Inca o Coca: el Perú en 10 canciones

La elección de Machu Picchu como una de las siete maravillas modernas del mundo y el desolador terremoto de Pisco, las dos noticias más importantes relacionadas con el Perú este año, podrían llevar a pensar a los demás que somos un país en ruinas. No importa, ya estamos acostumbrados a que nos vean desde los extremos. Somos un país idílico o somos un país caótico. El Perú es una exageración.

Y qué mejor forma de medir la percepción que se tiene de nosotros que a través de la cultura pop. En un episodio de Seinfeld, Jerry se queja de haber pagado 300 dólares por una caja de habanos. Entusiasmado, Kramer toma la caja y entonces se da cuenta de que los cigarros no son cubanos, sino hechos en Perú. “¿Perú?”, se escandaliza Jerry, “¡Con 300 dólares me hubiera comprado una casa en Perú!”.

Por supuesto, Seinfeld no tiene idea de lo que habla. Después de todo, con 300 dólares uno sí se puede comprar una casa en Cuba, ¿no?

Pasa lo mismo en la música. Desde siempre, las furtivas alusiones a nuestro país en el cancionero pop y rock de habla inglesa siempre han oscilado entre la maravilla y la pesadilla, entre el esplendor incaico y el resplandor de la cocaína. Uno se pregunta si a la hora de componer una canción que mencione al Perú, los músicos gringos acaso no se harán la misma eterna pregunta que nos venimos haciendo los peruanos durante generaciones: ¿inca o coca?

Como dicen los desesperados por atención, no interesa si bien o mal, lo importante es que hablen de uno. Aunque sea de pasadita, nos han mencionado en sus canciones grupos y solistas como Justin Timberlake, Enya, Cher, Neil Young (quien nos incluye hasta en tres canciones), Robert Plant, Dream Theater, Indochine (supongo que luego de su apoteósica visita a nuestro país), Reverend Horton Heat, Clutch y Ghostface Killah, entre los más conocidos. No sé bien si eso es poco o es mucho, porque no me he puesto a comparar la incidencia peruana en el pop anglo con la de otros países (digamos, ¿Chile?). Pero es.

Y no es todo. He dejado lo mejor para el final. La siguiente lista recoge las que, a mi gusto, son las 10 mejores canciones que toman a nuestro país en cuenta, y que de alguna retorcidamente alienada manera, contribuyen a que tenga el orgullo de ser peruano, y hasta un poquito feliz.

1. The Beach Boys “Surfin’ Safari”
del álbum Surfin’ Safari (1962)
“They’re anglin’ in Laguna in Cerro Azul
They’re kicking out in Dohini too
I tell you surfing’s mighty wild
It’s getting bigger every day
From Hawaii to the shores of Peru”

2. Frank Sinatra “Come Fly With Me”
del álbum Come Fly With Me (1958)
“Come fly with me, let’s float down to Peru
In llama land, there’s a one man band
And he’ll toot his flute for you
Come fly with me, we’ll float down in the blue”

3. Brian Eno “Big Day”
del álbum Diamond Head de Phil Manzanera (1975)
“Miles of golden beaches
Excellent wines and features
Mister, take a week off in gay Peru
Penitent monks to stare at
Colonial dons in old straw hats
Everyone’s there in old Peru”

4. Björk “I’ve Seen It All”
Del álbum Selmasongs (2000)
“You haven’t seen elephants, kings or Peru!
I’m happy to say I had better to do
What about China? Have you seen the Great Wall?
All walls are great, if the roof doesn’t fall!”

