Kylie Minogue en Lima

Personalmente nunca me he considerado fanática incondicional de la Minogue, pero si sigo su música es a partir de Fever, el álbum que la catapultó al estrellato y el motivo por el cual es reconocida incipientemente en América Latina. De esto último podemos culpar a las radios locales.

Pero basta de rollos, y vayamos al directo. La gente fue llegando de a pocos, la puntualidad que nos caracteriza por supuesto ocasionó que el evento empiece una hora después de lo programado. La espera, en plena lluvia, desesperaba pero sabía que el espectáculo prometía, o al menos eso era lo que nos pintaban los comentarios provenientes de otras tierras, el directo de la pequeña australiana tiene fama de ser vibrante.

Eran ya casi las diez de la noche cuando las luces se apagaron, la música de las promos bajaron (por fin) y la pantalla gigante casi 3D empieza su propio espectáculo: un show visualmente excitante, nadie deseaba que sus ojos o sus cámaras se perdieran algún detalle, todo comenzaba con Kylie interpretando «Speakerphone». Algo habitual de su trabajo en vivo es que ella acostumbra a tocar versiones extendidas o remixes de algunas de sus canciones con la finalidad de desencadenar un ambiente de fiesta total, y para Lima no haría la excepción.

La fiesta continuaría con el que es su máximo hit, «Can’t Get You Out of My Head», sample de «Blue Monday» incluido. Momento preciso para que la gente recuerde el verano del 2001, y salte y baile como loca, literalmente. Luego seguirían más éxitos del Fever, como «Slow» o «In Your Eyes». Los momentos más tibios de la noche se pueden atribuir a la interpretación de su repertorio menos conocido aquí («Your Disco Needs You», «Step Back In Time» y «Spinnin’ Around»), pero reconocidos bombazos en las discotecas británicas.

La puesta en escena fue perfecta, parecía que el error no cabia por ningún lado, y de paso, la improvisación o la idea de que a la mini diva se le ocurriese cumplir alguna petición de los fans. Su evidente malestar en la garganta fue un problema a lo largo del concierto, pero se le perdonaba todo en esa fría noche limeña, su carisma permitía inclusive pasar por alto el disfuerzo de ponerse un chullo (¿habrá sido Benneton?). Algo que incluso ella misma terminaba por reconocer al decir que seguramente se vería tonta con el dichoso gorrito.

El concierto cubrió las expectativas, Kylie encantó y el espectáculo de los bailarines y músicos resultó impecable, en el escenario todo fue prácticamente irreprochable. No se puede decir lo mismo del respetable que concurrió aquella noche a ver a la Minogue. Mientras los fanáticos más devotos desataban la alegría contenida luego de tantos años de espera, el resto de público (es decir, la mayoría) quedó paralizado, casi inerte, quiero creer que atónitos por la magnitud del espectáculo. Detalle curioso, parece que un grueso de la concurrencia aún no está acostumbrada a que en los conciertos existe el encore o falso final: hubo gente que luego de «Kids» se empezó a retirar de la fría explanada de Ate.

El concierto pudo haber sido más largo, pues faltaron indispensables como «Love at First Sight» o «I Should Be So Lucky», pero la garganta de la australiana no daba para más, y concluyó con el fabuloso «In My Arms».

Saliendo del concierto pude corroborar que estrellas como Kylie nunca se quedarán solas: sus fans más incondicionales vistieron con los colores del arco iris el lugar. Luego del choteo con efecto que nos propinó Madonna, solo quedaba la esperanza de un rebound con Kylie. Creo que fue más que eso, porque ahora me estoy sintiendo una fanática más. LILI ZÁRATE

mp69 vs mp96: Water Fai

mp69
Vocación por la melodía que entrega el lado más Yo la Tengo de la banda de Osaka, después de un sake…
Water Fai “You Are the Sun”
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mp96
Se desatan las tormentas y el delirio post rock que trae a la mente los momentos más entonados de Mogwai.
Water Fai “Ana”
[audio:http://boxstr.com/files/4056163_sy2u1/water%20fai%20-%20ana.mp3]

Del álbum Girls in the White Dream (2008)

Banda de Turistas “Todo Mío el Otoño”

Cuando eres un sub 20 te quieres comer el mundo. El espíritu juvenil rebosa de soberbia y arrogancia, pero la mayoría no cuenta con el talento y el discurso para sustentar esa actitud. Cinco porteños entre los 18 y 19 años desde Maquinista Savio han perpetrado el debut más interesante en muchísimo tiempo para la escena argentina. Luego de ganarse el respeto de todos con un contundente directo (el ciclo Music is My Girlfriend es buen ejemplo de ello) que los llevó a abrir el show de Jarvis Cocker en Bs. As., el elogio mediático de Adrián Dargelos (mucho Infame y poco Miami últimamente) y el EP instrumental Cóctel Instantáneo registran para Estamos Felices su estreno en formato álbum. Once cápsulas que sintetizan y revisitan un pasado glorioso que preferentemente mira a los sesenta: de la psicodelia Floyd etapa Barret al mersey beat más infeccioso, pasajes folks que pueden llegar a convivir con bases krautrock y, por sobre todo, una vena innata para el estribillo pop. Banda de Turistas muestra con orgullo y solvencia sus hermosas canciones, historias urbanas cantadas incluso a tres voces, que demuestran un respeto y cuidado por la palabra, por los juegos corales, un collage sónico apto para todo ambiente («Un Verdadero Cajón de Madera» es un himno ácido que ya quisieran muchos corear en cualquier tarde de fútbol). Respaldados por el trabajo de Mario Caldato Jr. en la mezcla final de Mágico Corazón Radiofónico, este grupo de pibes tienen todo a su favor para comerse el mundo, armados de frases boomerang como «Yo creo que necesitás alguien que te aterrice el vuelo» han tomado la ruta adecuada al paraíso melómano.

