Es mi canción favorita del mejor disco del 2008 que escuché en el 2007 y de probablemente el mejor disco del 2008 que escucharé en el 2009.
Vampire Weekend «A-Punk»
Es mi canción favorita del mejor disco del 2008 que escuché en el 2007 y de probablemente el mejor disco del 2008 que escucharé en el 2009.
Vampire Weekend «A-Punk»

Duffy “Rockferry”
Vampire Weekend “Campus”
Robyn “Cobrastyle”
Cut Copy “Feel the Love”
The Kooks “Always Where I Need to Be”
Mates of State “Get Better”
The Do “On My Shoulders”
The Last Shadow Puppets “The Age of the Understatement”
Fleet Foxes “Ragged Wood”
The Kills “Cheap and Cheerful”
Lykke Li “My Love”
Someone Still Loves You Boris Yeltsin “Think I Wanna Die”
Honeycut “Exodus Honey”
Russian Red “Cigarettes”
Nick Cave “Dig, Lazarus, Dig!!!”
She & Him “Why Do You Let Me Stay Here?”
Santogold “You’ll Find a Way”
Landon Pigg “Falling in Love at a Coffee Shop”
Rosey “Those Eyes”
The Mountain Goats “San Bernardino”
Si el mundo fuera un lugar ideal Jared Leto y James Blunt deberían estar muertos, pero ya lo sabemos, las utopías no existen. Yo no quiero, como mi estimado y numerólogo editor, el poder del azufre como insinuó en un post anterior, menos captar a la población de los kinder en los cultos a Odín (eso sí que fue extraño), yo quisiera que Jeff Buckley estuviera vivo. Insaciables, como somos todos a los que nos puede emocionar o cambiar la vida un puñado de canciones, el legado de Grace no basta. Perdidos en el marasmo en el que se encuentra sumida prácticamente toda la escena musical deseamos algo que revitalice nuestros ánimos en estos inacabables días nublados.
¿La respuesta siempre estará en Gran Bretaña? Parece que sí. Armados del proverbial sarcasmo británico y recordando el exquisito humor negro de los proyectos de Luke Haines (The Auteurs y Black Box Recorder), Simon y Julia (otrora miembro de nuestras adoradas The Pipettes), The Indelicates, hacen deseo nuestro sueño: “If Jeff Buckley Had Lived” es un corte de su álbum debut, American Demo. Actitud irreverente, cierta vena folk y una frescura (qué más esperas de una banda que firma una canción como “Julia, We Don’t Live in the 60’s”) para tratar de volver a creer. Bueno, al menos hasta que el disco acabe de girar.
The Indelicates “If Jeff Buckley Had Lived”
[audio:http://www.fileden.com/files/2007/7/16/1270793/the%20indelicates%20-%20if%20jeff%20buckley%20had%20lived.mp3]The Indelicates “Sixteen”
Quizás algunos fans de este blog (¿hay alguien allí?) recuerden una canción de los Ting Tings que incluimos entre nuestros mp69 de la semana el año pasado (de hecho, estuvo en nuestra lista final de mejores canciones del 2007). Pues bien, resulta que “That’s Not My Name” tiene ahora una segunda merecedísima oportunidad al haber sido lanzado como segundo single (con su video más) de We Started Nothing, álbum debut del dúo británico, quienes además han recibido un tremendo espaldarazo (nunca he sabido qué es eso) por parte de Apple, ya que uno de sus temas, “Shut Up and Let Me Go”, ha sido utilizado para musicalizar un nuevo comercial para el iPod.
The Ting Tings “That’s Not My Name”
Si me preguntan por una propuesta fresca, sugerente y lúdica en la escena musical latina del momento mi elección natural sería Austin TV. El quinteto del DF mexicano se mueve en los terrenos del post rock: escucharlos traerá a tu mente los mejores momentos de Tortoise, Slint, Múm, Sigur Ros, Congelador o las surrealistas suites instrumentales del Yoshimi Battles the Pink Robots de The Flaming Lips. Formados en 2001, y con una producción que incluye un par de EP’s (Austin TV y Asrael, edición limitada de 600 copias y descatalogado), una banda sonora (Más que Nada en el Mundo, 2005), un registro en dvd de sus vibrantes tocadas en vivo (Temblaban con Sonata Solitaria, 2006), el 2008 representa su despegue a las grandes ligas, pues su segundo disco, Fontana Bella (2007) editado por Terrícolas Imbéciles y producido junto al tacubo Emmanuel del Real, los ha llevado a tocar nada menos que al escenario principal del Festival de Coachella. Proyecto conceptual y detallista (el grupo se hace cargo del arte y diseño de sus discos y el merchandising de los mismos), entre el relato de iniciación, el cuento de hadas y con cierto aire Blair Witch Project (la placa fue registrada en una cabaña en Avándaro) sorprende por lo logrado de sus climas, entre lo melancólico y contemplativo, además de una contundencia sónica impropia de un grupo relativamente novel: sus instrumentales plagados de cambios de ritmo, samples y crescendos épicos los muestran como maestros consumados en el arte de provocar emociones.
