En esta canción que dispara a todos lados pero da en el blanco (y sobre todo en lo negro), Rihanna, de la mano de Nicki Minaj, parece haber sido poseída por los espíritus de Beyoncé, Robyn, Gwen Stefani y M.I.A. ¡Ay qué rico!
Rihanna con Nicki Minaj“Raining Men”
Del album Loud (2010)
Los Museum of Bellas Artes se unen a esa familia ligeramente incestuosa que conforman The Tough Alliance, Air France y JJ, y nos entregan una primorosa muestra de eso que aún no se deja etiquetar bien, pero que algunos se han esforzado en llamar “post rave bliss”, “Balearic disco” o “beach foam pop”, ese electropop de atmósferas hipnotizantes, coros etéreos y leve aire tropical que le prende velitas a St. Etienne, exhibe pasaporte sueco y mantiene un misterioso perfil bajo. Como si El Principito bailara en una rave celestial.
No importa cuántos gatitos se esfuerce en matar Dios, la explosión demográfica felina continúa su onda expansiva en internet. Tanto así que 69, que hasta ahora había sido un blog a prueba de lolcats, ha tenido que sucumbir ante Socky y Daisy, una pareja de mininos ingleses que emprende un divertido viaje turístico por España, entre encantadores collages animados y una canción que podría ser de Death Cab for Cutie, si Ben Gibbard tomara más sol y más Rioja.
El esperadísimo regreso de nuestra francesa favorita ocurre a través de una oda a la música que curiosamente no suena tan festiva como las canciones que la hicieron conocida y que más bien la muestra un poco más grave, más urgente. Como si le hubiera agregado Kraftwerk a su Erasure. Todo esto sin ceder un centímetro de pista de baile. C’est l’amour du groove.