Banda de Turistas “Todo Mío el Otoño”
Del álbum Mágico Corazón Radiofónico (2008)

Beach House “Used to Be”

Desnuda, sin los omnipresentes y característicos órganos, este video presenta la versión acústica del nuevo single del dúo de Baltimore. Ocultos entre las peñas de Tamarama Beach en Sidney, Alex y Victoria demuestran nuevamente que el calificativo de dream pop es el más apropiado para ilustrar lo suyo. La redención o lo que queda después del amor viene y va con las olas, todo bajo el influjo de la impresionante voz de la Legrand. Esta sublime perfomance forma parte de Shoot The Player, el hermano australiano de La Blogotheque, aquella genial producción de Vincent Moon que, como The Black Cab Sessions, saca la vuelta al trillado formato de la música en vivo: las orillas del Sena, las colinas de Jerusalén, cualquier anónima calle de San Francisco son tomadas por las propuestas sónicas más interesantes y variopintas de la actualidad (Animal Collective, Vampire Weekend, Hidden Cameras, The National, Au Revoir Simone, R.E.M y un largo etcétera) para entregarnos, cada cual a su modo, interpretaciones intensas, frescas y desfachatadas, consigna que también sigue el inquieto lente de Moon. Sugerencia y ludismo puro que también guían a sus cómplices en Sidney. Los Beach House como nunca en su espacio ideal le dan la razón a Caleta cuando dice que su música es como drogarse en Hawai en Navidad. El clip incluye como bonus track el cover del super hit «Waterfalls» de TLC.

Beach House “Used to Be”

Del single Used to Be (2008)

Megapuss “Adam & Steve”

Definitivamente, Devendra Banhart no pasa desapercibido. Puedes comulgar o no con su rollo folkie psicodélico, te puede parecer un pastrulo hippie que se equivocó de época (de hecho con el estilacho que se maneja deja como yuppies a los aspirantes a artistas comprometidos en olor a incienso), pero es innegable que sus proyectos –por lo sónico y/o visual- siempre generan interés. La nueva propuesta del músico norteamericano-venezolano es Megapuss, un divertimento pop jazz junto a Greg Rogove (Priestbird) y Fabrizio Moretti (The Strokes, Little Joy) con los cuales ha editado Surfing. Desde la portada queda claro que nos encontramos con otra provocación en clave Banhart. Una jam que toma de donde se le antoja y que hace del pastiche su espacio ideal para experimentar. «Adam & Steve» ilustra juguetonamente las intenciones del trío: carnaval, humor en onda Jackass o Sacha Baron Cohen, surrealismo estilo L.A. Amapola sound en su mejor forma.

Megapuss “Adam & Steve”
Del álbum Surfing (2008)

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The Coral “Being Somebody Else”

La ironía de esta bellísima canción es que mientras la letra advierte contra el peligro de pretender ser otra persona (“you only lose yourself being somebody else”), la música -y en general, la propuesta de esta banda inglesa- se remonta de manera flagrante (y sublime) a los sesenta. Contradicciones aparte, tú no volverás a ser el mismo después de escucharla.

 

The Coral “Being Somebody Else”
Del álbum The Singles Collection (2008)

Marianne Dissard “Les Draps Sourds”

La idea de aquel viejo motel, del refugio para la fiesta privada, el big bang de los cuerpos que se encuentran. Sí, el revolcón justo y necesario. Ese es el punto de partida para «Les Draps Sourds» single del disco debut de Marianne Dissard, L’Entredeux. Desde Tucson, su actual lugar de residencia, la gala despliega un arsenal de temas que miran tanto a la clásica chanson como al folk más tradicional. Grabado junto a Joey Burns de Calexico, el álbum rebosa de colaboraciones, bien se puede decir que no pudo haber sido registrado sin la ayuda de sus amigos. Parece que Marianne quiso agradecer el gesto fraternal en este video: la faena del fatigado partner se ve rodeada por una fiestita y tertulia al estilo de nuestro criollísimo «al fondo hay sitio», algo así como el «All I Need» de Air, pero en versión porno soft. Incluye aparición de nuestro venerado Dominique A (porsia, el pop francés no se terminó con Indochine) tomándose unas chelas.

Marianne Dissard “Les Draps Sourds”
Del álbum L’entredeux (2008)


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