significativos fueron los aportes de la hija de Garland, Lorna Luft, con quien hizo dúo en “After You’ve Gone”, y de parte del clan Wainwright, el concurso de su hermana Martha en “Stormy Weather” y la participación al piano de su madre, la leyenda folk Kate McGarrigle, en los clásicos «Over the Rainbow» y «Every Time We Say Goodbye». El CD que registra esta presentación, célebre ya por derecho propio, se pondrá a la venta en setiembre próximo.

Indudablemente, ha llegado el momento de Rufus, quien además lanzó hace algunas semanas Release the Stars, placa que subraya el lado más barroco y teatral de su música, a medio camino entre Leonard Cohen y Burt Bacharach. A esto se suma su incursión en la ópera, pues se encuentra trabajando para el Metropolitan Opera de Nueva York una pieza que ha titulado Prima Donna. Parece ser que ahora Broadway es, finalmente, el campo de juegos del Sr. Wainwright.

Los vegetarianos más cueros del 2007

Tal parece que, después de todo, una dieta basada exclusivamente en el consumo de vegetales no conduce necesariamente a un aspecto verdoso y enfermizo. Al menos ese podría ser el mensaje subliminal detrás de la convocatoria a la elección de los vegetarianos más sexys del 2007, realizada por Peta2. Por tercera vez consecutiva, la división teen de la controversial organización internacional de defensa de los derechos de los animales, invita a sus seguidores y a los demás visitantes a su web a elegir, de una numerosa lista de actores, músicos, modelos y deportistas, al herbívoro y herbívora que más apetito (suponemos que sexual más que de brócoli) despierten.

El año pasado los ganadores fueron Natalie Portman y Benji Madden de Good Charlotte. Entre los candidatos de este año figuran famosos asociados con el veganismo o la defensa de los animales, como Morrissey y Pamela Anderson; algunos más que no nos sorprende encontrar en esta lista, como Stuart Murdoch, de Belle and Sebastian, y Fiona Apple (aunque no sea más que por el apellido); y otros a quienes primero ver para creer, como Rob Zombie y Paul Mazurkiewicz, de Cannibal Corpse.

Por cierto, la proporción de caballeros es abrumadora con respecto a la de damas, no sabemos bien si porque refleja la diferencia macro entre el número de celebridades masculinas y femeninas, o porque hay más vegetarianos que vegetarianas (lo cual sería de extrañar, considerando que en el caso de ellas, a la defensa de los animales bien se puede sumar la humana, demasiado humana motivación de cuidar la figura). Alison Goldfrapp, Pink, Joan Jett y Chrissie Hynde figuran entre las cantantes nominadas a tan alto honor. En ese rubro, nuestro voto iría más bien para las nenas de The Like, pero en realidad nuestra favorita absoluta es la deliciosa Alyssa Milano, por quien casi casi dejaríamos de comer pollo a la brasa y lomo saltado… por un día.

El próximo de Britney lo puedes firmar tú

El de Britney Spears debe ser uno de los comebacks más esperados de esta década. No porque un nuevo disco o single nos entusiasme (nunca tanto como su respectivo video, al menos), sino porque, anticipándonos una nueva imagen nunca antes vista en ella, ha convocado a través de su web oficial, un concurso entre sus die-hard fans (si es que le quedan) para titular su próximo lanzamiento. A manera de ¿broma? hacia su querida amiga/odiada rival Lindsay Lohan (depende de cuán borrachas estén), el primer nombre propuesto por ella es Omg is Like Lindsay Lohan Like Okay Like. El resto de opciones no son menos rídiculos:

* What if the Joke is on You
* Down boy
* Integrity
* Dignity

Su buen humor puede estar en entredicho, pero lo que no dudamos es que tiene la correa bien puesta (o poca sangre en la cara) como para siquiera considerar llamar ‘Integridad’ o ‘Dignidad’ a cualquier producción suya. Si te da el hígado, sugiérele algunos títulos. ¿Qué tal ‘Stupid Spoiled Bitch’? Ah, verdad, ése es para el que saque Paris Hilton cuando salga de la cárcel…

