Están las mujeres que aman demasiado, y están los hombres que aman a demasiadas. Vehemencia y grandiosidad sonoras de la escuela Tears for Fears que enfatizan la arrogante declaración de falta de principios de un rompecorazones.
The Big Pink “Dominos”
Del álbum A Brief History of Love (2009)
“Pronto a ser estrenada en nuestra capital bajo el título de Intriga en Londres (en Francia será exhibida como François Le Fou), la co-producción peruano-inglesa I’ll Never Be Alain Delon está lejos del brillo y glamour de los éxitos de taquilla hollywoodenses, y resulta siendo un fiasco total. Filmada en blanco y negro (acaso para disimular su inocultable bajo presupuesto), la supuesta “historia” que desarrolla la película es en realidad una sucesión de escenas inconexas, absurdas y para el olvido (la mujer dejándose abrazar desganadamente por su pareja, el trío que baja apuradamente por las escaleras, el bailecito) en las que predomina una glorificación de la violencia (incluyendo la doméstica) y el cigarrillo, dando así un mal ejemplo a la juventud. Pierdo el tiempo en decir que las actuaciones son deplorables, los efectos especiales ridículos, las supuestas tomas en exteriores clamorosamente falsas (nunca he visto un Trafalgar Square tan de utilería barata) y las coreografías fallidas (¿qué hace la actriz con ese fuckin sombrero?). Ni siquiera hay un mensaje que redima a este filme, de corazón más bien negro, y que esperamos que no sea el inicio de una nueva ola que subvierta el orden establecido. Quizás lo único que se salva es la música, una inquietante mezcla de rhythm and blues con electrónica sobre el cual se desliza una suerte de lamento existencial.
En suma, damos gracias a Dios que no es Alain Delon.”
Basada en un clásico de la literatura infantil de habla inglesa (que sólo tiene… ¡diez oraciones!), la esperadísima versión cinematográfica de Where the Wild Things Are tiene como artífices y colaboradores a algo así como el dream team de la cooltura pop: empezando por su director, el imaginativo e inquieto Spike Jonze (uno de mis héroes personales); siguiendo con su co-guionista, el novelista y editor Dave Eggers (una especie de Rey Midas, no, Gastón Acurio, de las letras norteamericanas, y quien además ha escrito una novela inspirada en la película); continuando con Karen O, vocalista de los Yeah Yeah Yeahs, encargada del soundtrack y quien a su vez ha reunido para esta ocasión a lo más graneado de la escena musical indie de su país (como en el caso de la adorable canción -con su coro de niños más- que ya no sé si es excusa o razón para este post); y rematando con Geoff McFetridge, capo del diseño y creador de toda la gráfica relacionada con la cinta (desde los créditos iniciales hasta merchandising que incluye una línea de skateboards: conocidas son las vinculaciones de Jonze con esta subcultura), e ilustrador de la preciosa portada que adorna la nueva edición de una revista de música que no es 69.
Karen O and the Kids “All Is Love”
Del álbum Where the Wild Things Are (2009)
Con un copete que ni Elvis o Morrissey en sus mejores épocas, la hermana menos agraciada de Uma Thurman, quien continúa cultivando ese look andrógino que la convierte en la Annie Lennox de los dosmiles, parece terminar venciendo la resistencia de los asistentes a una desabrida fiesta virtual donde abundan miradas furtivas de desconfianza (¿tensión racial quizás?). Desconfianza que a propósito yo mismo sentía inicialmente con respecto a su música -que consideraba un mero holograma de los ochenta- y que ha ido cediendo a la credulidad ante cada potente single de la pelo de zanahoria.
La Roux “I’m Not Your Toy”
Del álbum La Roux (2009)
No sé si esa haya sido la intención, pero encuentro deliciosamente irónica la parsimonia con que en “1, 2, 3, Partyy!” se entona la proverbial enumeración que da acelerado inicio a tantas otras miles de canciones pop. Y no se trata de un chiste monse tipo “uno, dos, tres, catorce”. Más bien parece ser algo así como una declaración jurada de la edad de sus integrantes -todos de base cinco- al tiempo que un divertido contrapunto a la desbordante vitalidad del tema en sí (digamos que cierto video de los Ramones le quedaría clavado), y con el cual la banda de Boston evidencia una frescura que otras de su misma promoción, como R.E.M. o Depeche Mode (excúsenme mientras escupo al cielo), han perdido hace mucho, mucho tiempo. Así que por esta vez, y sólo por esta vez, me veo obligado a traicionar mi lema, “No confíes en una banda mayor de 30 años”.
Mission of Burma “1, 2, 3, Partyy”
Del álbum The Sound the Speed the Light (2009)
Haber escuchado a Jimi Hendrix y Cream durante la grabación de su álbum, y elegido a Josh Homme de Queens of the Stone Age como productor se hacen sentir de manera especial en este tema (sobre todo en la impresionante batería), que saca a relucir el lado más duro de la banda británica. ¿Indie metal? ¿Brit stoner? ¿Hardcore Monkeys? No sé cuál sea la etiqueta más apropiada, pero apuesto a que luces bien en el pogo.
Qué mejor que la rectangularidad del Lego para representar en tres dimensiones la ahora entrañable estética de los videojuegos de 8 bits. Portentoso homenaje que me hace recordar con tristeza mi niñez sin techo. Y sin puerta, ni ventanas, pues, verdadero lego (o lelo) en la materia, no podía armar siquiera una maldita casa.