Amanda Zelina “Obsessed”

5 cosas que puedes hacer mientras escuchas la canción:

1. Googlear otra vez su nombre. Probar todas las variantes: nombre completo, sobrenombre y apellido, apellido sin acento, nickname… Agregar cada nuevo hallazgo a tus bookmarks.

2. Escribirle un correo larguísimo en el que le preguntas por qué no contesta tus mails. Revisar de nuevo tu bandeja de entrada. También el spam. Nunca se sabe.

3. Volver a esa ventana que tienes abierta con su Facebook todo el tiempo y dejar otro comentario en su galería de fotos.

4. Inscribirte en una nueva red social. Enviarle una invitación para unirse o agregarla como amiga.

5. Enviarle un mensaje de texto: “Te mandé un mensajito de nuevo hace cinco minutos. ¿Estás con el celular apagado?”

Amanda Zelina “Obsessed”
Del álbum Love Me till I’m Me Again (2009)

Bill Callahan «Santa Maria»

Una pregunta constante en las entrevistas a Bill Callahan es por qué dejó de firmar sus discos como Smog, el seudónimo que lo acompañó en su peregrinaje lo-fi. Él, siempre imperturbable, escuetamente responde: “Necesitaba un cambio”. Bill también decidió asentarse en Austin, vivir esta etapa de su vida cerca al desierto. Quizá para olvidar a Joanna.

Callahan sueña con la canción perfecta, con aquella que brinde todas las respuestas. Se repite eso muchas veces en el silencio de su casa, en ese oasis que ha escogido para sobrevivir. En una tierra de exiliados, de descreídos, de ateos que solo creen en una sola cosa (o creían), esta noche Bill se siente más que nunca un personaje atormentado por las dudas y la desolación. Vaya ironía, esta vez “All Your Women Things” solo suena para ti.

Las últimas noches no puede dormir. Mira a un costado de la habitación, la ve allí, esperando por él: “Hagámoslo nuevamente”. No, en esta ocasión la four track no es la solución. Para no pensar, enciende la TV y ella le devuelve una frase que suena a consejo de barman: “Live together, die alone”. Imágenes incesantes, arreglos desnudos, una guitarra y un piano. Extraña la nostalgia de un Lucky compartido.

Revisa el catálogo de Merge. Debe trabajar, hacer una versión para celebrar el paso del tiempo: la fábrica de desarraigo y alienación cumple dos décadas. La música no apunta a ser un refugio en estas épocas. Cerca a la frontera, Bill se siente traspasado cada día por el rayo del sol y, por primera vez en su vida, completamente solo. Y créanlo, no hay nada más triste que la soledad de un barítono.

Una canción perdida en un EP que solo un melómano enfermizo puede recordar será tu catarsis. Será tu oración (vamos, permítete una mueca de sonrisa) para ella. Esta noche te vas a conceder una dosis de fe.

Bill Callahan “Santa Maria”
Del álbum Score! 20 Years of Merge Records(2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/4/24/2415963/bill%20callahan%20-%20santa%20maria.mp3]

The Bony King of Nowhere «Maria»

Bram Vanparys tiene 22 años y una canción con nombre de mujer. Por toda Amberes se comenta que Alas My Love, su primer disco, es el mejor álbum editado este año en Bélgica. Bram evita pronunciarse sobre las críticas que comparan su registro vocal con el de Thom Yorke, él no cree que su genoma sónico esté emparentado con el bardo de Oxford. También asociaron el nombre de su banda con cierta referencia citada por Radiohead en “There There”, la que alude a la serie animada Bagpuss. Como respuesta a esta casualidad de la cultura popular, así prefiere llamarla el joven belga, muestra a quien lo desee algún gato de Balthus. Lo que si acepta son las comparaciones con el folk alucinado de Devendra Banhart. Con el cantautor americano mantiene un activo intercambio epistolar y de líquidos espirituales: versos y melodías que cruzan el Atlántico acompañadas de botellas de vino de miel y absenta.

Vanparys le canta a la Virgen. A ella y a todas las inmaculadas presencias vislumbradas en la noche. Una canción desnuda para una imagen esperanzadora e histriónica: María y la muerte, una letanía que acompaña el viaje eterno. Una epifanía donde ella viste de blanco y negro y ante la ausencia del rojo, solo danza.

The Bony King of Nowhere “Maria”
Del álbum Alas My Love (2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/4/24/2415963/the%20bony%20king%20of%20nowhere%20-%20maria.mp3]
[ratings]

Entertainment for the Braindead «Souvenirs»

En 69 nos encanta el ukelele, y si esa delicada y sugerente guitarrita es tocada por una teutona, nuestro interés se incrementa exponencialmente. Julia Kotowski, natural de Colonia, es la única responsable tras Entertainment for the Braindead: compositora, productora y ejecutante de todos los instrumentos del bello catálogo de estirpe folk que conforman los tres ep (Hydrophobia, Hypersomnia y Seven) que ha editado hasta el momento. Fulgurante presencia, que no desentonaría como una chica Gilmore, ha llevado su música por el sendero marcado por Drake y se solaza con gracia en las suites contemplativamente bucólicas del Five Leaves Left.

Música para el viaje, para ver el tránsito de las estaciones y que sirvió a Julia de compañía durante su gira del 2008. Pequeños fragmentos de un pop evocador y bipolar.