5. Rah Rah “Cuba vs. Peru”
del EP Songs for Pasquala (2006)
“And if there is one piece of advice that
I will always know to be true
If I was Cuba, you would be Peru
If I was Cuba, you would be Peru”

6. Immortal Technique “Peruvian Cocaine”
del álbum Revolutionary Vol. 2 (2003)
“So enjoy the rush, live plush off Coke bread
Soon you’ll be in a cell with me, like Jenny Lopez
In school, I was a bully, now life is fully a joke
I keep a flow on a boat for Peruvian Coke
Players do favors for governers and tax makers
Fat Quakers smoke crack and sex acts with bad mayors”

7. The Divine Comedy “Postcard to Rosie”
del single “Generation Sex” (1998)
“I promised her that no matter
Where I should go in the world,
I’d send a postcard to her…
I’ll send a postcard from Paris,
Paraguay, Prague and Peru”

8. Cuff the Duke “Belgium or Peru”
del álbum Cuff the Duke (2005)
“So I guess it’s over now I’ll have to carry on somehow
But I’ll wait here for the day your love might come back my way
It had been a year since I had heard from you, you sent a card from Belgium or Peru
Said you were having fun and that boy just asked to marry you”

9. John Legend “Maxine”
del álbum Once Again (2006)
“You should’ve seen the way she wore her dress
And her white stiletto shoes
You should’ve seen the way they looked on her
Just like the ones that I bought you
I searched for days on end to no avail
‘Til I found them in Peru
She must’ve been to Lima just as well
Because she had them too”

10. Jay-Z (feat. Notorious B.I.G.) “Brooklyn’s Finest”
del álbum Reasonable Doubt (1996)
“Yeah, yeah, yeah, for nine six, the only MC with a flu
Yeah I rhyme sick, I be what your tryin to do
Made a fortune off Peru, extradite, china white hero(i)n
Nigga please, like short sleeves I bear arms
Stay out the way from hereon
(Clear) gone”

mp69 de la semana

Oops, lo hicimos de nuevo: las 10 nuevas canciones favoritas de la semana para 69. Britney’s back, bitch!

Aesop Rock “None Shall Pass”

Beck “Timebomb”

The Budos Band “Chicago Falcon”

The Maccabees “First Love”

The Pipettes “Dance and Boogie”

Rilo Kiley “Silver Lining”

Josh Ritter “To the Dogs or Whoever”

Simian Mobile Disco “Hustler”

Britney Spears “Gimme More”

The Tough Alliance “A New Chance”

Del mp3 al mpatrás

Entre el surgimiento de programas para compartir archivos en internet, la disponibilidad de los discos antes de su lanzamiento oficial, la facilidad para grabar y copiar CD’s, la propagación de los blogs de mp3, la popularidad del iPod y el éxito del iTunes, la revolución del mp3 ha acercado más que nunca a los músicos con el público, ha hecho besar el suelo a las multinacionales discográficas, y ha cambiado para siempre nuestra forma de escuchar música.

Uno de los efectos más interesantes de esa revolución es el actual auge de la canción suelta. Hace poco nomás, Beck lanzó un tema, “Timebomb”, que sólo está disponible en línea y que no es el adelanto de un próximo disco. El álbum, como formato comercial de música, parece cada vez más destinado a seguir los pasos del vinilo.

¿Dijimos vinilo? Pues el último reporte de ventas de la industria discográfica británica parece desbaratar nuestra analogía. Según este informe, las ventas de vinilos han crecido más de cinco veces en cinco años, habiéndose movido un millón de copias sólo en la primera mitad de este año. Pero, y aquí viene lo bueno, esas cifras no corresponden a álbums, sino a singles. Síntoma de los tiempos, el 45 del “Icky Thump” de los White Stripes alcanzó las mayores ventas en una semana que se haya registrado en más de veinte años. Otro dato significativo: dos tercios del total de singles comprados en Gran Bretaña son vinilos. El resto pertenece a los CD singles, cuyas ventas siguen disminuyendo (lo cual sustenta la predicción de que también el disco compacto tiene los días contados).