Guarda con los White Stripes

Una nueva alternativa para quienes deploran la fealdad de los CD’s y siguen defendiendo las bondades estéticas del vinilo (aunque no tengan tornamesa), ha surgido de la mano del nuevo disco de los White Stripes. La banda de Detroit ha puesto a disposición de sus fans versiones limitadas en USB del Icky Thump, que reproducen visualmente tanto a Jack como a Meg White. Su precioso diseño nos recuerda a las muñecas rusas y, continuando con el mejor uso de un patrón de colores por parte de un grupo de rock del que tengamos memoria (no pun intended), recurre a los ya clásicos blanco, rojo y negro. Cada USB, que contiene, además del album completo, 512 megas de capacidad de almacenamiento (para grabar, digamos, ejem, otros discos de los Stripes) cuesta 55 dólares, aunque si llevas un Jack y un Meg hay descuento. Siempre hemos desconfiado de los fetichismos de la música, pero esta combinación de arte y utilidad es verdaderamente irresistible.

Antes de traer a Iggy Pop al Perú…

A la hora de exigir condiciones técnicas a los promotores que los contratan para sus conciertos, Iggy Pop and The Stooges son tan profesionales como el que más. Pero eso no significa que su rider, o lista de requerimientos, tenga que ser aburrida. De hecho, es probablemente una de las lecturas más hilarantes que uno pueda encontrar en un «género» normalmente árido que de cuando en cuando se vuelve noticia debido a los caprichos y exquisitices de diva de otros artistas y grupos. Escrito en un tono cachaciento y un estilo por momentos surrealista por uno de los roadies de la banda, la lista solicita, entre otras cosas, dos ventiladores industriales “para poder usar un pañuelo en la cabeza y alucinar que estoy en un video de Bon Jovi”, un encargado de los monitores “que no le tenga miedo a la muerte” y que el vestuario de Iggy sea decorado por un homosexual. Así que ya están advertidos, señores empresarios limeños.

Beth Ditto tiene huevos

Ser gorda, lesbiana y feminista no es precisamente la combinación perfecta para ser popular. Pero ser bocona, carismática y cantante de una banda punk te puede llevar a ser elegida la persona más cool del planeta por la biblia del hype. Eso fue precisamente lo que le sucedió el año pasado a Beth Ditto, vocalista de The Gossip. Por si fuera poco, hace algunos días la propia New Musical Express la puso en portada (algo que la publicación hace rarísima vez tratándose de féminas) mostrándola en todo su adiposo y desnudo esplendor (algo que la cantante ya había hecho antes, con bastantes kilos menos, para On Our Backs, una revista de lesbianas). Mondongos desparramados, axilas sin afeitar y todo. Lo cual en realidad habla mucho más de los huevos de la Ditto que de los de la NME.

Los fracasos más grandes del rock

El fracaso es relativo. Si ayer vendiste diez millones de copias de tu disco y hoy sólo vendes un millón, eres más fracasado que quien nunca ha pasado de los diez mil discos en toda su carrera. Eso es lo bueno de ser indie: nadie te puede quitar lo que nunca has tenido. Ser mainstream, en cambio, es un peligro. La caída será más dura, etc. Pregúntenselo si no a The Knack, Vanilla Ice y Hootie and the Blowfish.

La siguiente lista recoge los 25 albums que, según Spinner, han sido los mayores fiascos de la historia del pop y el rock. Para algunos, un tropezón del que tarde o temprano se recuperarían, para otros, el principio del fin, y para Paris Hilton, una razón más para que la hayan metido a la cárcel.

