Albondigón Asesino

Que te guste un grupo y quieras hacerle una versión tributo, chévere contigo, que quieras imprimirle tu sello personal, vaya y pase, pero que te encargues de destruirla con tus bramidos pensando que así es como aportas un nuevo matiz a un tema ya de por sí bueno es merecedor de un apaleo por parte de los muchachos de construcción civil.

Así, Gnarls Barkley no se dió cuenta que al rendir tributo a Radiohead y versionar «Reckoner» con ese vozarrón de becerro hambriento no iba a lograr otra cosa que destruir hasta niveles atómicos una canción que precisamente en su melodía sutilmente quejumbrosa se apoya para representar acaso el filón más fuerte de la banda de Oxford, el lamento (casi) silente y descorazonado. ¡Ah Gnarls!, si hasta parecía que te hubieras enterado que estaban por echarte harina y te iban a freír.

De ahí salimos con la trivia: ¿Cuáles serían las 69 mejores versiones y cuáles las 69 peores? El disco de covers de The Kooks y el disco de versiones de los Tenores de Mabela Martinez para cada ganador, respectivamente. Wilfredo Oliveros

Punk con mantequilla

No seré yo quien lance la primera piedra y acuse a Johnny Lydon de “venderse” al sistema y de “traicionar” al punk. Nada más lejos de mí. Y sí, todos tenemos que llevar un pan a la mesa. Pero… ¿un comercial de mantequilla? ¿La descreída voz de una generación promoviendo el consumo de un producto lácteo? ¿El subversivo Johhny Rotten siendo perseguido por vacas? Claro, no faltará quien aduzca que se trata de una provocación, de un acto de deliberado cinismo, pero, oh ironía, eso no se la cree nadie.

Quisiera seguir lamentando cómo un ícono de la rebelión se ha convertido en un ícono del resbalón, pero ya es la hora del lonchecito.

Never mind The Pistols, here’s the butter.

R.E.M. en Lima: parece mentira

Sólo porque no fui al concierto de R.E.M. no quiere decir que no me pueda imaginar cómo pudo haber sido. Aquí algunos de los momentos más estelares de una noche inolvidable:

1. El festival se inicia con Cementerio Club, quienes deciden dejar de lado su propio repertorio y se despachan con irresistibles covers de la primera época de los Beatles, causando una histeria entre las damas allí presentes que no se veía desde 1964. El clímax llegó con “I Saw Her Standing There”, que provocó desmayos incluso entre la asistencia masculina. Porque hasta el más macho se enamora de la música de los Fab Four.

2. Siguen los Turbopótamos. Concientes de que será difícil superar la performance anterior, optan por una jugada maestra: tocar los grandes éxitos de R.E.M. Es así como se suceden canciones como “Man on the Moon”, “Orange Crush” y “Bang and Blame”. La concurrencia las recibe apoteósicamente, y se maravilla especialmente ante la escalofriante imitación que el cantante hace de la voz de Stipe. Cierra la actuación con una versión ska de “What’s the Frequency, Kenneth?”

3. Es el turno de los teloneros internacionales. Pero ay, Travis no aparece por ningún lado. Desesperados, los organizadores deciden acudir a los Animal Collective (aún en Lima luego de su presentación la noche anterior), los cuales, fieles a su propuesta rompeesquemas, tocan un popurrí de los temas más feos y menos conocidos de Travis, enterrando la reputación del grupo escocés en quince minutos de infamia.

4. Por fin, lo que todos esperaban. ¡R.E.M.! El pelado se mete al público al bolsillo desde el vamos al aparecer con la camiseta rosada del Sport Boys, tradicional equipo de fútbol (del cual Cocker es dolido hincha) que acaba de descender a segunda división. Casi como redondeando el homenaje, la banda arranca con “Losing My Religion”.

5. El grupo se manda con la apocalíptica “It’s the End of the World As We Know It”, y la gente, más que ponerse las pilas, se pone epiléptica. Lo más saltante es que a mitad de la canción, Stipe la empalma con un vertiginoso “Yo quiero que escuches la imagen de mi alma que te ama y te adora como una aventura que nadie ha gozado”. And I feel fine.