¿Ola de nostalgia de cuarentones que no saben en qué gastar su plata? No precisamente. La gran mayoría de consumidores de este formato son adolescentes y estudiantes. Una deliciosa ironía podría explicar este fenómeno: es probable que el actual boom del mp3 suelto haya alentado un redescubrimiento del encanto del 45 rpm, el formato de la canción por excelencia. Dos extremos que se tocan, pero extremos al fin y al cabo. El mp3 es tan fácil de conseguir, de borrar, de recuperar, de manipular, que prácticamente no tiene ningún valor como objeto de colección. Supongo que para muchos debe ser difícil conciliar su pasión por la música con un formato tan desechable. El single de vinilo llena ese vacío. Aunque uno no tenga dónde tocarlo.

Mi lado A considera este resurgimiento del 45 como un fenómeno tecnológicamente retrógrado e inútilmente fetichista. Pero mi lado B, que guarda los recuerdos de una niñez acariciada por el sonido de la canchita, se entusiasma y emociona con la idea.

Cornershop «Brimful of Asha»

Cómo ganar amigos (y hartarse de ellos)

 

Si has escuchado las canciones de Jens Lekman y te han gustado tanto que quieres ser su amigo, no te recomendamos hacerlo a través de su MySpace. El músico sueco sencillamente se hartó de la feria de vanidades en que puede llegar a convertirse ese omnipresente medio de marketing y medición de popularidad y decidió concentrarse en difundir su música y escribir su diario en su propia página web. Esta es la historia de su suicidio social, en sus propias palabras:

«Jens Lekman tiene ahora 23 años y vive en los Estados Unidos, es soltero y su signo es Tauro. Finalmente cancelé mi cuenta de MySpace hace algún tiempo y alguien se apoderó de ella de inmediato. Conoce a mi otro yo norteamericano y más joven: www.myspace.com/jenslekman

Abandoné MySpace en febrero pasado, o más bien lo secuestré y lo llevé a mis propios dominios. Sentía que era un insulto a todo lo que amaba de la música pop. Todo lo que es único y personal. Realmente traté de hacer algo con esa página, probé con un diario en audio, intenté comunicarme con la gente, pero al final la comunicación parecía tan estúpida y sin sentido. Y no puedo evitar sentir que realmente está diseñada para este propósito. Es decir, uno no le vende líneas de celular a gente que está discutiendo algo creativo o inteligente. Me empecé a sentir como un corredor de bolsa antes que un ser humano, observando caras desconocidas pasar y presionando el botón agregar, agregar, agregar… Yo tengo 12,442 amigos, ¿cuántos tienes tú? Quizás apunté demasiado alto, quizás MySpace es simplemente lo que es –una enorme valla publicitaria donde uno puede escribir su nombre en una esquina. No me preocupa demasiado, el asunto de Rupert Murdoch y todo eso, simplemente decidí que era lo opuesto de Jens Lekman así que lo dejé, ni siquiera cerré la puerta detrás de mí. Pero algo tan poco controversial resultó siendo extremadamente controversial ya que mi bandeja de correo se llenó de mensajes furiosos. El sitio seguía allí pero estaba vacío,no quería renunciar a él porque pensaba que alguien tomaría la dirección y crearía un Jens Lekman falso. Tal como han hecho en Facebook y Friendster, etc. Y la gente seguía apretando el botón de agregar, agregar, agregar, agregar… ¿por qué diablos no me agregas? ¿Qué es esta anti-cruzada en la que te has embarcado?

Apenas cancelé la cuenta y fui reemplazado por una versión mía de 23 años comprendí qué encantador era tener todas estas réplicas de mí merodeando por internet. Así como me he reconciliado últimamente con todas las falsas interpretaciones en los medios, todas las citas erróneas, los rumores y los malos entendidos. Es hermoso. Está fuera de mi control y es un punto tan central en mí y en mi música. She said it was make-believe, I thought she said Mapleleaves… De hecho me gustaría alentarlos a todos ustedes a crear tantos Jens Lekmans como deseen. Pero no me los envíen a mí, envíenlos en nuevas direcciones. Yo estoy aquí, siempre. Si deseas agregarme, envíame un correo y escribiré tu nombre en el dorso de mi mano.

