Amanece en Los Angeles, y una manera de escapar a la rutina y el marasmo es bailar. Los suburbios, las grandes autopistas y las calles de Hollywood ven el desplazamiento de un grupo de jóvenes que dejan a sus cuerpos en plena libertad para expresarlo todo. Coreografías en permanente evolución bajo un sol que tiende al rosado. The Presets y su electrónica de pulso nocturno, tal como el corazón de la ciudad donde transcurre el video, demuestran que DFA no está solo en el panorama de remecer el mundo con singles hedonistas y explosivos. Anochece sobre la gran urbe y, como siempre, el hombre busca el fuego y la danza para encontrarse a sí mismo.
The Presets “If I Know You”
Del álbum Apocalypso(2008)
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El humor sin duda es terapéutico. Sin embargo, ni la sorna e ironía pop de los Flight of the Conchords disipan el temor que uno pueda sentir ante semejante imagen: ver junto y revuelto a todo tu pasado amoroso, un coro de “angelicales” ex-novias cantando a tus espaldas. Algo que ni el Rob Gordon de High Fidelity o el Bertrand Morane de L’homme qui aimait les femmes podrían saber cómo capear. Los eternos desencuentros provocados por la inconveniencia de la convivencia entre él y ellas. Fobias, paranoia y… amor en inevitable comunión por los siglos de los siglos. Amen(se).
Flight of the Conchords “Carol Brown”
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Islandia es tierra de artistas eclécticos y arriesgados, alejados de los convencionalismos. Entre los más recientes, basta con nombrar a Sin Fang Bous para darnos una idea de la creatividad de dicha escena. Emiliana Torrini acaba de editar el tercer single de su último disco Me and Armini, un trabajo que privilegia, como en sus anteriores álbumes, la diversidad sonora, el ludismo en los arreglos y, sobre todo, una voz que aporta calor y color a todo el conjunto. Además, el video confirma que la influencia de su compatriota más famosa (¡aquel cisne de la entrega del Oscar!) no solo se da en lo sonoro.
Emiliana Torrini “Jungle Drum”
Del álbum Me and Armini(2008)
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Resulta difícil saciar las expectativas del público cuando has despertado tanto interés con tu debut discográfico. Esa situación harto traumática para algunos proyectos al parecer será resuelta con éxito por Elvis Perkins. En pleno revival de la escena folk americana, el cantautor lanzó en el 2007 Ash Wednesday, álbum que generó las inevitables comparaciones con Dylan y Coen. Ciertamente, Perkins demostró con temas como “While You Were Sleeping” y “All the Night Without Love” que no era un clon homogeneizado e insulso de los referentes de la escena folk, y que contaba con una propia voz, luminosa y sentida a pesar de bordear casi siempre la tragedia en sus agridulces líricas.
Dos años después retorna con Elvis in Dearland, que es también el nombre de la banda que lo acompaña desde el principio de su carrera. Afortunadamente, el miércoles de ceniza ha seguido la progresión correcta y no se ha convertido en un calvario: su particular y cansina forma de arrastrar las palabras, las figuras espectrales de amores presentes/ausentes perviven en sus canciones. Cuántas veces en el pop se ha dicho “te amo, nena”, Elvis tiene la gracia consigo, y su declaración, entre susurros de medianoche y arreglos preciosos, es digna del mejor sábado de gloria.
Siempre me resultará difícil explicar por qué las bandas británicas como Doves no han terminado por invadir el mundo. La lista de grupos que se han quedado en el camino es considerable: Supergrass, Manic Street Preachers, Pulp, Arctic Monkeys, Elbow, etc., la armada británica siempre ha fracasado en su intento de hacer suyas las costas al otro lado del Atlántico. Hablo por supuesto de copar los grandes espacios de difusión, pues es claro que la crítica y el público del circuito independiente siempre los ha respaldado. Quizá es que su propuesta es demasiado nacionalista: sabido es que el discurso musical en las islas británicas no se desarrolla de espaldas a su público objetivo, es decir a la common people que ve Top of the Pops (¿habrán cambiado a Pitchfork TV?), lee el NME para enterarse del nuevo single de la nueva banda que cambiará el panorama musical y que luego cantará hasta que las bebidas espirituosas y el barro se lo permita en el Glastonbury de rigor. Parece que el resto del mundo no está preparado aún para esa nueva ola que nunca acabó por envolver a todos en su corriente.
El trío de Manchester siempre ha tenido lo principal para conquistar el corazón melómano: grandes canciones. Desde Lost Souls lo de ellos ha sido desplegar un arsenal de singles épicos, himnos que destilan poesía urbana sin ínfulas culturosas, historias de desencanto y esperanza a pesar de los cielos grises que acompañan la rutina, la contundencia de una banda de rock que incorpora con naturalidad texturas electrónicas y sonidos de vanguardia. Ahora Doves lanza el video de “Kingdom of Rust”, primer single y título de su cuarto álbum. Como en los clips de Panda Bear y Goldfrapp, todos los caminos llevan hacia el mar. Una historia de expiación y libertad, bellas imágenes para recordar la importancia de olvidar.