6. Comienzan a sonar las notas de “Everybody Hurts” cuando ocurre un apagón general en Lima. Pese a ello, Stipe continúa cantando, a voz en cuello, siendo acompañado primero por todos los asistentes, y luego por la ciudad entera. Todos prenden sus encendedores. Empieza a llover.

7. Regresa el fluido eléctrico y, oh sorpresa, Morrissey aparece en el escenario junto a Stipe. Los espectadores estallan en júbilo y se disponen a ser testigos de una alocada interpretación de “Dancing in the Streets” (sí, es noche de covers) que hará olvidar para siempre la de Jagger y Bowie.

8. Visiblemente emocionado, el vocalista de R.E.M. anuncia que este es el último concierto de los atenienses, que ya dieron todo lo que pudieron y que no quieren convertirse en los Rolling Stones. Nadie les cree, por supuesto.

9. Visiblemente perturbado ante tanto escepticismo, Stipe recurre a una salida teatral, declarando, “Tengo algo que confesarles: ¡Soy gay!”. El público responde con un “¡Ya lo sabíamos!”. El cantante no se amilana, e invita a subir al escenario y a salir del closet a todos los que ya no quieran reprimir más su opción sexual. De esta manera principia un desfile de renuncias heterosexuales ante el micrófono que por momentos asemeja un concurso de belleza interbarrial: “Soy Miss Bellavista”, “Soy Miss Mirones”, “Soy Miss Matute”.

10. Un Mike Mills vestido con camisa multicolor toma el micrófono y llama a escena a Juaneco y su Combo (a los dos Juaneco y su Combo). Así es, señores, “Shiny Happy People” en versión cumbia! Stipe se limita a bailar, fracasando miserablemente en su intento de seguir el ritmo amazónico. Everybody sucks.

11. Los R.E.M. cierran con la hermosa “The One I Love” (que dedican a Miss Mainstream), abandonan el escenario y el concierto “termina”. El respetable inicia el rito acostumbrado y canta “No se va, no se va, arién no se va” y “Olé, olé, olé, estaic, estaic”. No tiene que esperar mucho, pues se prenden nuevamente las luces y aparece… Travis (quienes, con demasiados piscos sour encima, se habían equivocado de estadio, dando a parar en las inmediaciones del de Alianza Lima, siendo asaltados y despojados de todas sus pertenencias). Empiezan su set, muy apropiadamente, con “Why Does It Always Rain On Me?”, momento exacto en que deja de llover y de haber público.

Megapuss “Adam & Steve”

Definitivamente, Devendra Banhart no pasa desapercibido. Puedes comulgar o no con su rollo folkie psicodélico, te puede parecer un pastrulo hippie que se equivocó de época (de hecho con el estilacho que se maneja deja como yuppies a los aspirantes a artistas comprometidos en olor a incienso), pero es innegable que sus proyectos –por lo sónico y/o visual- siempre generan interés. La nueva propuesta del músico norteamericano-venezolano es Megapuss, un divertimento pop jazz junto a Greg Rogove (Priestbird) y Fabrizio Moretti (The Strokes, Little Joy) con los cuales ha editado Surfing. Desde la portada queda claro que nos encontramos con otra provocación en clave Banhart. Una jam que toma de donde se le antoja y que hace del pastiche su espacio ideal para experimentar. «Adam & Steve» ilustra juguetonamente las intenciones del trío: carnaval, humor en onda Jackass o Sacha Baron Cohen, surrealismo estilo L.A. Amapola sound en su mejor forma.

Megapuss “Adam & Steve”
Del álbum Surfing (2008)

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¿The Jesus and Mary and Scarlett en Lima?