25. Pop U2
24. Powerballin’ Chingy
23. Forever Spice Girls
22. Nimrod Green Day
21. Crown Royal Run DMC
20. Dead Ringer Meat Loaf
19. Playing with Fire Kevin Federline
18. Journey Through the Secret Life of Plants Stevie Wonder
17. Altered Beast Matthew Sweet
16. I’m in You Peter Frampton
15. Schizophrenic JC Chasez
14. …But the Little Girls Understand The Knack
13. Paul’s Boutique Beastie Boys
12. Fairweather Johnson Hootie and the Blowfish
11. Forever Puff Daddy
10. Human Touch / Lucky Town Bruce Springsteen
9. The Ego Has Landed Robbie Williams
8. Mind Blowin Vanilla Ice
7. Return of Dragon Sisqo
6. HIStory Michael Jackson
5. Rave Un2 the Joy Fantastic Prince
4. Paris Paris Hilton
3. Glitter Mariah Carey
2. Garth Brooks in the Life of Chris Gaines Garth Brooks
1. Self Portrait Bob Dylan

Las Tabas que nos perdimos

Tal como lo sentencia el viejo adagio «es mejor un artículo interesante sobre un tema aburrido, que un artículo aburrido sobre un tema interesante» rebuscando en la red nos venimos a topar con este más que simpático documental, de autor desconocido, con ingeniosa y artesanal técnica, y con un objeto de estudio que sorprendentemente parece ser más que un happening inintencional, bien contado para sus cincuenta y tantos minutos, mira que hasta uno se queda con las ganas de haber visto a Las Tabas en vivo!

¿Con qué Beatle quiere su café?

Parafraseando a un clásico sticker de combi, la multinacional Starbucks parece decirle a la otrora poderosa industria discográfica «tu debacle es mi progreso». Así se entendió luego que se supiera que el ex beatle Paul McCartney, en rápida operación de transfuguismo, dejaba su acogedora casa Capitol para fichar por un pequeño sello promovido por la gigante del café. Este 5 de junio se realizará, en 10 mil locales Starbucks del mundo, el lanzamiento oficial de Memory Almost Full, cuyo video de promoción «Dance Tonight» se estrenó primero en YouTube (es más, un fanático peruano ya se aprendió la canción y da una clase de cómo tocarla en guitarra). Según Starbucks, ese día las tiendas colocarán el sucesor de su elogiado Chaos and Creation in the Backyard durante todo el día, como una suerte de música de fondo o «muzak». Aunque la nota de prensa no lo especifica, suponemos que no se vale entrar al local sólo para escuchar el disco (paguen su café, angurrientos). Y la celebración también llegará a Perú. Es decir que cualquier establecimiento Starbucks del país podrá ser parte de este fenómeno. Se espera que al final del día sean 6 millones de personas las que hayan disfrutado del disco.

Paul McCartney «Dance Tonight»

Robin Guthrie en Lima

El primer CD que compré en mi vida fue uno de los Cocteau Twins. Se lo compré a un amigo de la universidad, a un precio que maltrataba mi risible presupuesto mensual para cigarros, pero fue un acto que entonces juzgué necesario. Y aunque todavía faltaban cinco años para que pudiese comprar un aparato donde reproducir el bendito disco, lo cierto es que mi devoción por los Twins simplemente se fue esfumando con el paso del tiempo. Así pasa. Esta semana, la noticia de la llegada de Robin Guthrie a Lima ha revivido la pasión que alguna vez sentí por los Gemelos Cocteau, haciéndome desempolvar cassettes y darle vueltas a ese entrañable CD. Este 6 de junio, Robin Guthrie se presentará en el Teatro Julieta de Miraflores, gracias a la gente de Automatic Entertainment y aunque lo ideal hubiese sido verlo junto a Simon Raymonde y Liz Fraser (los otros vértices creativos de Cocteau Twins) estoy seguro que no me voy a arrepentir de ir. El guitarrista que, según propia confesión, desarrolló su original forma de tocar la guitarra por culpa del punk («nunca aprendí a tocarla, porque en esos años lo natural era que nadie quisiera aprender nada») presentará un espectáculo denominado Lumiere, que no es sino la sonorización en vivo de un filme animado. Ahí estaremos. A ver si consigo que el disco más preciado de mi colección sea firmado por Guthrie. Valor sentimental, que le dicen.