Tras mostrarnos hace poco no más esa tormenta de energía, disfrazada de disco en vivo, que titularon Los Valientes del Mundo Nuevo, los Black Lips –esos cuatro gringos de Atlanta, con pinta de adictos y fanáticos del garage rock en su faceta más desvergonzada– regresan con un nuevo disco; este sí reconocido como un trabajo de estudio.
Good Bad Not Evil los muestra algo más moderados y dándole más énfasis al ritmo; detalles que han captado la atención y el saludo de la crítica más lúcida de la webósfera, así como una renovación de votos de fidelidad por parte del contingente melómano afecto al R&R más desprejuiciado. Nosotros, siempre cautos, aún no terminamos de digerirlo, más que nada por lo difícil que resulta dejar atrás a su feroz predecesor.
Mientras tanto, el cuarteto sigue captando la atención de los medios y, en una nota para el diario inglés The Guardian (sobre la cual el buen Paul Hurtado de Mendoza nos pasó la voz) citan como principales influencias en lo que están haciendo a nombres tales como Funkadelic, The Falcons (la banda de Wilson Pickett) y a otros, menos notorios, como el francés Jacques Dutronc y nuestros compatriotas Los Saicos, a los cuales no escatiman elogios.
“’Demolición’ was the first punk song ever made; it’s the most brutal, funked out, gutteral 60s jam that has ever been made”, dice el grupo, cuyo fanatismo por el sesentero cuarteto limeño llegó a tal punto que, tras ser contactado por uno de los familiares de Los Saicos, obtuvieron a través suyo “memorabilia autografiada” del grupo. Con tal que no la coloquen luego en e-bay, todo estará bien.
Más banzai que bonsai, más Gogo Yubari que Meg White, más ninja que geisha, Akiko Matsuura, la desbocada vocalista y baterista de Comanechi, se suma a la ya honorable tradición de japonesas desquiciadas iniciada por Yoko Ono y, junto al guitarrista Simon Petrotvich, se suma también a la no menos honrosa moda de los dúos chico-chica guitarra-batería iniciada por Karen y Richard Carpenter*. Pero allí donde los Carpenters eran delicadamente yin-yin, los Comanechi son brutalmente yang-yang. “Death of You” no es la canción más reciente de esta banda inglesa, pero su demoledor noise punk te dejará con la sangre en los labios. Lo que siga es lo que consigas.
*Sí, ya sé que el hermanísimo tocaba el piano, no me malogren la analogía!
Charly, Spinetta, Cerati, Dargelos… pocos son los rockeros argentinos consagrados que han escapado a la hilarante sátira de Bife Angosto, la tira cómica que todas las semanas publica Gustavo Sala en el suplemento No de Página/12, y que también alcanza a músicos internacionales, así como a personajes de la farándula, la política y la vida diaria del país que fue cuna de Borges y será tumba de Mick Jagger.
La globalización le llegó un poco tarde a Los Saicos. Vaya uno a saber hasta dónde hubieran llegado en esta época del p2p, el mp3 y la r69. Como sea, son muchos hoy los que rescatan el legado de la mítica banda de los sesenta, incluyendo a los propios gringos. Sí, los inventores del rock ‘n roll están aprendiendo una o dos lecciones de los peruanos. Quién diría, ¿no? Uno de los grupos más notorios que se declara rendido admirador de los perpetradores de “Demolición” son los Black Lips, cultores de lo que ellos han bautizado como “flower punk” y protagonistas de desopilantes conciertos amenizados por calateos, vómitos, meadas y besos entre sus integrantes. Los Saicos estarían orgullosos de ellos.
¿Te deprimiste ya lo suficiente escuchando los gemidos de Thom Yorke? Arriba ese ánimo, oye, que es viernes y aquí tienes, nuestra todavía puntual lista de nuevas canciones favoritas de la semana. ¡La selección que sí va al mundial!
The Ting Tings“That’s Not My Name”(canción de la semana)
Como si una de las Pipettes se escapara con uno de los Go! Team. Cinco minutos de gloria que se merecen más de quince minutos de fama.
