Ponerse la chaqueta de cuero y salir a la calle hecho un rebelde sin causa parece carecer de sentido independientemente de la época que vivamos; nunca dejó de ser un acto ingenuo e idealista. Lo mismo podría decirse de los sentimientos, y eso se magnifica al estar la humanidad envuelta en una filosofía fast food que ni se preocupa en lavarse las manos.
Con todas las circunstancias en su contra, Hunx aparece para convertirse en la ambigua voz subversiva que pelea contra el monstruo desde adentro, como si se tratara de un inspirado peluquero en llamas. En menos de media hora de música pop ligera hace confluir mensajes a veces tan contrarios como enarbolar la bandera de la diversión sin nombre de una noche con las despedidas sentidas para los amigos que adelantaron su partida (esta va para ti, Jay Reatard), sin olvidar la alegría y el desparpajo que presentó el año pasado con sus queridas Punx.
Puede que al fin al cabo Hunx solamente necesite liberar sus propios demonios acumulados luego de tanto libertinaje. Aún si fuera así, se agradece esta media hora de honestidad brutal.
Hunx “Hairdresser Blues”
Del álbum Hairdresser Blues (2012)






