Imagina que Jack White (The White Stripes) se juntara con Alison Mosshart (The Kills) y… esperen, pero si eso ya ocurrió!
Band of Skulls “I Know What I Am”
Del álbum Baby Darling Doll Face Honey (2009)
Imagina que Jack White (The White Stripes) se juntara con Alison Mosshart (The Kills) y… esperen, pero si eso ya ocurrió!
Band of Skulls “I Know What I Am”
Del álbum Baby Darling Doll Face Honey (2009)
Ni las nativas de Borneo escapan de la impaciencia, el rencor, los celos, la desazón o un novio desconsiderado. ¡Pero qué bonito se quejan! Si no hay que escuchar a Zee Avi, malaya salerosa que en la letra de “Bitter Heart” soporta estoicamente los desplantes del ser amado pero que en la música (¿existe el jazz indie pop?) pareciera estar cantando “Don’t worry, be happy”. Tomen nota, limeñas.
Zee Avi “Bitter Heart”
Del álbum Zee Avi (2009)
Las Luscious Jackson salen de la clandestinidad, le pasan la voz a Feist y se prestan un ratito la guitarra de Noel Gallagher. Tutti groovy.
Elizabeth & The Catapult “Taller Children”
Del álbum Taller Children (2009)
Alec Empire conoce a Kim Wilde y forma Crystal Castles en Francia. Le hype du jour.
Kap Bambino “Dead Lazers”
Del álbum Blacklist (2009)

Si “Pussywillow” fuera un asesinato y The Coathangers las homicidas, esto es lo que se encontraría en la escena del crimen:
-Un vinilo del “Rock Lobster” de B-52’s
-El silbato de “Bad Girls” de Donna Summer
-El estuche vacío del CD Dig Me Out de Sleater-Kinney
-Una cinta de VHS con el video de “Close to Me” de The Cure
-Un ejemplar del libro Riot Grrrl: Revolution Girl Style Now!
-Un poster del Dirty de Sonic Youth
-Un ejemplar de 69 con la foto de The Donnas pintarrajeadas de bigotes
-Una tira de condones sin usar
-Cuatro calzones
The Coathangers “Pussywillow”
Del álbum Scramble (2009)
Bram Vanparys tiene 22 años y una canción con nombre de mujer. Por toda Amberes se comenta que Alas My Love, su primer disco, es el mejor álbum editado este año en Bélgica. Bram evita pronunciarse sobre las críticas que comparan su registro vocal con el de Thom Yorke, él no cree que su genoma sónico esté emparentado con el bardo de Oxford. También asociaron el nombre de su banda con cierta referencia citada por Radiohead en “There There”, la que alude a la serie animada Bagpuss. Como respuesta a esta casualidad de la cultura popular, así prefiere llamarla el joven belga, muestra a quien lo desee algún gato de Balthus. Lo que si acepta son las comparaciones con el folk alucinado de Devendra Banhart. Con el cantautor americano mantiene un activo intercambio epistolar y de líquidos espirituales: versos y melodías que cruzan el Atlántico acompañadas de botellas de vino de miel y absenta.
Vanparys le canta a la Virgen. A ella y a todas las inmaculadas presencias vislumbradas en la noche. Una canción desnuda para una imagen esperanzadora e histriónica: María y la muerte, una letanía que acompaña el viaje eterno. Una epifanía donde ella viste de blanco y negro y ante la ausencia del rojo, solo danza.
The Bony King of Nowhere “Maria”
Del álbum Alas My Love (2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/4/24/2415963/the%20bony%20king%20of%20nowhere%20-%20maria.mp3]
[ratings]

El resplandor de un cigarrillo describe una parábola vacilante y alumbra tenuemente el rostro sin expresión de una mujer. Todo es silencio en esa habitación sombría donde Barry White suena a todo volumen e invita a hacer el amor sin límites. Pero los oídos de la soledad sólo perciben un bolero desgarrado, la banda sonora de una desesperación que ya nada espera. Otra vez el Lucky Strike inicia su recorrido, revelando por un instante el filo consolador de una navaja, y anunciando el viaje final de la noche.
Fredda “Barry White”
Del álbum Le Pop: Les Filles (2009)

Espero no equivocarme o exagerar al afirmar que Futomomo Satisfaction es hoy por hoy el mejor grupo de trombonistas japonesas en bikini de todo el mundo. Como salidas del sueño húmedo de un otaku melómano, estas nenas causaron revuelo hace algunas semanas en el festival SXSW no sólo con sus breves atuendos y sus incongruentes instrumentos, sino también con un repertorio que incluye desde covers de jazz y punk hasta temas propios en los que se pasean de un género a otro con el mismo desparpajo con que exhiben sus piernas (futomomo significa muslo). En “Goro Goro Nyang”, por ejemplo, los sorpresivos cambios de ritmo van revelando cadencias easy listening, una voz femenina a lo Cibo Matto, guitarras hard rock, coros hardcore y hasta un contrapunto vocal masculino que más parece sacado de un karaoke (me huele que alguien tiene el Fabulosos Calavera en su mesa de noche). No es difícil imaginarlas tocando en un improbable Kill Bill 3 o en un remake bizarro de Faster, Pussycat! Kill! Kill! No me digas que no te avisé, Quentin.
Futomomo Satisfaction “Goro Goro Nyang”
A diferencia de las africanas, las tribus neozelandesas se comunican no sólo por medio de tambores, sino también de xilófonos y sintetizadores. Es común además que los mensajeros se engolosinen con sus instrumentos, y que las noticias más simples tomen más tiempo del necesario para transmitirse (la constitución de ese país isleño tardó tres años en ser divulgada). También es sabido que la mayoría de sucesos difundidos suelen estar referidos a delitos cometidos por animales nativos. Monos, principalmente.
Princess Chelsea “Monkey Eats Bananas”
Una playa inmensa donde las olas no dejan de reventar durante todo el día. A ella llega Russ Meyer para rodar su nueva película. Tumbada en la arena, Tura Satana fuma todo lo que tiene a su alcance. Alguien del equipo de producción comenta que extraña a The Raveonettes, a los del Chaing Gang of Love: sensualidad y caos resueltos en menos de 3 minutos, mientras le muestra a su amigo una foto de la inacabable Sharin Foo. Cae la noche, a Tura el maquillaje ya se le terminó de correr, y tira las botas taco aguja a un lado del remolque. Recuerda 1965, y la mueca de lo que pudo haber sido una sonrisa se dibuja en su rostro. Apura un trago mientras escucha al mar terminar su recorrido accidentado sobre la costa en forma de una resaca de espuma interminable. El silencio de aquel lugar se ve interrumpido por la música que parece venir desde los sesentas traída por el rumor de las olas: por un momento, Tura piensa en Serie B, los muchachos de la producción en que les gustaría estar en New York y ver en vivo a los responsables de esa sucia descarga eléctrica. “The Vandelles” murmura uno de ellos, la actriz fetiche de Meyer cala hondo de su cigarro y espera que la canción y el océano sean uno para poder terminar de soñar.
The Vandelles “Going Downtown”
Del álbum Del Black Aloha (2009)
[audio:http://boxstr.net/files/7230458_wnj8x/the%20vandelles%20-%20going%20downtown.mp3]