Benjamin Biolay“Bien Avant”
A que te arrullo, mon cherie, a que te arrullo.
British Sea Power“Atom”
Más power que british, sí!
DJ BC “Vous Êtes Seinfeld” (Bennie B vs The Seinfeld Theme)
DJ mezcla voz de rapero francés con tema musical de la mejor serie de todos los tiempos yadda yadda yadda… de puta madre.
Gogol Bordello“Tribal Connection”
¿Reggae con violines cantado por gitanos? Hoy es tu día de suerte, majo.
Jesca Hoop“Money”
Ex mormona, ex nana de Tom Waits y ahora ex desconocida. Imponente diatriba contra la ex todopoderosa industria musical. (Nota mental: preparar lista de canciones con “money” en el título).
My Little Airport “Ellakoon”
Supercute supermariobros superindiepop importado de Hong Kong. ¡Te encantalá! (Gracias jenesaispop)
Spank Rock & Benny Blanco“Loose”
La eterna guerra de los sexos en clave hip hop de vieja escuela y una aguja traviesa con el registro vocal de Yma Súmac.
Sally Shapiro“He Keeps Me Alive”
Italo disco’s not dead! Para bailar mientras derramas una lágrima por el amor que no se deja.
Bonus mainstreamis: Rihanna “Don’t Stop the Music”
Algo más que patas.
Se acabaron las listas con canciones calatas (al menos esta semana). Para esos espíritus poco aventureros que necesitan un incentivo verbal antes de escuchar a nuevos grupos, ahí les van los muy aventurados comentarios respectivos.
Hot Chip“Shake a Fist” (canción de la semana)
Soberbio adelanto de lo que será el próximo álbum de esta banda inglesa de electropop. Mi parte favorita: la interrupción hablada (una invitación a jugar con tus discos) en combinación con un arrollador sonido de sintetizador. Si vas a escuchar una sola canción de la lista, elige ésta!
Ian Brown“Illegal Attacks”
No soy muy amigo de las canciones de protesta (en mi caso, es predicar a un convertido), pero la urgencia de la música en este tema es capaz de detener por lo menos una bronca de barrio. Eso ya es bastante. Mete candela Sinéad O’Connor (faltaba más).
Jakobinarina“His Lyrics Are Disastrous”
El título más honesto del año: las letras desastrosas a las que hace referencia son las de la canción misma. Pero el vertiginoso punk de estos chibolazos islandeses compensa de lejos cualquier deficiencia literaria.
Jamie T“Sheila”
¿Es el hip hop británico la salvación del hip hop?
Loney, Dear“I am John”
La mejor canción que (old skool) Belle and Sebastian no hizo este año.
Mobius Band“Hallie”
Indie pop con hartos y seductores blips electrónicos. Sólo no me mencionen la palabra “indietrónica”.
Emma Pollock“Adrenaline”
Si sigues deprimido por la separación de The Delgados, la primera incursión en solitario de su ex vocalista es una buena razón para levantarse de la cama.
We Are Wolves“Fight and Kiss”
Irresistible dance punk desde Montreal.
The Wombats“Let’s Dance to Joy Division”
¿Estás bromeando? ¿Con un título así necesitas más incentivos? Dedicada a todos los oscuritos, con mucha ironía.
Me temo que el siguiente video hará las delicias de los góticos, pero si lo posteo no es para complacerlos (ajo para ellos, más bien), sino para satisfacer el apetito de horror y rock ‘n roll del respetable. Lucy Mirror y Junk the Ripper, algo así como las Betty y Verónica de ultratumba, son dos japonesas enfermas de punk, garage y psicodelia que canalizan su obsesión por las películas de David Lynch y la estética gore a través de su banda Darkside Mirrors.
En “Elevator”, single de su recientemente editado Stay Evil, y no apto para hemofílicos, las Manganzoides niponas ¿interpretan? a dos vampiresas que dan rienda suelta a su avidez de sangre y violencia contra sus cautivos, en especial contra un pobre diablo encuerado al que le dan de alma, y que nos agrada imaginar se trata de cierto ex dictador “peruano” de ojos chinitos. Ríete ahora pues.
