Clap clap para el tap tap

En el principio fue Wild Like Children, o la chispa de la vida, una arrebatadora colección de eufóricas canciones que se convirtió en uno de mis discos preferidos del 2004. Entonces vino el álbum equivocado con el título acertado: Bottoms of Barrels, que es donde muchos prometedores debuts terminan después del temido “sophomore slump”, o la caída del segundo disco. Por lo menos para mí fue una desilusión. Normalmente mi reacción en estos casos suele ser echarle tierra al grupo y no hacerle más caso.

A pesar de eso, cuando apareció el video promocional con el cual se lanzaba el tercer disco del grupo, o (sí, así se llama), me dije, ya puesss, démosle una oportunidad. Lo ví, y me dije, ¿pero qué diablos es esto? ¡Este no es el Tilly and the Wall que yo conocí! ¡Este no es el indie pop del que yo me enamoré! Ni siquiera le presté demasiada atención al tema, simplemente lo deseché porque no era mi Tilly and the Wall. Fin de la historia.

¿O no? Un día, mientras escuchaba una de las cientos de canciones sueltas que había metido en mi ya maltratado reproductor de mp3 (al que desagradecidamente suelo llamar iFo, ay fó), me descubro moviendo enérgicamente la cabeza (para mis adentros, claro: soy corporalmente tímido en público). ¿Yeah Yeah Yeahs? No recordaba haber grabado nada de ellos, pero si lo eran, por fin habían vuelto por sus fueros! (Sí, actualmente tengo otro problema de desencanto con Karen O. y compañía.)

Me fijo y ¿adivinas quiénes eran?

Con razón esa percusión sonaba peculiar. Por si no sabías, los Tilly and the Wall no tienen baterista. Lo que tienen es una bailarina de tap. Esa es la marca de fábrica de la banda. Y ese zapateo que antes encajaba a la perfección con las canciones de su primer disco (pues en cierto modo equivalía a las proverbiales palmadas del indie pop), ahora se acopla de maravillas con el impetuoso rock ‘n roll de su nueva faceta.

De arrulladores a arrolladores, los Tilly and the Wall han cambiado y han crecido. Sólo falto yo.

Tilly and the Wall «Pot Kettle Black»

 

¿No somos animales?

Precioso video de Bowerbirds (extraido de su álbum Hymns for a Dark Horse, editado el año pasado), con cuervos que saltan trastornadamente y mantis religiosas que se dan un último chape, un tierno y aleccionador comentario acerca de cómo hacemos un infierno de la naturaleza. Y es que, como dijo un dodo, errar es humano.

Bowerbirds “In Our Talons”

Mi media naranja

Encuentros y desencuentros. Juegos de seducción. La pista de baile como escenario de convite para el amor, para decirlo en términos de “El Baile y el Salón” de los tacubos. En “At Last”, segundo video de promoción para A Mouthful, ejercicio de pop fresco y dinámico, con un repertorio de sonidos ecléctico y arriesgado, el dúo finés-francés The Do confirma que se encuentra entre las propuestas más interesantes y deliciosas perpetradas en 2008. Dan Lévy, el artífice del sonido del tándem, describe cada una de las canciones de su debut discográfico como si se trataran de cortometrajes y, en esta ocasión, como en “On  My Shoulders”, Olivia nuevamente transmite con su particular y efectivo registro vocal esa imagen entre el histrionismo y la naturalidad, la calma y el caos, el placer y el goce. Este último detalle, por lo demás, tan característico del discurso de los dúos musicales de chico/chica. Ideal escucharlo en estos días en que la esperanza de encontrarte/encontrarnos se hizo realidad.


The Do «At Last»



[ratings]

Humano, demasiado humano

Recurrir a los animales, usándolos como espejo y reflejo de los hábitos y costumbres sociales, es una práctica común y de larga data a todas las disciplinas artísticas que distinguen a nuestra zoociedad. Ilustrar los rasgos más variados y esenciales de la especie humana a partir de la riquísima fauna animal ha sido un recurso estético y ético empleado con devoción por el relato mitológico, la fábula latina, el cuento folclórico, el bestiario medieval, la canción infantil, etc. Aleccionador y didáctico, definirnos e identificarnos a partir de la analogía animal siempre ha supuesto un carácter revelador, además de un ejercicio lúdico inquietante. El discurso audiovisual, por supuesto, no permanece ajeno a este panorama. La muestra de videos elegidos constituye un listado bastante representativo de lo realizado en los últimos años en este terreno, tan proclive a la experimentación y la libertad creadora. Si algo caracteriza a esta nómina es la preeminencia de la animación, con esa atmósfera aparentemente inocente e inofensiva, pero por sobre todo ese tono irreverente y juguetón, provocadoramente ambiguo y tan propio de estas criaturas celestiales.

Fatboy Slim “The Joker”
El siempre inquieto Norman Cook nos muestra que los silvestres felinos sí que saben cómo divertirse. Aparición estelar de la mascota de Pete Doherty.

Mogwai “Hunted by a Freak”
La propuesta contemplativa de estos gremlins escoceses deja en claro en este video que, en ocasiones, los radicalismos de PETA no están demás.

Death Cab for Cutie “I Will Follow You into the Dark”
Los Death Cab sacan singles efectivos, como conejos salen del sombrero de un mago.

