Rufus Wainwright «Perfect Man»

Los lutos por la madre han concluido. Las salas de opera esperan su retorno en un futuro próximo. Rufus le guiña el ojo a Mark Ronson para juntos hacer florecer todos los jardines de Europa. Es el momento del pop y no hay otro tiempo para este que el presente. Sin dejar los arabescos de costumbre y dando esperanzas a los corazones más allá de las opciones sexuales, solo él puede poner a las armonías a girar en torno de su figura. Las melodías y la fórmula cambiará: un bajo juguetón de filiación setentera se puede convertir en una sección de cuerdas que acompañan a la voz del divo. Wainwright invoca a las presencias por exorcizar, invita nuevamente a los amantes dramáticos a salir de los bastidores para proclamar su verdad.

Rufus Wainwright “Perfect Man”
Del álbum Out of the Game (2012)

Joe Crepúsculo «Enséñame a Amar»

Retomando su predilección por los talk shows y la estética vintage, en su último video el músico catalán se empareja con Russian Red. La conclusión es simple: Joe Crepúsculo se acaba de convertir en el Ben Gibbard del indie español.

Joe Crepúsculo “Enséñame a Amar”
Del álbum El Caldero (2012)

Revolver «The Letter»

Neil Hannon no pasea por Montparnasse buscando besos robados. El vino dulzón y barato aún provoca sonrisas en las estudiantes trasnochadas que esperan alguna aventura en el próximo bar a visitar. París y su mitología; la postal desdibujada de épocas gloriosas. La libertad parece haberse mudado a otras costas. Los cerquillos rebeldes y los judíos iconoclastas pertenecen a otros tiempos.

Quizá por eso el mejor grupo francés de la actualidad prefiere cantar en inglés. Y no remite a la chanson; su sonido refleja el brillo de la melodía sesentera y el pop de arreglos refinados. Revolver apunta a Bretaña y toma lo más relevante de su tradición. Cruza el Atlántico y recupera las armonías y el espíritu entrañable de Elliott Smith. Con este trío, París tiene una nueva oportunidad para recuperar la luz del pasado.

Revolver “The Letter”
Del álbum Let Go (2012)

Chairlift «Cool as a Fire»

Cada minuto se registra un nuevo film noir a tu alrededor. Nuestros corazones son material inflamable y en constante interpelación. Las comisuras de los labios están a la espera de un nuevo cigarrillo por balancear. Los pianos fantasmales y las voces aterciopeladas que te acompañaron al finalizar el siglo pasado vuelven a ti. Recuerdas que entre los círculos infinitos del pastiche, el de Bristol permitía vislumbrar el limbo. Entre los sintetizadores y beats agitados que guían al dúo de Brooklyn hay un momento para la pausa. En ese espacio, el cisne nocturno vuelve a aletear.

Chairlift “Cool as a Fire”
Del álbum Something (2012)

Klaus & Kinski «In the Goethe»

El romanticismo te aguarda en este rincón. Ha partido de Murcia y con sutileza y humor revisita los tópicos que le son habituales: la muerte y el amor danzan a la luz de la Luna acompañados de delicadas cuerdas y la voz de Marina. Tras tres discos, K&K van dejando atrás toda comparación con los héroes del shoegazing, el indie norteamericano o la canción mediterránea para instaurar con clase su propia tradición: un eclecticismo sonoro que no desentona y que se pasea con elegancia por el ritmo que mejor le conviene. En esta ocasión la predilección por lo germano reaparece y en su apacible sonata relata una cita atemporal teñida de rojo y negro. Tras su escucha se puede avistar a las parejas de amantes acercándose a la torre más próxima.

Klaus & Kinski “In the Goethe”
Del álbum Herreros y Fatigas (2012)

Twin Cabins «Lonely Summer»

Dejarse caer. Relajar el cuerpo y confiar nuevamente. Una voz clara y cálida quiere guiarnos entre las mareas de guitarras. Por un momento, pensaré que he vuelto a los desaliñados noventas y fingiré ser feliz mientras reviso mis fotos en Starbucks.

Twin Cabins “Lonely Summer”
Del álbum I’m Sure (2012)

Sobrenadar «Blueu»

Evitaré referirme al mar. No me detendré a contemplar la fauna abisal. Tampoco me haré ligero y visitaré las alturas. Dejaré en paz a Elizabeth Fraser y no hablaré de musas o de paraísos avistados gracias a la sutileza de una guitarra. No pensaré en otoños ni recitaré los colores asociándolos a ninguna estación. No invocaré el nombre de Kevin Shields en vano. Solo pensaré en los paisajes que deben haber arropado la infancia de Paula García en el Chaco. Luego volveré a la canción.

Sobrenadar “Blueu”
Del álbum 1859 (2012)

 

Sébastien Tellier «Cochon Ville»

Poco ha cambiado en su universo. Tellier sigue reivindicando el culto al cuerpo y el espíritu, indivisibles y eternos en el goce. El suyo es el reino del placer sin culpas. El látex puede ser también un dulce sahumerio. La discoteca setentera no ha muerto; los salmos se recitan hasta el delirio gracias al funky. Los fetiches pasan lentamente ante nuestros ojos: un altar de senos y glúteos. Todos son sacerdotes y fieles en esta orgia. Hacia el final, una lluvia dorada muestra la posibilidad de un paraíso en esta tierra.

Sébastien Tellier “Cochon Ville”
Del álbum My God Is Blue (2012)