Las estadísticas lo confirman: si todos los días de una semana son nublados menos uno, lo más probable es que el Sol salga el domingo. ¿Por qué si no en tantos idiomas, tan disímiles entre sí como el inglés, el latín y el quechua, se llama “día del Sol” a lo que nosotros, sobonamente, llamamos “día del señor”? ¿Qué ley electromagnética empuja a nuestra estrella favorita a abrirse paso entre las nubes más espesas (en todo sentido) precisamente ese día? ¿Fue acaso eso lo que llevó a considerarlo universalmente como el día oficial de descanso? Las respuestas seguramente residen en algún recodo de internet, pero hey, en domingo no se trabaja.
Porque sí, hoy es domingo, y afuera hace un lindo sol, y dan muchas muchas ganas de ser feliz. Y porque me ha ganado el sentimiento, las siguientes cinco canciones, jubilosas y serenas celebraciones dominicales, son mi humilde ofrenda al Astro Rey en su día:
I love you in the morning, when you’re still hungover
I love you in the morning, when you’re still strung out
I love you in the morning…
When I’m with you, I am calm
Like a pearl in your oyster
Head on my chest, a silent smile
A private kind of happiness
You see giant proclamations are all very well
But our love is louder than words
Sunday morning
Sun shining on your eyes
Sleepy face
Smiling into mine
Sunday morning
Lots of time with nothing to do
Lots of time to spend with you
on Sunday morning
Lazy Sunday afternoon,
I got no mind to worry
Close my eyes and drift away
There’s no one to hear me,
There’s nothing to say
And no one can stop me
From feelin’ this way
Y porque es domingo
y mañana es lunes,
me pongo la camisa
del equipo ganador.
Y ya que sigo vivo
me lo demuestro
dando al cuerpo
un buen surtido
de mis excesos
Groovin’… on a Sunday afternoon
Really couldn’t get away too soon
I can’t imagine anything that’s better
The world is ours whenever we’re together
There ain’t a place I’d like to be instead of
Y para los que odian este o todos los domingos, porque están con una resaca maldita, o porque no tienen con quién pasarlo, o porque ya están pensando que mañana es lunes, o porque no saben qué hacer cuando no tienen nada que hacer, o porque sencillamente piensan que hoy es un buen día como cualquier otro para sentirse mal, cinco cachacientas y deprimidas canciones sobre un día de mierda:
Late, Sunday evening
I only just feel like eating
Am I feeling unwell
For what I’ve done, or drunk
Or for someone might tell
I’m gonna find it hard to sleep tonight
I’m gonna find it hard to sleep
There’s nothing that’s been done that can’t be undone
You were sick, now you’re better
There’s work to be done
Close the windows, draw the blinds
I can’t stand it if the sun shines
On Sunday
Hated Sunday
Disturbing pictures on the news
Distant wars but they won’t touch you
On Sunday
Hated Sunday
The bomb in my heart is beating me a b note
Maybe my ear dirt is cheating on me, yo
’cuz missin’ you on sunday morning, I need somethin’ new
It’s sunday morning
But nothing helps me… I’m just waiting for the milkman to come
Trudging slowly over wet sand
Back to the bench where your clothes were stolen
This is the coastal town
That they forgot to close down
Armageddon – come armageddon!
Come, armageddon! come!
Everyday is like sunday
Everyday is silent and grey
Francisco Bochatón nunca se ha tirado a la piscina desde el noveno piso de un hotel, ni se ha agarrado a trompadas con periodistas, ni ha agredido físicamente a sus admiradores, ni ha declarado que su capricho es ley, ni destroza parlantes y micrófonos, ni empieza sus conciertos cuatro horas tarde, ni es paranoicamente quisquilloso con el sonido (probablemente porque no se está quedando sordo), ni interpreta tres canciones y se larga, ni ha sido internado en una clínica por drogo, ni piensa que es lo mejor que le puede haber pasado al rock argentino, o al mundo en general.