Bonnie «Prince» Billy “Cold & Wet”
Cronista del sinsabor y el desconcierto, el cantautor de Kentucky ensaya una deliciosa y pervertida adaptación de la típica fábula del bosque.

Continuar leyendo «Humano, demasiado humano»

She & Him “Why Do You Let Me Stay Here?”

Cute western gore. Así es como se podría calificar el primer video oficial del dúo de indie country pop She & Him, y en el cual una adorable Zooey Deschanel protagoniza animadas escenas sangrientas con un encanto que es capaz de convertirte el corazón en una manzana acaramelada (especialmente cuando aparece vestida de cowgirl). Supongo que tanta masacre es una forma de ironizar sobre la dulzura de la beatlesca canción, pero creo que al final toda esa sangre es en realidad néctar de fresa. Cosita rica.


She & Him “Why Do You Let Me Stay Here?”

The BPA “Toe Jam”

En uno de los mejores videos del año todos salen calatos, pero la verdadera estrella es la censura.

El nuevo proyecto de Norman Cook, alias Fatboy Slim, se llama The BPA (Brighton Port Authority), y su primer video, de ambientación setentera, es una graciosa sátira de la censura sexual, en la que coreografías de cuerpos desnudos en combinación con las clásicas barras negras del pudor (REM ya había jugado antes con esta idea en su video “Pop Song 89”, aunque no de manera tan exhuberante ni creativa) dan lugar a jocosas formaciones de figuras y palabras. Cook tiene un cameo como uno de los varones que giran cual hélice su aparentemente descomunal miembro viril.

Con la voz y letra a cargo de David Byrne (también rapea Dizzee Rascal), “Toe Jam” es una festiva y cachonda canción de espíritu afrocaribeño que pareciera ser la respuesta de Norman Cook a Vampire Weekend. Con invitados de la talla de Martha Wainwright, Jamie T y el mencionado ex Talking Head, el álbum de The BPA, aún sin fecha de salida, también debería incluir “He’s Frank”, el cover de The Monochrome Set que contó con la colaboración de Iggy Pop y que apareciera en el reciente soundtrack de la serie Heroes.

Todo bien, todo suave, pero ya pues, ¿para cuándo #@%&! la versión del video sin censura?

Bikini kills

Dejando de lado por un momento la estética sci-fi horror que caracteriza a sus videos, el dúo ruso de música surf Messer Chups (¿quién dijo Surfer Rusa?) vuelve a las musas que de algún modo inspiraron este estilo: las chicas en bikini. Pero más Russ Meyer que Miss Reef, más Tarantino que Hawaiian Tropic, esta remodelada e inesperada versión del clásico de Kraftwerk de 1978, “Das Model”, muestra una especie de bikini contest donde la ganadora es la que queda con vida. El video tiene como protagonistas a las amazonas de Bikinirama, un colectivo alemán que ha alcanzado celebridad gracias a performances consistentes en destrozar públicamente (siempre en paños menores) los juguetes tecnológicos más modernos, en una especie de denuncia del fetichismo consumista de estos aparatos. De acuerdo, señoritas: ¡más sexo, menos tecnología!

Messer Chups “Das Model”

Mata rata

En el nuevo single de Cansei de Ser Sexy, la china Lovefoxxx le canta a una rata, pero no al chino rata. Y pese a que el nuevo álbum de los brasileños se llama Donkey, no está dedicado a los burros que siguen creyendo en su inocencia. No importa, igual no somos partidarios del rock con conciencia política, así que esperamos el disco con impaciencia (“sale” el 21 de julio). El video muestra a la Lovefoxxx enfundada en un provocativo unitard y boa de plumas interpretando, con una envidiable dosis de energía, una canción que tiene más de rock que de electro, y en la cual la rata en cuestión es un abusivo que recibe su merecido. O sea que, sí pues, no es sobre Fujimori.

Cansei de Ser Sexy “Rat is Dead (Rage)”

Un nuevo ángulo

Lo llaman rock angular, y desconozco por qué, pero cada vez que escucho el sonido seco, grave, severo, rítmico, repetitivo, de la música, y la vocalización al mismo tiempo urgente y distante de los grupos con los que se asocia esta etiqueta (The Fall, Franz Ferdinand, The Futureheads: ¿es la “F” la letra angular por excelencia?), puedo entender a qué se refieren.

Clasifíquese a These New Puritans bajo este distintivo. Sus integrantes (todos menores de 20 años) aún no habían nacido cuando el post punk empezaba a convertirse en un bonito recuerdo. Detestados por algunos, que los consideran mediocres advenedizos, inflados y frívolos (grabaron un tema de 15 minutos, a pedido del diseñador Hedi Slimane, para un desfile de modas de la casa Dior Homme), y elogiados por más, que además del ángulo angular, encuentran aspectos originales en su propuesta, estos ingleses fascinados por la numerología (“Músico y mágico son palabras similares. Es mejor tomar una idea pequeña, como la numerología, y lograr que signifique algo, en vez de tomar algo como la muerte y el amor y volverlo insignificante.”) y fanáticos de Wu Tang Clan, han lanzado hace poco su primer álbum, Beat Pyramid, a través de Domino y, oh sorpresa, Angular Records.

Y aunque hay un single y video más reciente (“Swords of Truth”), prefiero que escuchen y vean su fabuloso y perturbador “Elvis”. De preferencia, acompañados de un dermatólogo.

These New Puritans “Elvis”