Dejando a un lado ciertas cuestiones, por lo demás marginales (salí despavorido de su site luego de encontrar un file demasiado Mulder para mi gusto, Red Internacional de Transcomunicación Instrumental o algo por el estilo), vale prestar atención a la oferta de estos enmascarados cuates. Chequea el hermoso video de “Marduk” (guiño evidente a “Glósóli”), el único oficial hasta el momento. Para decirlo con las palabras de los Austin TV: suena como sentirse vivo.
Austin TV “Marduk”
Podrán acusar a Feist de ser muy “comercial”: basta con recordar que dos de sus canciones más emblemáticas, “Mushaboom” y “1 2 3 4” han sido utilizadas por Lacoste y Apple como jingles de sus campañas publicitarias. De hecho, el comercial del iPod Nano generó una hilarante parodia pro-Pentium por parte de la gente de Mad TV. Hurgando un poco en el pasado, podemos apreciar que Leslie Feist también tiene tiempo para divertirse y tomar riesgos: el video de esta contundente presentación en vivo de 2006 junto al hilarante Gonzales (ecléctico personaje, pianista, productor de hip hop y cabaret) es una buena prueba que la pequeña canadiense siempre fue una adicta al baile y las coreografías. Incluye bonus del mejor Jacko.
Escuchar «Young Love» no sólo me pone contento, sino que además me deja con la pregunta de por qué una canción así no suena en las radios. Lo cual me pone triste. Pero entonces me acuerdo que no escucho radio, y me quedo con la duda de si en efecto no la estarán pasando en todos lados, en AM y FM, de AM a PM. Así que a lo mejor estoy haciendo el ridículo al presentar como (relativa) novedad una canción con la que tu hermana debe estar haciendo en estos momentos la tarea del colegio. Si es que tu hermana no es indie.
Quién diría que los Mystery Jets empezaron coqueteando descaradamente con el rock progresivo. Ahora, en un plan evidentemente más pop, han lanzado su segundo álbum, Twenty One, cuyo primer single es el hit radial (¿o no?) mencionado, y en el que tienen de invitada a Laura Marling, una cantante de pop folk también británica. ¿Quién dijo «Young Folks» 2008?
Mystery Jets «Young Love»
La nueva gran esperanza del indie se viste con túnicas, practica el paganismo místico, mezcla la psicodelia con otras hierbas, tiene a la canción pop perfecta como su santo grial y alucina futuros post-apocalípticos.
«Los chicos van a heredar las colecciones de mp3 de sus padres. Y, en esa estética, los archivos corruptos de mp3 serán el equivalente a los vinilos con sonido de canchita que la gente glorifica ahora. Dentro de veinte años, la gente escuchará esos mp3 de trigésima generación y dirán, ¡’Me encanta ese sonido!'»
Tremendo vaticinio proviene de Ben Goldwasser, quien junto a Andrew VanWyngarden (¿se puede tener nombres más psicotrópicos?), son MGMT, uno de los hypes del año. Y a juzgar por el primer single de Oracular Spectacular, su disco debut, la alharaca se justifica plenamente. «Time to Pretend» es un grandioso tema en clave space rock que ironiza sobre los clichés en la vida de un famoso. Por supuesto que la verdadera ironía será que estos chicos maravilla se vuelvan estrellas de rock y terminen, como en la canción, ahogados en su propio vómito.
MGMT «Time to Pretend»

Hay cosas que a uno le encanta odiar y cosas que uno odia que le encanten, pero también hay cosas que uno no sabe si odia o le encantan. Me pasa por ejemplo con Los Campesinos! La banda derrocha una vitalidad envidiable («You! Me! Dancing!»), son ingeniosos para poner títulos («…And We Exhale And Roll Our Eyes In Unison», «The International Tweexcore Underground»), cada letra es más hilarante que la otra («The music was okay, but the fresh air was better, and I couldn’t tell if the singer’s keyboard was a crutch or a synthesiser, but it sounded like he’d broken a limb, each and every time he pushed a key down or in.»), sus canciones son melodiosamente disonantes («Death to Los Campesinos!») o disonantemente melodiosas («Don’t Tell Me to Do the Math(s)»), y la voz de Aleksandra es un dulce contrapunto a los quecos destemplados de Gareth («Drop It Doe Eyes»). Y es así que llegamos a mi problema con Los Campesinos! El vocalista! Hay una palabra en inglés, obnoxious, que lo grafica mejor que cualquier otra en español, y que quiere decir algo así como pesado o chinchoso. Odioso. Al principio lo soportaba menos. Lo que me temo significa que terminaré aceptándolo, si no adorándolo. Pero al menos ahorita que escucho «My Year in Lists», me dan ganas de agarrarlo por el cuello…
Los Campesinos! «My Year in Lists»