Y es por eso es que a Francisco Bochatón no lo consideran un genio.
Uno de los precios que se paga por no ser un genio (del marketing) es la indiferencia de los medios. No importa qué tan buenos discos y qué tan hermosas canciones hayas logrado, si no haces escándalo, no existes. No sabemos si por voluntad propia o por incapacidad de venderse, Francisco Bochatón es uno de los mejores músicos argentinos que nadie conoce. Esa injusta condición ocurre a despecho de una trayectoria artística que ya abarca dos décadas, desde que irrumpiera a comienzos de los noventa al frente de Peligrosos Gorriones y formara parte de eso que en su momento se llamó “nuevo rock”, junto a bandas como Babasónicos y Juana La Loca, para luego continuar con una admirable carrera solista, menos “sónica” y más intimista, que quizás alcanzó su máximo esplendor con sus dos EP’s, Píntame los Labios y Mundo de Acción.
Bochatón ha lanzado un nuevo álbum este año, llamado Tic Tac, pero como no se pinta la cara de colores, ni le pide a sus fans que bombardeen locales donde le rompen la cara por abusivo, ni le regala botellas de champán a los periodistas, nadie se ha dado por enterado. Bocha, ¿por qué no sales, le metes un balazo a Charly y así matamos dos pájaros de un tiro?
Mientras tanto, he aquí nuestro granito de arena para resolver esta escandalosa falta de difusión a través de la siguiente entrevista exclusiva (¡la primera en el blog de 69!) con el entrañable cantante y compositor platense.
En la década de los noventa la crítica musical argentina hablaba de una movida sónica, en la que se incluía a tu banda Peligrosos Gorriones, ¿cuál es tu posición frente a esta clasificación, qué experiencia guardas de esos años?
Peligrosos Gorriones como muchas bandas de los noventa fue un ejemplo más (con sus características) de romper un poco las reglas que hasta el momento el rock presentaba, fue como una explosión catártica y bastante innovadora.Yo no creo y no lo creí en su momento que la banda perteneciera a un género de muchas bandas, como lo llamado sónico de esa época, pero como muchos recursos eran parecidos seguramente para la prensa fue fácil involucrarla dentro de este género, que además sólo fue un rótulo de la prensa, para mí cada una de esas bandas era totalmente distinta en su esencia.
En Latinoamérica el formato EP es una opción prácticamente desechada por los músicos. Luego de editar Píntame los Labios y Mundo de Acción, dos discos prácticamente perfectos, intimistas e intensos, abandonaste el formato. ¿Por qué tomaste esta decisión?
En realidad no la abandoné del todo, simplemente es un recurso más que puedo volver a usar, de hecho hace dos años antes de lanzar La Tranquilidad Después de la Paliza pensé en sacar otro EP, con 4 temas que había grabado en un estudio en Buenos Aires. Igualmente estaba teniendo ganas de sacar un disco con muchas canciones, ya que tenía bastantes y hacía falta pasarlas en limpio y escuchar otro disco largo, así que hice eso. Podría sacar otro EP en algún momento, no lo descarto. Pero ahora mis necesidades fueron otras.
¿Debemos entender que “El Gusano”, “El Gorila” y “Elemento Enigmático” son como guiños al pasado, es decir, a una nostalgia por el sonido de Peligrosos Gorriones? Tienen en común esos temas una forma y una estructura que podrían ser un guiño a los Gorriones pero en realidad siempre estuvo en mí esa forma de componer, no la abandoné del todo nunca. Si bien en los discos solistas anteriores se escucha una canción en el sentido más embrionario que hay, siempre compuse temas como “El Gusano” o como “El Gorila”, en el último disco Tic Tac está «Rayo al Trueno», que también tiene una atmósfera similar, es una forma de componer más a las de las baladas tranquilas.