Con sabor de maracuyá,

Jens Lekman


Jens Lekman «You Are the Light»

mp69 de la semana

Nuestras nuevas canciones favoritas de la semana. Suaves caricias que hace tiempo has esperado. (Caleta & Cocker)

Animal Collective “Peacebone”

The Besnard Lakes “Devastation”

Francisco Bochatón “No Volverás”

Bright Eyes “Soul Singer in a Session Band”

The Go! Team “Bull in the Heather”

Lavender Diamond “Open Your Heart”

Múm “They Made Frogs Smoke ‘Til They Exploded”

Elvis Perkins “All the Night Without Love”

Vampire Weekend “A-Punk”

Yeah Yeah Yeahs “Isis”

Todos los mp3 incluidos (que tienen únicamente fines de difusión) estarán disponibles para su descarga hasta la próxima lista semanal.

Nuestro Elvis

Elvis Perkins

Seré breve: Ash Wednesday, el debut discográfico de Elvis Perkins es uno de los mejores discos del 2007. Dejemos a un lado la leyenda de muertes trágicas que rodean a este talentoso trovador norteamericano, el álbum de Perkins sobresale por una simple y sencilla razón (que debería, idealmente, ser el sustento de cualquier proyecto musical): las doce canciones que lo componen son, ni más menos, estupendas joyas del mejor folk pop que se ha editado en lo que va de este siglo. Luminoso y cálido, en especial en la primera parte del disco, espectral y nocturno hacia el final, escuchar el disco de Elvis supone recordar el susurro sentido de Nick Drake, con unos delicados arreglos orquestales que nos remiten al inmenso Bryter Layter; podemos sentir además el influjo de lo mejor del catálogo Lennon-McCartney, en especial en las juguetonas “May Day!” y “Emile’s Vietnam in the Sky”.

De la desnudez acústica a los arreglos propios del pop barroco, Elvis despliega una lírica plagada de imágenes que no caen en el facilismo sentimental y sensiblero; lo suyo no es la exposición de la tragedia familiar reciente, es el registro sugerente de un autor que retoma lo mejor de la riquísima tradición folk norteamericana y la hace suya notablemente. Esperemos que este lamento conmovedor no se apague, pues, disculpen la necrológica comparación, cuando escucho Ash Wednesday no puedo evitar pensar en Jeff Buckley y Elliott Smith, dos luces que se extinguieron tempranamente y con quienes Perkins comparte influencias artísticas. Favor de melómano: Elvis, sigue vivo. Cocker


Elvis Perkins en el show de Letterman, “While You Were Sleeping”

Las últimas serán las primeras

Las 20 canciones que más han rotado durante la semana en los reproductores de Caleta y Cocker son ahora para ti. Porque ya es hora de que algún día tengas tus propias canciones del recuerdo.

Au Revoir Simone «Sad Song»

Bat for Lashes «What’s a Girl To Do?»

Bonde do Role «Office Boy»

Descartes a Kant «Hello Tarantino»

Jonston «100 Latidos por Segundo»

Justice «D.A.N.C.E.»

The Ladybug Transistor «Terry»

Let’s Go Sailing «Sideways»

Lucky Soul «The Great Unwanted»

M.I.A. «Boyz»

Prin’Lalá «Naves que Dan Vueltas a Un Balón»

Spoon «The Underdog»

St. Vincent «Now, Now»

The Silent League «Kings and Queens»

The Thrills «Nothing Changes Around Here»

Travolta «Con los Ojos Bien Abiertos»

Voxtrot «Firecracker»

Rufus Wainwright «Rules and Regulations»

Patrick Wolf «Accident & Emergency»

Young Galaxy «No Matter How Hard You Try»

Todos los mp3 incluidos (que tienen únicamente fines de difusión) estarán disponibles para su descarga hasta la próxima lista semanal.

Prinzhorn Dance School quiere tu odio más que tu indiferencia

10 cosas que odian los Prinzhorn Dance School:

1. Las escuelas de arte. Sacaderas de plata y cunas de poseros. Tobin Prinz y Suzi Horn son artistas autodidactas a mucha honra.