Doves “Kingdom of Rust”
Del álbum Kingdom of Rust (2009)
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La espera por la nueva Amy Winehouse ha terminado. Y es que a estas alturas, ya nadie quiere una nueva Amy Winehouse. Simplemente queremos algo nuevo. Así eso nuevo haya que buscarlo, otra vez, en el tocadiscos de la abuela. Y en su baúl. Con un look decididamente vintage y un perturbador peinado, mezcla de mullet y beehive, que también es un desafío a la gravedad (y rogamos no cunda), VV Brown está cantada como la sensación británica del retro pop para este 2009. Ya el año pasado había llamado la atención (para este blog, un poquito demasiado tarde) con “Crying Blood”, un movedizo tema que no puedo sacar de mi cabeza desde hace días, y en cuyo video, de estética ochentera, luce como una Grace Jones que la está pasando muy bien. Y ahora, con la cautivadora “L.E.AV.E.”, Vanessa nos entrega una especie de doo-wop de filo punk (¿doo-wop it yourself?) que ciertamente alimenta las expectativas con respecto a su próximo y primer disco, Travelling Like the Light. ¡Está que rompe la morena!
Natasha Khan se siente cómoda en la penumbra, en ese reino de oscuras sonoridades que heredó de Siouxsie Sioux. Eso lo evidenció desde Fur & Gold su debut discográfico bajo el nombre de Bat for Lashes. Próximo a editarse Two Suns (el 6 de abril de este año) en este nuevo episodio Natasha mantiene esa estética que mezcla misticismo y exotismo, en una especie de Halloween tribal. La artista inglesa suele encubrir su propuesta y valerse de alter egos y veladas referencias que pueden llegar a ser un arma de doble filo (no hay que recurrir a las imposturas, mi querida Natasha). Preferimos los momentos en que su discurso se acerca a la Björk más electrónica, como en el tema que les ofrecemos de adelanto: provocación y contundencia rítmica para la tormenta emocional a la que nos tiene acostumbrados.
Bat for Lashes“Pearl’s Dream”
Del álbum Two Suns (2009)
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¿La Casa Azul en italiano? Esa es la primera impresión que te deja escuchar “L’Anarchica Pugliese”, un irresistible festival de trompetas y palmadas que sirven de marco para la historia de un chico que se enamora de una anarquista (nunca pensé que la política me haría mover la cabeza de esa manera). Pero el líder y guía de Fitness Forever, Carlos Valderrama (no la afroblonda estrella colombiana de fútbol), también comparte con Guille Milkyway, aparte de la amistad, el sentido de la ironía, el fervor por la música y estética pop de los sesenta, y la devoción por Bacharach (explicitada por si fuera poco en una canción con ese título). Y fue quizás debido a esas correspondencias que el sello español Elefant decidió lanzar el álbum debut de este cuarteto de origen napolitano, por lo demás orgullosos herederos de aquella tradición cancionística que nos diera figuras como Rita Pavone, Massimo Ranieri y Peppino Di Capri (quien estuvo a punto de participar como invitado en el álbum), y que amenazan ser lo mejor en venir de Italia desde Umberto Tozzi (y Sabrina Salerno). ¡Gracias San Remo por el milagro concedido!
Jeremy Jay pierde ciudades para hacer canciones. En tránsito permanente entre Los Angeles y Paris se da el tiempo para escribir el material de su segundo disco. Tras A Place Where We Could Go y su romanticismo rebosante de criaturas celestiales, esta versión hetero de Patrick Wolf demuestra que lo suyo es hacer música para el viaje, sonidos que hacen pensar en el Bowie de los días en Berlín, en las melodías luminosas de The Go-Betweens, espíritu retro que no limita la propuesta del artista de K Records: guitarras frescas e inmediatas para acompañar historias sin final feliz, la receta que no tiene pierde en el universo pop.
Jeremy Jay “In This Lonely Town”
Del álbum Slow Dance(2009)
[audio:http://boxstr.net/files/4831332_slhrl/jeremy%20jay%20-%20in%20this%20lonely%20town.mp3]
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Según esta socarrona pero certera taxonomía, las bandas de heavy metal eligen su nombre a partir de una de las siguientes megacategorías: muerte, religión, animales, cosas mortales y errores ortográficos intencionados (aunque hay otras fuentes de inspiración bautismal que no encajan necesariamente en dichos ejes, como las referencias a la obra del involuntariamente metalero William Faulkner, o la autoreferencial palabra “metal”). Todos los clichés están cubiertos en esta clasificación, que felizmente no se excedió de irónica y no fue diseñada en el tipo de letra retorcido e ilegible que caracteriza la gráfica metalera.