En Tic Tac encontramos dos pequeñas sorpresas. En “Perfume Parpadear”, ¿el ritmo calipso se debe a una intención de expandir los horizontes sonoros o a un ejercicio lúdico?; y en “Corazón Divino”, donde la melodía es similar al “About A Girl” de Nirvana, ¿se trata de una simple coincidencia o de una semejanza deliberada?
De “Corazón Divino”: Bueno, yo soy un ferviente seguidor de las melodías desgarradoras de Nirvana, era eso mismo. El parecido puede ser por una cuestión más bien generacional y de elecciones de sonidos y armonías. Realmente nunca pensé en Nirvana cuando compuse la canción, tampoco me molesta que se parezca a eso. Para nada, nunca tuve un patrón tan concreto para seguir o a quien imitar, no es una costumbre en mí.
De “Perfume Parpadear”: Puedo decir que es una canción que me costó mucho llevar al disco pero me pudo la letra y el juego con el ritmo, no trato de romper la estructura del disco con un tema de este tipo de ritmos, pero sí me agrada la heterogeneidad que le da a un disco y también es un tema que en realidad me gusta mucho.
¿La canción perfecta dura tres minutos? ¿Tú la buscas?
En general me gustan las canciones cortas pero no me desespera últimamente que los temas duren mucho, y si tienen más instrumentación o partes sin letra mejor, estuve mucho tiempo cantando sin dejar partes instrumentales, estoy disfrutando eso ahora.
Tus canciones de amor son claras y directas (“Puerto Amar”, “Pastillas Celestes”), sin embargo cuando abordas otras temáticas (por ejemplo, el problema de la creación artística) tiendes al hermetismo, en este caso el poeta desplaza al músico?
Sí, puede ser que aborde en algunos temas una forma críptica pero son las palabras o poesías en complemento con la música, no la desplazan pero sí hay una mayor atención a la palabra en muchas canciones.
El sello que ha editado tu disco, Ava Records, ha adoptado la novedosa estrategia de incluir dos copias del mismo CD, suponemos que para desalentar la piratería. ¿Crees que está dando resultado?
No voy a ser ingenuo y creer que desalienta a la piratería pero sí me parece algo muy novedoso y entretenido a la vez que es una forma de arte bastante original y bondadosa que puede generar una tendencia a querer tener el disco original.
¿Las veladas musicales en Buenos Aires luego de la tragedia del concierto de Callejeros cambiaron radicalmente? ¿Las restricciones que se aplicaron han afectado tus conciertos?
En Buenos Aires a partir de esa tragedia se impusieron muchas normas muy fuertes de seguridad, lo que obligó a muchos centros donde se tocaba a cerrar sus puertas. Tuve, como muchos músicos, que buscar lugares alternativos para tocar, eso hizo que el circuito se achicara bastante, pero se encontraron alternativas (teatros, centros culturales) y de a poco se está regenerando. Afectó en la medida que tuvimos que tocar sólo en esos lugares por mucho tiempo.
¿Qué discos andas escuchando últimamente?
Estoy escuchando Artaud de Pescado Rabioso (banda de Spinetta), algo de Bowie, la banda Ratatat y algunos demos que me dan las bandas.
Leemos comentarios de blogs y sitios musicales argentinos que hablan de una anemia creativa en la actual escena de tu país. ¿Coincidirías con esta apreciación? En todo caso, ¿cuál es tu posición al respecto?
Me parece que la forma de la música en Argentina está muy de ascuerdo con el estado general del país, no espero más de esto. Ya que antes era una queja hacia la música, hoy un 70 por ciento de la gente consume sólo lo que hay en la radio y lo que comercializan las multinacionales que no es siempre la música que me gusta pero siempre hay una o más bandas que destacar, que sobrepasan los límites comerciales.
¿A qué nuevos grupos o solistas de tu país recomendarías prestar atención? Flopa es una cantante maravilllosa, Mimi Maura es recomendable y su último disco más aún, la banda Valle de Muñecas también me parece buena, y de las más chicas NerdKids.
¿American Music Club o Tindersticks?