2. Las bandas de rock. Sarta de estúpidos clichés. De hecho, Suzi Horn, la bajista y gritona destemplada del dúo, insiste en que ellos son un proyecto de arte, no una banda.

3. El postmodernismo. El reciclaje (sea conciente o conchudo) no existe en su bagaje. Pese a que no han faltado las comparaciones con la no wave y el post punk a la The Fall y Young Marble Giants (comparaciones que ellos desmienten), los Prinzhorn Dance School tienen la enternecedora voluntad de inventar la rueda. Y la rueda, de alguna retorcida manera, rueda.

4. El barroco. Austeros hasta decir falta, los Prinzhorn se han impuesto la estética del menos es más. A su lado, los White Stripes suenan (y lucen) como una big band. El dúo realiza sus grabaciones en directo, en una ocho canales y con un solo micrófono.

5. La improvisación. Al momento de grabar, los Prinzhorn elaboran diagramas complejos que los ayudan a visualizar el desarrollo de cada canción. Misteriosamente, los diagramas finales semejan a instrucciones de pasos de baile (esto lo acabo de inventar, pero, hey, yo también quiero inventar algo!).

6. La inconsistencia estética. Los Prinzhorn Dance School enviaron su demo en vivo a los cinco sellos que más respetaban y los cinco les respondieron interesados. Sin embargo, chotearon a los de Domino Records, simplemente porque no les gustaban las últimas bandas fichadas por el sello que alberga a Franz Ferdinand. Finalmente, se decidieron por DFA (quienes acaban de lanzar su álbum debut), entre otras cosas, porque el único disco que Tobin Prinz, vocalista y guitarrista del grupo, había comprado el año pasado fue el de LCD Soundsystem.

7. La música digital. “Cuando la gente convierte algo a MP3, la magia desaparece”. Sí, cuñao, quita primero tus videos de baja resolución y sonido comprimido de YouTube y después hablamos.

8. La envidia. Advertencia a las bandas que los han maleteado en la prensa: “Si nos aparecemos en el backstage de uno de sus conciertos y les metemos un lapo en la cara, después no se quejen.” Tranquiiila, Suzi.

9. El pan blanco. Su primer single, “You Are the Space Invader”, denunciaba con furia, entre otras cosas: “El pan blanco te da cáncer /y no hay aire limpio en Hampshire”. Lamentablemente, no conocemos la versión integral de la letra.

10. Las medias tintas. O te van a encantar (aunque sea por vía del gusto adquirido) o los vas a odiar. Pero no te van a dejar indiferente. Y eso es lo que busca Prinz: “Si todos estuvieran allí conversando o mirando su reloj, no tendría sentido hacer todo esto. Prefiero que la gente venga y se vaya.”

La única cosa que Prinzhorn Dance School ama:

1. El té y las galletas. But of course, my dear!

Prinzhorn Dance School «Crackerjack Docker»

Frodo es hincha de Independiente

Mientras todo lo que quieren las estrellas de rock es ser estrellas de cine, todo lo que quieren las estrellas de cine es ser estrellas de rock. Jack Black, Russell Crowe, Keanu Reeves, Juliette Lewis, Kevin Bacon y Jared Leto son algunos de esos actores que han incursionado en la música, generalmente con más pena que gloria. Y ahora es el turno de Elijah Wood. La diferencia es que el popular Frodo de El Señor de los Anillos no ha formado su propia banda, ni tiene intenciones de torturarnos con su privilegiada voz, sino que, en una encantadora lección de modestia y de verdadero amor por la música, ha creado su propio sello discográfico.

Y realmente es amor al chancho, no a los chicharrones. Simian Records no ha salido a hacerle la competencia a Universal o Warner. “Ciertamente no lo he creado para ganar dinero. Mi interés es sacar música y lograr que se escuche. Si las bandas alcanzan el éxito –que es algo que uno desearía que ocurriera– y uno termina ganando plata, pues bienvenido sea, pero no es la intención. Iniciar un sello pequeño con la intención de ganar mucho dinero es algo ridículo,” ha declarado Wood. Su objetivo es mucho más simple y, digamos, sublime: editar la música que le gusta.

