
Entonces sí puede haber algo más excitante que dos chicas besándose.
Super Wild Horses “Carolina”
Del álbum Fifteen (2010)

Entonces sí puede haber algo más excitante que dos chicas besándose.
Super Wild Horses “Carolina”
Del álbum Fifteen (2010)

Mientras prepara lo que será su nuevo larga duración (el segundo después de Chocolate, editado a fines del 2009), la mexicana Gina Récamier –su real apellido– grabó a lo largo de este año una serie de covers (con letras cambiadas al español), entre ellos “Bang Bang” de Nancy Sinatra, “Fuck You” de Lily Allen (a quien se parece físicamente) y “Poker Face” de Lady GaGa, todos los cuales ha reunido en un EP que no tiene precio, y del cual destacamos su estupenda versión de “Time to Pretend” de MGMT.
Madame Récamier “Es Tiempo de Fingir” (cover de MGMT)
Del EP Covers 2010 (2010)

Encuentra a tu pareja ideal.
1. Allo Darlin’ “Dreaming” (con Monster Bobby)
Del álbum Allo Darlin’ (2010)
2. One for the Team “I Got Tamed”
Del album Ghosts (2010)
3. Bunny Lake “Swallow the Darkness”
Del álbum The Beautiful Fall (2010)
4. Breathe Owl Breathe “Swimming”
Del álbum Magic Central (2010)
5. Blood Red Shoes “Don’t Ask”
Del álbum Fire Like This (2010)
6. Emmanuelle Seigner “Qui Etes-Vous?” (con Roman Polanski)
Del álbum Dingue (2010)
7. Feldberg “Dreamin’”
Del album Don’t Be A Stranger (2010)
8. Jenny and Johnny “Scissor Runner”
Del album I’m Having Fun Now (2010)
9. Hafdis Huld “Vampires” (con Boo Hewerdine)
Del álbum Synchronized Swimmers (2010)
El amor duele en este video de tierna violencia para una canción que saca el lado más Babasónico del Brian Eno argentino.
(Esa levantada de cejas es impagable.)
Daniel Melero “Tenés”
Del álbum Por (2009)
La soberbia mitad vocal de Gnarls Barkley alista un nuevo álbum solista que, a juzgar por esta canción (una mandada a la mierda en gran estilo a la mujer que lo dejó por alguien con más dinero), promete ser un disco soulista. Fuck yeah!
CeeLo Green “Fuck You”
Del álbum The Ladykiller (2010)
Escenas de una película sueca de 1970, En Kärlekshistoria, una historia de amor adolescente a lo Romeo y Julieta donde los Capuleto y los Montesco son pandillas juveniles motorizadas, sirven de fascinante presentación para el nuevo y super ochentero single de los hasta entonces misteriosos Summer Camp. Conformados por Jeremy Warmsley, un músico inglés con varias grabaciones en su haber, y Elizabeth Sankey, una actriz y periodista, ellos revelan por fin su identidad en los “créditos” de este video, terminando así con los rumores, sugeridos un poco en broma por ellos mismos a través de su MySpace, que los imaginaban un colectivo sueco de músicos que se conocieron de niños en un campamento de verano. Demasiado bueno para ser verdad.
Summer Camp “Round the Moon”
Del single Round the Moon (2010)
Aires de calipso y una voz femenina que subyuga desde el recuerdo de un émulo de Kanye West. Los 500 Days of Summer del hip hop.
Paris Jones con April Kelly “Winter”
Síntomas de la fiebre aviar: alucinaciones, crecimiento de extremidades, espasmos, aumento del apetito sexual, temblores, paranoia, rigidez.
Hermanos Inglesos con MeMe “Wanderland”

A pesar del constante bombardeo de mensajes sexuales en la sociedad norteamericana, la incisiva crítica cultural (y notoria anti-feminista) Camille Paglia sostiene que se sigue teniendo la misma actitud conservadora y reprimida ante lo erótico que en los años cincuenta o, yendo más lejos, la época victoriana. La guerra de los sexos ha cedido su lugar a una tregua anodina donde se ha perdido la tensión erótica y se ha enfatizado la eficiencia productiva, incluyendo la femenina. Situación que se manifiesta y se perenniza en la cultura pop, y por ende en la música. Esto es lo que escribe al respecto en The New York Times:
Por otro lado, la música rock, alguna vez sexualmente innovadora, se ha ido al diablo. El rhythm and blues negro, nacido en el delta del Mississippi, fue la fuerza impulsora de las grandes bandas de hard rock de los 60, cuyas versiones de canciones blues estaban repletas de una imaginería sexual electrizante. La hipnótica grabación por parte de los Rolling Stones de “Little Red Rooster” de Willie Dixon, con su excitante exhibicionismo fálico, vibra y brilla con un ardor lujurioso.
Pero con el enorme éxito comercial del rock, el blues se desvaneció como influencia directa sobre los músicos jóvenes, quienes simplemente imitaron a los dioses blancos de la guitarra sin explorar sus raíces. Paso a paso, el rock perdió su crudeza visceral y sensualidad seductora. El rock de estadios, con su público acomodado de clase media, es ahora puro superyó y cero ello.
En los ochenta, la música comercial se vanagloriaba de abundar en sexy chicas pop como Deborah Harry, Belinda Carlisle, Pat Benatar y una encantadoramente fresca Madonna. La Madonna de los últimos tiempos, en contraste, se aburguesó y se volvió esquelética. La acólita dance de Madonna, Lady Gaga, con su compulsiva exageración, es una invención altamente conceptual sin un gramo de erotismo genuino.
Discrepo con lo último. Más allá del (admirable) artificio, encuentro más erotismo y voluptuosidad en Lady Gaga que en toda la carrera de Madonna.