No nos hace mucha gracia ayudar a esparcir un rumor sin fundamento, pero esta vez no podemos evitarlo, por culpa de esa rubia debilidad. Según un comunicado de prensa reciente, “se vocea” la aparición “sorpresa” de Scarlett Johansson en el próximo concierto de Jesus and Mary Chain en Lima, quien buscaría “quizá” en algún país sudamericano la “posibilidad” de relajarse y dedicarse a una de sus aficiones como es el canto (sic: las comillas son cortesía de la casa). Todo porque al parecer la lista de requisitos técnicos de la banda la menciona como parte de los coros. Estimados Jesus and Mary Reid, ¿no es hora ya de actualizar la lista que presentaron para Coachella?

No queremos pensar que detrás de esta especulación haya la intención de vender más entradas. Después de todo, tratándose del grupo del que se trata, no debería hacer falta ese tipo de estrategias. Lo cual no quita que, fans ya más que periodistas, usemos nuestra ilusión y, sí, soñemos inocentemente con ver y escuchar a ScarJo en carne y directo.

Mientras nos dejamos engatusar con esa posibilidad, los dejamos con un cover de Tom Waits, apropiado para la ocasión.

Scarlett Johansson “Innocent When You Dream”

Alicia Keys y Jack White “Another Way To Die”

Si musicalmente el héroe de la saga cinematográfica del agente 007 siempre ha sido el inmortal tema de John Barry, los malos de la película han sido, en general, las canciones principales: “A View to a Kill”, “The World Is Not Enough”, “You Know My Name”… ¿dónde está mi licencia para matar? El nuevo villano se llama “Another Way To Die”, y es el tema promocional de la próxima película de James Bond, Quantum of Solace. Si Alicia Keys y Jack White juntos en una canción te parece una mala idea, escuchar su mediocre sancochado de White Stripes con orquesta y coros es una todavía peor. Cero ritmo, cero blues, cero soul. No hablemos ya del video, barato en todos los sentidos. Monse, Bien Monse.

Alicia Keys y Jack White “Another Way To Die”

Idolos históricos

Si no crees en la reencarnación, échale un vistazo a estas esculturas de la antigüedad. Tal parece que el Rey del Rock fue alguna vez un cónsul romano (si no una divinidad capilar), y que el Rey del Pop fue en su otra vida un faraón egipcio, con los mismos problemas dermatológicos, y a nombre de quien probablemente también se sacrificaba niños.

Próximamente: nuestras propias esculturas como esclavos griegos/mártires de la caligrafía.

Rapear puede ser dañino para la salud

Ha nacido un nuevo estilo musical: el histericore. Su creador: Jesus Was A Black Jew Productions. Su estrella: Soulja Girl.

O al menos eso era lo que pensaba hasta que me enteré de la historia de la canción que sigue. Resulta que una morena se subió a un tren subterráneo en Estados Unidos y se puso a cantar un tema de Soulja Boy, uno de los raperos más famosos del momento, pero no para pedir que la apoyen en ese sentido sino simplemente porque le daba la gana. Lo hacía a voz en cuello, mientras se dirigía a una dulce ancianita a la que no le quedó más remedio que soportar aterrorizada la maniática interpretación de la autodenominada Soulja Girl. Hasta que llegó el momento en que alguien le pidió que se calmara. Pero la rapera, ay, siguió rapeando. Y mientras más le pedían que se calmara, más gritaba, hasta un punto en que se rayó por completo. Todo mientras alguien filmaba el escándalo, que luego sería pasto de noticieros y delicia de quienes disfrutan viendo el lado salvaje de la vida por YouTube.

Fue así que un ingenioso DJ que se hace llamar Jesus Was a Black Jew (sabías, no?) Productions sampleó, no la parte en la que Soulja Girl rapea, sino en la que se vuelve histérica, especialmente cuando repite una y otra vez “I’m pressing charges” (“Voy a presentar cargos”: sí, la loquita amenaza con poner a la ley en contra de sus víctimas!). Y es que la cadencia con que Soulja Girl da rienda suelta a su ira es la definición misma del rapeo. Ira que es aprovechada por lo demás para llevar genialmente el tema por los predios del gangsta rap. En comparación, 2Pac es un bebé de teta.