Su primera elección: nada menos que The Apples in Stereo, la luminosa banda de indie pop psicodélico que perteneciera al colectivo Elephant 6. Simian editó a inicios de este año el sexto álbum de los Apple, New Magnetic Wonder, cumpliendo así un sueño de fan para el actor de 26 años, quien además se encargó de dirigir el video para el primer single del disco, “Energy”.

Simian también ha integrado a sus filas a Heloise and the Savoir Faire, un grupo neoyorquino de electropunk (que Mister Frodo conoció a través de su actual pareja, Pamela Racine, baterista y bailarina de Gogol Bordello), a quienes ya les ha editado un EP, The Odyle. Esto de alguna manera refleja la apertura de gustos de Elijah, quien ha manifestado su admiración tanto por bandas clásicas como Os Mutantes, Slint, Gang of Four y Dinosaur Jr. como por grupos nuevos tales como Field Music y The Brian Jacket Letdown.

“La música para mí siempre ha sido una pasión en la que he invertido tiempo escuchando. Supongo que mi sello es mi manera de expresarme creativamente. En vez de ser un oyente pasivo, quiero estar involucrado, en el sentido de sacar música que me importa. Así que me imagino que, para mí, tener un sello es como tener una banda. Es casi lo mismo, excepto que no tengo nada que hacer con la música sino sacarla, encontrar grupos que me interesen y tratar de lograr que su música se escuche. Vino de la frustración del hecho de que haya tantas bandas excelentes pero que nadie las escuche.”

¡Vas muy bien, Elijah! Sólo esperamos que después de interpretar a Iggy Pop en el biopic The Passenger, no te agarre el síndrome de Tarzán o Superman y termines creyéndote un ícono indestructible del rock.

Heloise and the Savoir Faire «Illusions»

¡Sí se puede!

Yo era fan de The Go! Team antes de escucharlos. Yo era fan de The Go! Team incluso antes de saber de ellos. Yo era fan de una banda con una propuesta musical fresca y novedosa pero que se plasmara en canciones irresistiblemente pop, de esas que no dejan pelo sin moverse. Yo era fan de una banda que luciera cool pero que al mismo tiempo tuviera la contagiosa vitalidad y energía de un colegio a la hora del recreo. Así que escuchar su primer álbum y volverse fan de The Go! Team fue una y la misma cosa. La inusitada mezcolanza sampladélica de sonidos e instrumentos, los eufóricos cánticos y el vibrante rapeo de vieja escuela de su cantante principal, Ninja, todo se conjugó para hacer de Thunder, Lightning, Strike uno de los mejores discos de este y cualquier siglo.

No es de extrañar pues que, después de tan extraordinario debut, temiera que su siguiente disco no estuviera a la altura. Igual, he estado esperándolo con ansias desde hace casi tres años. Sin embargo, ya el single de adelanto, “Grip Like A Vice”, aparecido en julio pasado, era un primer indicio poco prometedor: el clásico sonido Go! Team, pero el tema no era muy rompedor y más bien me sonaba inquietantemente familiar.

Pues bien, Proof of Youth todavía se lanzará en setiembre, pero como era inevitable, ya “likeó”. Impaciente que es uno, lo bajé, lo toqué y a la primera me dejó la misma impresión que el single. Como no suelo fiarme de mis primeras impresiones, lo he vuelto a escuchar más veces, con la esperanza de que en algún momento le encuentre el gusto. Y quién sabe, uno de estos días termine encontrándoselo (“Doing It Right”, su segundo single, es una señal de que sí se puede). Por lo pronto me queda la decepcionada sensación de que este nuevo disco repite los trucos, pero no la magia.

The Go! Team «Doing It Right»