Tindersticks.
¿Bowie o The Psychedelic Furs?
Los dos.
¿Mafalda o el Eternauta?
Mafalda.
¿Borges o Pizarnik?
Los dos.
¿Cerati o Melero?
Los dos y juntos.
¿Tinelli o Pergolini?
Pergolini.
Francisco Bochatón «Pinamar» (del EP Píntame los Labios)
“Los vegetarianos, y su facción tipo Hezbollah, los veganos, son un constante irritante para todo chef que valga. Para mí, la vida sin carne de ternera, grasa de cerdo, salchichas, vísceras, salsa española o incluso queso apestoso no es una vida que valga la pena vivir. Los vegetarianos son los enemigos de todo lo bueno y decente en el espíritu humano, y una afrenta para todo lo que importa para mí, el disfrute puro de la comida. El cuerpo, imaginan estos cabezas huecas, es un templo que no debería ser contaminado por la proteína animal. Es más saludable, insisten, aunque cada mesero vegetariano con el que he trabajado se ha venido abajo ante el menor asomo de un resfrío. Oh, me puedo adaptar a ellos, hurgaré por allí algo para alimentarlos, para servirles un “plato vegetariano”, si hace falta. Catorce dólares por unas cuantas rodajas de berenjena y zapallito a la parrilla se ajustan perfectamente a mis costos de ingredientes.”
Quien así se almuerza a los herbívoros de conciencia es nuestro ídolo máximo de la gastronomía gonzo, Anthony Bourdain. La pasión con la que el hombre traga todo lo que encuentra a su paso en sus viajes de exploración culinaria (y cultural) alrededor del mundo y al mismo tiempo la ironía con que observa y se observa en esos trances son tan irresistibles como una porción de anticuchos y pancita. Lástima que su incursión por el Perú no fuera precisamente de chuparse los dedos.
Bourdain no será un rock star, pero es lo más parecido a uno entre los cada vez más numerosos (y desabridos) gourmets y chefs de la pantalla chica. Y con actitud punk, además, que no sólo se refleja en la osadía de su paladar y la acidez de sus comentarios, sino también en sus gustos musicales. No por nada es fan de bandas como Dead Boys, Television, The Voidoids y Ramones (a quienes les dedicó uno de sus programas), sin contar que su disco favorito de todos los tiempos es el Fun House de los Stooges.
No debe sorprender pues que el buen Tony haya decidido invitar a los Queens of the Stone Age (probablemente inspirado en el video de “Sick Sick Sick”), para que amenicen la comilona que tendrá lugar en su propia casa con motivo del especial de fiestas (Acción de Gracias y Navidad) que está preparando. Tremendo encuentro de malogrados (recuérdese que Bourdain no sólo bebe cantidades descomunales de alcohol en su programa, sino que durante mucho tiempo, más que food junkie, fue un junkie a secas) es como para no perderse.
Aunque los detalles del especial se mantienen en, ejem, reserva, se sabe que los stoners tocaron temas como “3’s & 7’s”, “Make It Wit Chu” y la mencionada “Sick Sick Sick”, además de su propia versión del clásico navideño “Silver Bells” (convertido para la ocasión en “Turkey Bells”). Todo esto mientras el chef neoyorkino sazonaba y horneaba el pavo de rigor.
A propósito, a Bourdain se le ocurrió que sería divertido que la banda se pusiera a tono con la festividad, así que les consiguieron las chompas apropiadas. “Creo que alguien googleó la palabra “horrible” y así fue como las encontraron”, dijo Josh Homme refiriéndose a las huachafísimas prendas, y preocupado además por haber tirado al tacho “diez años de credibilidad”. A pesar de todo, terminó confesando el vocalista de los QOTSA, la experiencia valió la pena: “Si alguien nos hubiera sugerido que nos pusiéramos chompas así probablemente nos lo hubiéramos comido vivo y dejado sus huesos debajo de la mesa, pero este es un caso especial. Ese desgraciado. Nunca se lo perdonaré y nunca lo olvidaré.”