Entertainment for the Braindead “Souvenirs”
Del Ep Seven (2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/4/24/2415963/entertainment%20for%20the%20braindead%20-%20souvenirs.mp3]
[ratings]

Kelli Ali “What to Do”

La artista antes conocida como Kelli Dayton se hace llamar ahora Kelli Ali. Más conocida en realidad como la vocalista original de los Sneaker Pimps, Kelli fue separada del grupo luego del aclamado Becoming X (del que se desprendieran hits como “Spin Spin Sugar” y “6 Underground”), supuestamente por razones creativas, pero más probablemente por purita envidia (uno de sus fundadores decidió ponerse al frente del micrófono), lo que la llevó a convertirse en solista a la fuerza, iniciando así una carrera que, lejos de insistir con el trip hop, la ha visto transitar por el dream pop y el rock and roll, y que acaba de recalar en el folk. Giro que ha incitado a las comparaciones con Goldfrapp, pero las diferencias entre el Seventh Tree y el el disco más reciente de Ali son evidentes. El Rocking Horse es decididamente más bucólico, por momentos casi medieval (notable lo de «The Savages»), y al mismo tiempo más psicodélico. Por otro lado, si Nick Drake hubiera decidido cambiar de sexo antes que de dimensión, quizás sonaría como Kelli en “What to Do”. Venganza literalmente dulce de Ali (de los Sneaker Pimps nadie quiso saber más).

Kelli Ali “What to Do”
Del álbum Rocking Horse (2008)

First Aid Kit “You’re Not Coming Home Tonight”

Y en el rubro de lolitas suecas, les presentamos a First Aid Kit, dos hermanitas (una de ellas con quinceañero recién celebrado) hinchas de Bright Eyes e inusitadas cultoras de un folk que bien podría hacer poner las barbas en remojo a, digamos, Devendra Banhart. De hecho, el delicado country de “You’re Not Coming Home Tonight” las insinúa también como aspirantes al cetro de Neko Case (¡69 también sabe hypear!). La reciente edición norteamericana de su EP Drunken Trees incluye además el cover de “Tiger Mountain Peasant Song” de Fleet Foxes, que las hiciera conocidas en la blogósfera, además de tres videos de canciones interpretadas, apropiadamente, en pleno bosque. Cuidado con el lobo nomás, niñas.

Lema: “We aim for the hearts, not the charts!” (que, si quisiéramos conservar la rima, podríamos traducir como “Queremos conquistar corazones, no escalar posiciones!”)

Si no te gusta, podria gustarte: Cher, Metallica

First Aid Kit “You’re Not Coming Home Tonight”
Del EP Drunken Trees (2008)

Hathaways, del indie al Ande

Todos tienen su guitarrita. Los rusos tienen la balalaika. Los sureños de Estados Unidos, el banjo. Los italianos, la mandolina. Los hawaianos, el ukulele. Los brasileños, el cavaquinho. Los Hathaways, el charango.

Y si para las guitarritas en el principio fue el laúd, para Kate Hathaway todo comenzó con sus estudios de etnomusicología en la universidad de Illinois, donde un profesor puso por primera vez en sus manos ese pequeño instrumento cuyo origen se disputan Perú y Bolivia. Hathaway, quien ya tenía cierto recorrido como cantante y compositora desde que empezara a tocar la guitarra a los 13 años, se enamoró de inmediato del charango. Romance que no tardaría en concretarse en canciones originales junto a su hermano menor James (a cargo de la guitarra), algunas de las cuales fueron reunidas en un EP titulado Hand Me Down.

Pero que no haya confusión, esto no es fusión. Aunque hay momentos en este disco, de estirpe más indie que india, en que el característico timbre del charango remite de inmediato a la tristeza andina (como en “Panda Sorrow Part One”), la mayor parte del tiempo su presencia no se siente “exótica”, sino más bien más orgánica (como en “The Experiment”). Sí, es indie folk, o, si quieren, charangocore.

Los Hathaway están en Lima desde hace algunos días (lástima que no viniera Anne), realizando diversas presentaciones, y todo parece indicar que se quedarán en nuestras tierras por un buen tiempo, viviendo la vida local.  ¿Hathaway en quechua no será huacatay?

Hathaways “Panda Sorrow Part One”
Del EP Hand Me Down (2008)

Hellsongs “Run to the Hills” (cover de Iron Maiden)

Para ponernos a tono con la presentación de Iron Maiden en Lima (por si vives debajo de una roca: es mañana), les ofrecemos esta degeneración en clave folk del “Run to the Hills”, a cargo de Hellsongs, trío sueco de “lounge metal” que con la edición de su álbum de covers Hymns in the Key of 666 parece haberse convertido para el heavy lo que Nouvelle Vague ha sido para el post punk. Una herejía cortesía de 69, el verdadero número de la bestia.

Hellsongs “Run to the Hills”
Del álbum Hymns In The Key Of 666 (2008)

Grizzly Bear «Two Weeks»

Un corazón puede ser una isla desierta, un puerto imposible de conquistar. Una melodía, el arreglo preciso; el objeto de deseo de cualquier músico que se precie de serlo. Grizzly Bear consigue ambas cosas con su último disco, Veckatimest. Ambicioso y épico, se propone como una especie de ejercicio de estilo y síntesis de la música popular americana: del pop solar de los 60, de la psicodelia y el folk que copulan desde que el flower power hace lo suyo entre nosotros. Preciosista, delicado e intenso a la vez, con un marcado cuidado por las voces y las orquestaciones, todo se va construyendo de menos a más en cada una de las 12 piezas que componen el nuevo proyecto de la banda de Brooklyn. Estos osos neoyorquinos, como su colega Panda Bear, abrazan con devoción lo mejor del catálogo de Brian Wilson: el piano luminoso y los juegos corales del grupo junto a Victoria Legrand de Beach House en “Two Weeks” demuestran que Fleet Foxes no están solos en la empresa de hacer suya la canción perfecta.

Grizzly Bear “Two Weeks”
Del álbum Veckatimest(2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/4/24/2415963/grizzly%20bear%20-%20two%20weeks.mp3]